Bisfenol-A y Disfunción sexual

Los estudios en animales han revelado que el Bisfenol-A (BPA) es un potencial alterador endocrino, en humanos faltan estudios para evidenciar este hecho.

Se realizó un estudio en trabajadores expuestos a niveles muy altos de BPA, para examinar el efecto a dicha exposición y el riesgo de disfunción sexual masculina. La función sexual masculina se comprobó mediante entrevistas personales a los trabajadores.

Según los resultados aquellos trabajadores más expuestos al BPA tenían un riesgo mayor de disfunción sexual que los trabajadores no expuestos. Se valoraron las variables: disminución de deseo sexual, dificultad eréctil, dificultad para la eyaculación y reducción de la satisfacción con la vida sexual.

Los resultados de este estudio revelan la primera evidencia de que la exposición al BPA en el lugar de trabajo podría tener un efecto negativo sobre la disfunción sexual masculina.

D. Li 1, Z. Zhou 2, D. Qing 3, Y. He 2, T. Wu 2, M. Miao 3, J. Wang 4, X. Weng 1, J.R. Ferber 1, L.J. Herrinton 1, Q. Zhu 3,5, E. Gao 3,5, H. Checkoway 6 and W. Yuan 3,5

1 Division of Research, Kaiser Foundation Research Institute, Kaiser Permanente Northern California, 2000 Broadway, Oakland, CA 94612, USA
2 Department of Occupational Health and Toxicology, School of Public Health and WHO Collaborating Center for Occupational Health, Fudan University, Shanghai, China
3 Shanghai Institute of Planned Parenthood Research, 2140 Xie Tu Road, Shanghai 200032, China
4 Epidemiology Department, Shanxi Medical University, 56 Xin Jian Nan Road, Taiyuan 030001, PR China
5 National Population and Family Planning Key Laboratory of Contraceptive Drugs and Devices, Shanghai, 2140 Xie Tu Road, Shanghai 200032, China
6 Department of Environmental Health, University of Washington, Seattle, WA 98195, USA

Componente de botellas y envases

Introducción

El bisfenol-A (BPA) fue reconocido por primera vez en la década de 1930 por Dodds y Lawson, como un potencial estrógeno sintético. Este compuesto paso a formar parte en la producción de plásticos, sobretodo de plásticos de policarbonato y resinas epoxi. El BPA se encuentra presente en muchos productos de consumo cotidiano como biberones, envases de plástico, el revestimiento de las latas de alimentos y bebida e incluso en los empastes dentales. El uso de biberones de policarbonato puede aumentar la concentración de BPA en orina.
Así pues la mayoría de la población humana podría estar constantemente expuesta a niveles de BPA.

Estudios en animales han demostrado que el BPA afecta al sistema reproductivo masculino incluyendo los receptores de andrógenos, los niveles de hormonas sexuales masculinas, los testículos, el epidídimo, los espermatozoides y vesículas seminales, la próstata y la producción de espermatozoides (Richter et al., 2007; Programa Nacional de Toxicología, 2008). Se ha comprobado en roedores expuestos al BPA que existe un cambio en el comportamiento sexual y una reducción en la frecuencia de penetración.

El BPA se ha considerado un sospechoso disruptor endocrino en humanos y es probable que afecte al sistema reproductivo tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, la evidencia de tales efectos está muy discutida por diferentes ramas del Gobierno americano como son el Programa Nacional de Toxicología y el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ambiental. Estos dos grupos llegaron a conclusiones un tanto diferentes sobre el efecto negativo del BPA como disruptor endocrino.

Descripción del caso

Se realiza un estudio de 2004 a 2008 entre los trabajadores de las fábricas de BPA y resina epoxi en China, donde la exposición al BPA es elevada. Se colabora con instituciones académicas y de investigación para la recopilación de datos y se desarrollan protocolos de recogida de los mismos para los trabajadores expuestos y los no expuestos que funcionan como grupo control.

Los trabajadores expuestos y no expuestos

De los trabajadores expuestos, se incluyeron los trabajadores en el proceso de fabricación, envasado, supervisores técnicos, técnicos de laboratorio y trabajadores de mantenimiento. De 373 trabajadores elegidos, 230 (62%) aceptaron participar, de ellos se excluyeron 46 que habían abandonado las fábricas por jubilación.

