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La histerosalpingografía es un procedimiento radiológico que tiene como objetivo valorar la morfología de la cavidad uterina, los contornos del endometrio y la permeabilidad tubárica , siendo este último factor responsable de entre 25 y 35 % de las causas de infertilidad y un aspecto necesario conocer como parte antes de un procedimiento de inseminación artificial.
Como es un procedimiento ginecológico algo invasivo, está contraindicado realizarlo si el paciente presenta infección pélvica, pero incluso en ausencia de ella, como medida profiláctica, está indicada la administración de antibióticos el día o los días previos al estudio. Así mismo, se recomienda para evitar dolor o molestias después del procedimiento, la toma de analgésico antiinflamatorio desde la noche anterior.

El procedimiento debe ser realizado en la primera mitad del ciclo menstrual (7 a 10 días después del inicio de la última regla) durante la fase proliferativa del endometrio, lo que facilita la interpretación de la imagen. Además, se recomienda no tener relaciones sexuales sin protección en ese ciclo, lo que asegura que no hay embarazo en curso. Los estudios realizados en la segunda fase del ciclo pueden dar lugar a falsos resultados.
La Inseminación artificial o IA es uno de los tratamientos más conocidos en Reproducción Asistida.
Se trata de una técnica sencilla y poco invasiva, que consiste en introducir una muestra se semen dentro del útero materno. Para ello, es importante que en ese momento se esté produciendo la ovulación, para lo que frecuentemente se recurre a la estimulación ovárica. Además, los espermatozoides depositados son previamente capacitados en el laboratorio, es decir, se seleccionan aquellos con mayor potencial de fecundación.
Como en todo tratamiento de fertilidad, en una Inseminación Artificial (IA), la vigilancia inicia en los tres primeros días de regla y termina con la prueba de embarazo en sangre cuatro semanas más tarde.
El primer día del ciclo menstrual es el día en el que aparece el sangrado vaginal intenso, allí los niveles hormonales de estrógeno y progesterona deben estar bajos. Esto desencadena el inicio del ciclo hormonal y la respuesta de la glándula pituitaria en el cerebro para empezar la producción de la hormona que estimula el folículo (FSH) necesaria para el reclutamiento folicular y posterior ovulación.
Aún presentando ciclos hormonales irregulares, el primer día de la regla marca el inicio del ciclo menstrual.
Existen diferentes estudios que indican cómo los niveles altos de colesterol LDL pueden afectar al tiempo para lograr una gestación. En concreto, las parejas con elevados niveles de LDL en sangre tardan más en conseguir un embarazo en comparación con parejas que tienen niveles de colesterol normales.
Las mujeres que presentan una gran cantidad de colesterol en su organismo pueden tener alteraciones en la ovulación debido a los desequilibrios hormonales.
Un aborto supone un impacto físico y fisiológico para las mujeres. Además, suele ir acompañado de un impacto psicológico. Por ello, es importante valorar cada situación previamente a la realización de una nueva transferencia embrionaria.
Sin embargo, lo más habitual es esperar al menos a tener un ciclo menstrual completo antes de comenzar con la siguiente preparación endometrial.
A la hora de realizar un estudio básico del semen, la movilidad de los espermatozoides es un parámetro importante que puede ser determinante en el diagnóstico y selección del tratamiento más adecuado.
En cuanto a la movilidad, se determinan 3 tipos de espermatozoides: móviles progresivos (MP) móviles no progresivos (NP) e inmóviles (IM). Los MP son aquellos espermatozoides que se mueven y se desplazan. Los NP en cambio, hace referencia a los espermatozoides que se mueven, pero no son capaces de desplazarle. Por último, los espermatozoides inmóviles, ni se mueven ni se desplazan.

Según lo establecido por la OMS, la MP debe ser superior al 32% y la suma de MP y NP superior al 40%. Las muestras con valores inferiores a los de referencia se diagnostican como Astenozoospermia.
Aunque a priori los criterios de movilidad contemplan, por un lado, la movilidad progresiva y, por otro, la suma de móviles totales (MP y NP), a la hora del diagnóstico solo se tiene en cuenta la MP, que debe ser superior al 32%. Es por ello que, si en una muestra el porcentaje de espermatozoides móviles es superior al 32%, se considerará una movilidad normal.
Aun así, es importante recalcar que, para realizar un diagnóstico correcto, los días de abstinencia deben limitarse a 2-7 días. La abstinencia prolongada, superior a 7 días, puede repercutir negativamente en algunos parámetros, como la movilidad. El porcentaje de espermatozoides móviles se reduce a medida que aumentan los días de abstinencia, por lo que es fundamental tenerlo en cuenta.
