La trombocitemia esencial

Por (embrióloga).
Actualizado el 11/02/2015

La trombocitemia esencial es una patología incluida en el Síndrome Mieloproliferativo (SMP) que cursa con trombocitosis (elevada cantidad de plaquetas en sangre) e hiperplasia de megacariocitos maduros en médula ósea. Se trata del SMP más frecuente, lo padecen entre 2 y 3 personas por cada 100.000 habitantes al año.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Normalmente, valores superiores a 600.000 plaquetas/ml suelen determinar el diagnóstico, aunque actualmente este límite se ha bajado a 400.000 plaquetas/ml.

Aunque es una alteración más frecuente en personas de mediana-alta edad, existe un 15-20% de pacientes con menos de 40 años e incluso se encuentra un segundo pico de incidencia en pacientes alrededor de los 30 años, predominando además en mujeres. Es por ello que se estudia la afección que pueda tener la enfermedad sobre el embarazo.

Síntomas

Su manifestación clínica se basa principalmente en una mayor tendencia a complicaciones trombóticas y/o hemorragias que pueden llegar a suponer un peligro para la persona que padece la enfermedad en caso e no ser tratada.

Los principales síntomas asociados a la trombocitemia esencial son :

  • Los trastornos funcionales y transitorios de la microcirculación (trastornos vasomotores)
  • Las complicaciones trombóticas
  • Los síntomas hemorrágicos

Generalmente predomina uno de los síntomas aunque también se pueden producir dos complicaciones a la vez o de forma secuencial. No obstante, solo una pequeña parte de los pacientes sufre complicaciones graves que supongan una amenaza para la vida; la mayoría son asintomáticos o padecen alteraciones sin graves consecuencias.

No existe una correlación entre la aparición de las complicaciomnes hemostáticas y el grado de trombocitosis. De hecho, existen pacientes con niveles plaquetarios cercanos a la normalidad que muestran complicaciones trombohemorrágicas más o menos graves.

Tratamiento

El objetivo principal de los tratamientos frente a la trombocitemia esencial es mantener al cifra de plaquetas en el rango de normalidad, es decir, por debajo de las 400.000 plaquetas/ml. Una vez se inicia el tratamiento, no exento de efectos adversos más o menos graves, se debe mantener durante años, hasta conseguir el objetivo.

Entre los tratamientos más empleados encontrados: agentes alquilantes, hidroxiurea, anagrelide, Interferón o antiagregantes como al aspirina.

¿Cómo afecta al embarazo?

Hay casos en los que el diagnóstico se conocía antes de la gestación y otras pacientes que descubren su afección tras loas análisis sanguíneos rutinarios del embarazo.

El embarazo por sí mismo no supone un peligro añadido a la trombocitemia esencial, ya que cuando la enfermedad afecta a mujeres jóvenes, su desarrollo es normalmente benigno. Aunque el embarazo no agrave o afecte negativamente a la enfermedad, sí existe un riesgo contrario, es decir, el embarazo sí afecta negativamente a la trombocitemia esencial.

La trombocitemia durante el embarazo se asocia con trombosis de los vasos placentarios pudiendo producir infartos múltiples e insuficiencia placentaria secundaria. Ésta última conlleva un riesgo de aborto espontáneo del primer trimestre de entre el 37 y el 53%, un valor aumentado frente al la población general cuyo riesgo de aborto se sitúa en trono al 15%. Además, puede verse incrementado el riesgo de retraso en el crecimiento fetal.

Otras consecuencias durante el embarazo asociadas a esta patología son el desprendimiento de placenta, preeclampia o muerte fetal intrauterina.

Es importante destacar que, al igual que lo síntomas, no existe una correlación directa entre las consecuencias de la patología sobre el embarazo y el valor de las plaquetas de la madre.

Aunque existe controversia, generalmente y según varios estudios retrospectivos, las posibilidades de embarazo a término se ven aumentadas en aquellas mujeres que han tomado aspirina frente a las que no.

El tratamiento más efectivo y recomendado durante el embarazo en aquellas gestantes con trombocitemia que requieren mielosupresión es el interferón alfa ya que no presenta riesgos teratogénicos. No obstante, la experiencia de su uso en el embarazo es reducida.

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Autores y colaboradores

 Andrea  Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo

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