Secretos prácticos de la eyaculación femenina

Por (biólogo por la universidad de valencia y profesor de ciencias).
Actualizado el 01/06/2016

El tejido glandular situado bajo la vejiga que rodea la uretra femenina es lo más parecido a la próstata masculina en las mujeres. Recibe el nombre de «próstata femenina» o «glándulas de Skene» y es el lugar por el que algunas mujeres expulsan una sustancia de aspecto blanco y tacto viscoso tras ser excitadas sexualmente.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

La mayoría de mujeres producen este fluido aunque sea en pequeñas cantidades y por tanto, todas las mujeres podrían experimentar la eyaculación femenina. Aunque está claro que la eyaculación femenina depende de las glándulas de Skene, lo cierto es que la eyaculación en la mujer es todavía un enigma para la mayoría de expertos.

Algunas mujeres deben descansar horas antes de que vuelva a repetirse, sin embargo otras lo han podido conseguir varias veces en pocas horas. Si éste es tu caso, es importante beber al terminar para rehidratarte.

El número de veces que puede eyacular una mujer depende de la edad, las condiciones físicas y el miedo, entre otros factores.

Se estima que entre un 10 y un 50% de mujeres es capaz de eyacular tras el orgasmo. No obstante, debes saber que aunque la vagina segrega un fluido lubricante para facilitar la penetración, la eyaculación femenina al contrario de lo que podría esperarse, tiene una salida uretral durante el orgasmo.

¿Eyaculación femenina u orina?

Algunas mujeres creen que se orinan con sus relaciones sexuales y esto les provoca miedos en su desempeño sexual. De hecho, varias mujeres han sido operadas de la vejiga, porque tanto el médico como ellas mismas creían que se trataba de incontinencia urinaria.

Pero, generalmente, no es una incontinencia urinaria, porque se produce aun cuando la mujer ha orinado antes. Además, esta salida de líquido solo se produce con el acto sexual y su composición es muy distinta a la de la orina.

Es importante distinguir entre eyaculación femenina y squirting. La primera sale por la uretra, pero es producida por las glándula de Skene del punto G. Por el contrario, el squirting es orina diluida producida en la vejiga y expulsada también por la uretra.

El squirting generalmente se libera en cantidad abundante. Otra diferencia entre ambos es la composición: puesto que el squirting proviene de la vejiga, su composición es más similar a la de la orina.

¿Por qué no todas las mujeres eyaculan?

Hay quienes consideran que todas las mujeres son capaces de eyacular, es decir, que es una cuestión de aprendizaje y práctica. No se han realizado todavía estudios concluyentes que confirmen la veracidad de esto, pero lo que sí es cierto es que alrededor del 60% de las mujeres admite haber sido capaz de eyacular al menos una vez en su vida.

Existen dos causas principales por las que no todas las mujeres son capaces de eyacular:

  • No todas las mujeres tienen las glándulas de Skene, también llamadas próstata femenina, suficientemente desarrolladas para producir líquido de modo perceptible.
  • Aún teniendo las glándulas suficientemente maduras, muchas mujeres inhiben la eyaculación por miedo a orinarse.

Tampoco es igual la forma de eyacular en aquellas mujeres que lo consiguen. La cantidad de líquido expulsado y la forma en que se expulsa varía. Algunas mujeres lo hacen poco a poco a modo de pequeños chorros mientras que otras liberan el flujo con gran potencia.

Por otro lado, la creencia popular de que las mujeres que pueden eyacular experimentan relaciones sexuales más placenteras tampoco es cierta. Depende de cada caso concreto y, además, tener la capacidad de eyacular no implica necesariamente una mayor satisfacción sexual. Se trata, simplemente, de una respuesta sexual más.

Causas de la eyaculación femenina

Las raíces nerviosas del clítoris envuelven la uretra haciendo una zona especialmente sensible a la que llamamos punto G. En esta zona están las glándulas de Skene que, además de producir estrógenos, segregan un líquido.

Así, la estimulación del punto G aumenta la irrigación sanguínea de dichas glándulas provocando que expulsen este líquido por la uretra. Esto es algo importante, ya que muchas personas piensan que las mujeres eyaculan por la vagina.

Algunas mujeres explican que la estimulación oral alrededor de la uretra, y particularmente en las glándulas de Skene, produce una sensación placentera con la que alcanzan el orgasmo.

Cuando el punto G es estimulado, y más durante la eyaculación, provoca una fuerte sensación de estar orinándose. La clave para conseguirlo es orinar antes de las relaciones para quitarnos cualquier duda sobre el origen de la sensación.

La estimulación del clítoris también ayuda. Si una mujer siente que tiene que orinar y empuja con sus músculos vaginales, es muy probable que tenga lugar la eyaculación.

Las parejas que la experimentan presumen de ello como un deleite. El orgasmo combinado con la eyaculación femenina es una de las sensaciones más intensas que una mujer puede sentir. Os animo a dejaros llevar, experimentar y descubrir nuevas sensaciones.

Componentes

El fluido liberado por la uretra y no por la vagina contiene PSA y PAP, que son el antígeno prostático y el ácido prostático, respectivamente. Estos componentes, liberados por la próstata femenina, pueden encontrarse también en la orina, aunque en concentraciones mucho más bajas.

Por otra parte, componentes propios de la orina como la urea o la creatinina, también pueden formar parte del líquido de la eyaculación femenina, aunque en proporción mucho menor que la encontrada en la orina.

El análisis de esta secreción revela la presencia de componentes que están también presentes en el fluido seminal, salvo espermatozoides como es evidente. También se ha demostrado la presencia de glucosa y son varios los estudios que sospechan que podría contener zinc.

En varios estudios llevados a cabo para analizar este fluido se ha detectado en algunas de las mujeres sujeto de la investigación la presencia de secreciones antimicrobianas. En estos casos, se demostró que las mujeres capaces de expulsar también esta sustancia en el eyaculado eran menos propensas a padecer de cistitis tras tener relaciones sexuales.

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Autores y colaboradores

 Iván Ferrer Durbà
Iván Ferrer Durbà
Biólogo por la Universidad de Valencia y profesor de ciencias
Licenciado en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Experiencia como técnico de laboratorio y análisis de muestras. Profesor de asignaturas de la rama científica a alumnos de educación secundaria en diversos institutos y academias de Reino Unido Más sobre Iván Ferrer Durbà

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