Semana 25 de embarazo

Por (embrióloga).
Actualizado el 05/11/2014

Con 25 semanas ya tienes más formada la barriguita, debes llevar ropa más holgada con la que te sientas cómoda, seguramente en breve, si no lo has hecho ya, cambiarás tu postura al caminar. A medida que avanza el embarazo cambia el centro de gravedad de tu cuerpo, se sitúa más hacia delante para que puedas caminar sin problemas, procura mantener una buena postura para no padecer de dolor de espalda.

Seguramente sentirás que tu cabello está mejor que nunca, se ve más brillante y abundante, esto no se debe a que crece de forma distinta, sino a que por el embarazo se cae menos cantidad por la acción de hormonas androgénicas. Por este mismo motivo puede que haya aumentado la cantidad de vello corporal o incluso aparezca en zonas donde antes no tenías. Una vez haya pasado el parto, el crecimiento del pelo volverá a la normalidad.

Una de las molestias más repetidas, pasadas las náuseas iniciales es el reflujo, se debe a que por el aumento de tamaño del útero se comprime el estómago, esto acompañado de un incremento de progesterona producen los molestos ardores de estómago. Otros síntomas comunes son el aumento de gases, tanto por la ralentización del tránsito intestinal como por la compresión del intestino. Por esto se recomienda a las embarazadas evitar la ingesta de comidas pesadas, evitar bebidas con gas y descansar tras la comida sentada, no recostada, evitar comer dos horas antes de estar en posición horizontal.

Crecimiento fetal con 25 semanas

Los principales cambios del feto en la semana 25 de embarazo son que empiezan a endurecerse los núcleos de osificación situados en el interior de los huesos; su esqueleto se vuelve, por tanto, más consistente. La piel del bebé está arrugada y su cabeza se irá cubriendo de pelo, aunque no será el pelo definitivo con el que nacerá. Durante esta semana los pequeños dientes se ubican en su posición debajo de las encías y también se desarrolla el oído por encima del resto de sentidos.

Al final de esta semana mide alrededor de 33 cm de longitud y pesará unos 800 gramos de media. Si el peso de tu hijo está entre 470 y 1.075 gramos no debes preocuparte, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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