La epididimitis es una inflamación de una porción del testículo llamada epidídimo que se encuentra en la parte posterior del mismo. La función del epidídimo es almacenar y transportar el esperma. Dentro de las causas de epididimitis, las más frecuentes son las infecciones de transmisión sexual como chlamydia y gonorrea, otras infecciones de las vías urinarias y de la próstata o traumatismos.
La inflamación produce generalmente un dolor importante y enrojecimiento e hinchazón del testículo. Entre las medidas que se recomiendan para mejorar los síntomas se encuentra el reposo, el movimiento del testículo puede empeorar la inflamación y provocar dolor, por lo que no es recomendable. El descanso en cama, acostarse con el escroto elevado, la aplicación de compresas frías en la zona inflamada, utilizar un suspensorio del testículo, evitar realizar esfuerzos como coger objetos pesados y evitar las relaciones sexuales.

La azoospermia es la ausencia de espermatozoides y existen diferentes causas que pueden llevar a esta alteración espermática. Entre ellas se encuentran los factores pretesticulares, es decir, no es un problema directo del propio testículo sino que algo pasa en el eje hormonal del varón, en la regulación de la producción de espermatozoides, que lleva a que no se estén produciendo.
En concreto, el estrés puede provocar un efecto negativo en la producción hormonal, como el aumento de la prolactina, una hormona que se produce a nivel cerebral en la glándula hipófisis y que influye en la producción de la hormona GnRH a nivel hipotalámico también cerebral. Si la prolactina aumenta debido al estrés, o a otros factores, se inhibe la producción de GnRH, se reduce la producción de FSH y LH y el testículo puede llegar a dejar de producir espermatozoides y testosterona.
La teratozoospermia se diagnostica cuando en un estudio del semen vemos menos de un 4% de los espermatozoides de forma normal. El síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) es una entidad relacionada con un exceso en la producción de hormonas derivadas de los andrógenos, como es la testosterona. Estas mujeres padecen frecuentemente una infertilidad como consecuencia de un problema en la ovulación, bien por no ovular (anovulación) o por una disfunción (disovulación).
Inicialmente, se recomienda realizar un tratamiento vitamínico en la mujer con SOP que incluya ácido fólico e inositol. Además, a día de hoy, en el varón no tenemos ningún tratamiento que haya demostrado ser una garantía para la mejora de la morfología espermática, pero se aconseja la toma de suplemento de cúrcuma con piperina.
En general, si la teratozoospermia es severa se recomienda realizar una técnica in vitro como es la microinyección de espermatozoides en el óvulo (ICSI).Si la teratozoospermia es leve, podemos plantear a la pareja la posibilidad de realizar inicialmente una técnica más sencilla como una inseminación artificial, informando siempre de los resultados de cada una de las técnicas y las posibilidades de embarazo.
Respecto al SOP, el problema principal y más reconocido es una alteración del ciclo ovulatorio. Con la estimulación ovárica podemos controlar el ciclo ovulatorio y provocar la ovulación para realizar el tratamiento de inseminación cuando sabemos que el óvulo puede estar disponible, por lo que de entrada la indicación podría ser realizar inseminaciones.
Todos los métodos anticonceptivos tienen riesgo de que se produzca un embarazo durante su utilización. Dentro de los métodos anticonceptivos disponibles, la ligadura de trompas es el más eficaz. El tratamiento consiste en la obstrucción de las trompas uterinas para impedir la unión de óvulo y espermatozoide.
Aunque se pueda pensar que las trompas uterinas o de Falopio son meramente un túnel por el que pasan los espermatozoides, el óvulo y el embrión, esto no es cierto. Las trompas uterinas ejercen varias funciones, su tejido ayuda al desplazamiento de los espermatozoides y el óvulo para que lleguen a unirse en su tercio más externo, secreta moléculas nutritivas que establecen un ambiente óptimo para el desarrollo del embrión y posteriormente ayuda al embrión formado a desplazarse hasta el interior del útero donde finalmente implantará.
Cuando se realiza una ligadura de trompas, es posible que se vuelva a abrir, se recanalice de forma espontánea. Esto dificultará el movimiento del embrión hasta el interior del útero, por lo que el embrión puede quedar atrapado en la trompa implantándose en su interior y desarrollando un embarazo fuera del útero denominada embarazo ectópico.
Menopur se compone de una hormona llamada menotropina (gonadotropina menopausica humana) que contiene a su vez actividad de otras dos hormonas llamadas FSH (hormona folículo estimulante) y LH (hormona luteinizante) que permiten el buen funcionamiento del eje hormonal reproductivo femenino y masculino.
Este fármaco se utiliza en los tratamientos de reproducción humana en las mujeres para estimular el desarrollo de folículos antrales y maduración subsiguiente de los óvulos. La hormona FSH es la que se encarga de reclutar los folículos para iniciar la estimulación ovárica al principio del ciclo ovulatorio y comenzar su desarrollo. La hormonal LH es importante en la producción de esteroides ováricos durante el ciclo ovárico y está relacionada con los eventos fisiológicos en el desarrollo del folículo preovulatorio.