Las fábricas con los individuos control, no expuestos al BPA, fueron seleccionadas en la misma ciudad y en ellas no existía ningún tipo de exposición a este compuesto ni a ningún otro tóxico que afecte a la reproducción. Un total de 404 trabajadores no expuestos (controles) aceptaron participar en al estudio.

Medición del Bisfenol-A

Para medir los niveles de BPA, se realizó el muestreo de aire in situ para cada proceso de fabricación y el seguimiento personal de la muestra de aire para cada lugar de trabajo con una exposición similar. Se utilizó una bomba de muestreo que inhala el aire cercano al trabajador y el contenido de BPA se analiza mediante técnica de cromatografía líquida con límite de detección de 0,2 µg/m3.

Se hizo un seguimiento de todos los lugares, del historial de exposición durante los años y se realizaron entrevistas personales para conocer los puestos ocupados, duración del trabajo, antigüedad, uso de equipos de protección y hábitos de higiene personal.

Los niveles de exposición al BPA fueron medidos por un índice de exposición acumulativa (CEI).

Medición de los resultados

De los datos obtenidos en las entrevistas personales, se midió el funcionamiento sexual (deseo sexual, la función eréctil, la función orgásmica y la satisfacción general con la vida sexual) de los trabajadores utilizando el Índice Internacional de Función Eréctil y el breve inventario de Función Sexual masculina (O’Leary et al., 1995; Rosen et al., 1997).

Se tuvieron en cuenta posibles factores de confusión que pueden influir en la función sexual como tabaquismo, consumo de alcohol, enfermedades crónicas, exposición a otros tóxicos o metales pesados.

Se empleó el odds ratio (OR) y su 95% intervalo de confianza (IC) para medir la asociación entre la exposición a BPA y el riesgo de disfunción sexual masculina.

Tóxicos de los plásticos

Resultados

Después de ajustar todos los posibles factores de confusión como edad, educación, estado civil, hábito de fumar, enfermedades crónicas y exposición a otras sustancias químicas, los resultados revelaron que los trabajadores expuestos tenían un riesgo significativamente mayor de disfunción sexual que los trabajadores no expuestos.

Los trabajadores expuestos tenían un riesgo casi 4 veces mayor de reducción del deseo sexual y de la satisfacción global de la vida sexual. También 4 veces más de dificultad para la erección y en cuanto a la dificultad para la eyaculación, tenían un riesgo 7 veces mayor que los no expuestos.

Se observó también una relación dosis-respuesta entre la exposición al BPA acumulado y el riesgo de disfunción sexual, a mayor exposición a altos niveles de BPA mayor riesgo de disfunción sexual masculina (excepto para la medida del deseo sexual).

Si tenemos en cuenta el tiempo que hizo falta para que la exposición al BPA tuviera efecto, los trabajadores expuestos 1 año o menos experimentaron una reducción significativamente mayor de la función sexual. Estos trabajadores tuvieron un riesgo 6 veces mayor de sufrir una reducción en la frecuencia de las relaciones sexuales y la eyaculación. Un riesgo 10 veces mayor de ver reducida su satisfacción con la vida sexual, 17 veces más de ver reducida su libido y 15 veces más de ver reducida se capacidad de tener una erección. Los resultados fueron similares para más años de empleo y exposición al BPA.

Discusión

Los resultados de este estudio proporcionan una evidencia importante de que la exposición al Bisfenol-A en el lugar de trabajo aumenta significativamente el riesgo de disfunción sexual en la población masculina. El hallazgo fue consistente en las 4 áreas que evalúan la función sexual masculina (deseo sexual, la función eréctil, la función orgásmica y la satisfacción general con la vida sexual). La relación existente entre dosis y respuesta a la exposición fortalece aún más los resultados.

Se ha demostrado que el BPA actúa como antagonista de los receptores androgénicos, interrumpiendo la interacción entre estos receptores y los andrógenos endógenos (Wetherill et al., 2007), esta interrupción podría alterar las funciones sexuales del hombre incluyendo la libido, erección y función orgásmica.
El BPA también afecta a la reducción de la biosíntesis de testosterona necesaria para el correcto funcionamiento sexual.

Aunque los resultados necesitan ser replicados en otros estudios y poblaciones, los datos observados en este estudio entre la asociación de la exposición al BPA y el riesgo de disfunción sexual masculina están bien apoyados por estudios experimentales.

Un comentario

  1. usuario
    Nicolás

    Muchos envases de champús, alimentos, colonias continúan llevando bisfenol, pero en cantidades bajas para que no sea necesario que parezca en el etiquetado.

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