La opinión pública no aprueba los “bebés a la carta”

Por (embrióloga).
Actualizado el 06/03/2009

Tras las críticas recibidas, la clínica de reproducción asistida ubicada en Estados Unidos se echa atrás y decide retirar, por el momento, este servicio donde algunos de sus clientes podían elegir los rasgos físicos de su futuro hijo.

5 de Marzo de 2009

Los “bebés a la carta” no serán una realidad, al menos por el momento, así se anuncia en la página web del centro de fertilidad LA Fertility Institutes de Los Ángeles (Estados Unidos).

Hace dos días conocíamos a través de los medios de comunicación, el nuevo servicio en el que los futuros padres podían elegir algunos rasgos físicos de su futuro hijo mediante el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) y la selección de los embriones con las características deseadas. Esta técnica no sólo se utilizaría para determinar las enfermedades genéticas presentes en los embriones, también se utilizaría para elegir el color de los ojos y el pelo.

La clínica ha recibido al parecer numerosas críticas tras el anuncio, el pasado mes de diciembre, del nuevo programa de bebés de diseño en los centros de Nueva York y Los Ángeles. Este hecho ha obligado a los responsables del centro a interrumpir por el momento el proyecto anunciando que no se llevará a cabo.

Aquellos clientes que ya habían solicitado un bebé de diseño (unas seis parejas) deberán confiar un poco más en la suerte, pero al menos sabrán que sus hijos no portarán ninguna enfermedad de carácter genético.

El diagnóstico genético preimplantacional es una técnica que se utiliza en reproducción asistida con la finalidad de detectar anomalías genéticas en el embrión. Son muchas las personas que aprueban la utilización de estas técnicas con este fin, en cambio no ven con buenos ojos la selección de embriones por una cuestión meramente caprichosa.

En la mayoría de países europeos la legislación sólo permite la selección genética de embriones para evitar las enfermedades hereditarias, en cambio, en Estados Unidos, la falta de regulación crea un vacío legal que puede ser aprovechado por las clínicas de reproducción asistida con fines diferentes. Tal vez, ante las opiniones negativas recibidas, el Gobierno estadounidense decida crear una legislación para controlar este tema.

El servicio ofertado por esta clínica no estaba disponible para todas las parejas, sino solo para aquellas que presentaban la posibilidad de transmitir algún problema genético a sus hijos. Tampoco garantizaba que las exigencias de los padres se cumplieran, ya que existía un margen de error. Aunque no se especificaba qué ocurriría con los embriones que poseyeran los rasgos físicos no deseados, lo que ha generado una gran controversia.

La decisión de la clínica ha sorprendido, ya que por el momento no existe ley que lo prohíba y muchos estadounidenses aprueban estas técnicas para conseguir un “bebé a la carta”, según una encuesta realizada por la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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