La trombofilia es un trastorno de la sangre que provoca una mayor tendencia a la coagulación. En condiciones normales, la coagulación es una respuesta natural y necesaria para detener el sangrado. Sin embargo, en los pacientes con trombofilias, el organismo genera coágulos sanguíneos (o trombos) con más rapidez y facilidad de lo habitual, incluso cuando no son necesarios.
A la trombofilia se la conoce habitualmente como una enfermedad silenciosa. Esto significa que la inmensa mayoría de las personas diagnosticadas llevan una vida completamente normal sin presentar síntomas ni molestias visibles en su día a día.
No obstante, es fundamental estar alerta. Si el exceso de coagulación llega a formar un trombo (generalmente en las venas de las piernas), el cuerpo sí enviará señales de advertencia que requieren atención médica inmediata. Algunas de estas señales de un posible trombo es la hinchazón e inflamación en la pierna, dolor, sensación de calor o incluso fiebre.