En los varones con una esterilidad que afecta igualmente al eje hormonal se puede combinar con otras hormonas para estimular la espermatogénesis. La FSH en los testículos induce la transformación de las células de Sertoli inmaduras a maduras. Esto permite la maduración de los canales seminales y el desarrollo de los espermatozoides. Sin embargo, para ello es preciso una elevada concentración de andrógenos en los testículos, que tiene que conseguirse utilizando hCG previamente.
Toda mujer mayor de 18 años que esté interesada en la donación de óvulos, puede ponerse en contacto con una clínica de reproducción para iniciar el proceso de selección. Este proceso es muy exigente y finalmente sólo podrán donar las mujeres que lo completen de forma satisfactoria.
El proceso para donar óvulos comienza con una entrevista ginecológica con estudio del historial médico y antecedentes familiares. Se realiza una revisión ginecológica completa, incluyendo una valoración de la reserva ovárica. El siguiente paso es una entrevista psicológica y una analítica sanguínea con estudio hormonal, de enfermedades infecciosas y de enfermedades genéticas.
Una vez superado todas estas etapas y si se obtienen resultados satisfactorios, entonces la candidata a ovodonante podrá realizar la primera donación de óvulos.
Este proceso de selección es necesario por la seguridad de los pacientes que acuden a los centros de fertilidad a realizar tratamientos de ovodonación o FIV con óvulos de donante.
Sí, están relacionados. El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una patología hormonal y metabólica que afecta a la función ovárica. Uno de los síntomas más característicos son las menstruaciones irregulares, presentes en un 70% de las pacientes con SOP. Son mujeres que suelen tener ciclos menstruales largos, incluso algunos meses no tienen regla debido a que las ovulaciones se encuentran alteradas o incluso ausentes. Si no hay ovulación, o la ovulación no se produce de forma normal todos los meses, las probabilidades de embarazo son más bajas.
Está descrito que debido al SOP el 40% de estas mujeres consultarán por problemas de fertilidad. Cuando esto ocurre hay que hacer un estudio exhaustivo para valorar qué tratamientos pueden mejorar la fertilidad de forma natural de cada mujer y cuándo debemos iniciar un tratamiento de reproducción en cada caso.
Este síndrome se caracteriza por una alteración cromosómica en los varones en la que hay un cromosoma X extra. Normalmente, al hacer un estudio de los cromosomas en un hombre, encontramos 46, XY, pero en estos casos afectados por el síndrome de Klinefelter encontramos 47, XXY.
Las consecuencias físicas pueden ser múltiples, y si se realizan estudios analíticos se puede encontrar un fallo hormonal y una esterilidad debida a alteración en la producción de espermatozoides a nivel de los testículos.
Hay que valorar cada caso de forma individual. En algunos casos se pueden llegar a extraer espermatozoides directamente de los testículos, mediante una biopsia testicular. Si esto es así, después hay que realizar un tratamiento de FIV con microinyección de un espermatozoide dentro de cada óvulo (ICSI), con la posibilidad de un estudio genético de los embriones para comprobar la normalidad cromosómica.
Antes de comenzar a utilizarlo es recomendable almacenar los cartuchos en el frigorífico entre 2 y 8ºC, sin que llegue a congelarse. De esta forma pueden mantener sus propiedades hasta la fecha de caducidad del envase.
Si no se pueden mantener a esta temperatura también se pueden conservar, sin que pierdan sus propiedades, a menos de 25ºC, pero es recomendable utilizarlo en un plazo máximo de 3 meses.
Una vez se perfora la membrana del cartucho y se empieza a utilizar, el tiempo máximo recomendado por el fabricante para su uso son 28 días. Aunque es cierto que los profesionales que lo utilizamos vemos que la eficacia del fármaco se mantiene durante más tiempo cuando se conserva en el frigorífico, sin aumentar los riesgos.
Es importante consultar con el ginecólogo cuando se inicie el tratamiento la forma de almacenamiento del fármaco.
El coste de la medicación es un dato muy personalizado de cada paciente y de cada tratamiento.
En general, para una estimulación de IA se utilizan 2 medicaciones, una para estimular los ovarios y otra para provocar la ovulación, pero en FIV hay que añadir otra medicación para prevenir la ovulación espontánea. Sólo por este dato podemos deducir que la medicación para FIV va a ser más cara. Pero, además, se suele utilizar más dosis de medicación para estimular los ovarios en FIV que en IA, por lo que, el coste de esta medicación va a ser superior al finalizar el tratamiento.
Por todo ello, cuando informamos de los costes que pueden suponer las diferentes medicaciones, siempre damos un dato muy aproximado que son los 1000 € de media para FIV y los 400 € para IA.