Bebés distinguen el dolor en la semana 35 de gestación

Por (embrióloga).
Actualizado el 23/09/2011

Una nueva investigación realizada en la University College London, señala que a partir de la 35-37 semana de gestación en los bebes se produce un cambio en la actividad neuronal en el cerebro. El cambio gradual de estado inmaduro a un estado más avanzado permite diferenciar al bebé entre los estímulos del tacto y el dolor.

El sentido del tacto en el ser humano se considera uno de los cinco sentidos básicos, ya que nos permite a los organismos percibir cualidades como la presión, temperatura, aspereza o suavidad, dureza, etc. El sentido del tacto se localiza principalmente en la piel, a la que llegan diferentes clases de receptores nerviosos que transforman los distintos tipos de estímulos del exterior en información susceptible de ser interpretada por el cerebro. Este sentido nos permite percibir los riesgos para nuestra salud tanto internos como externos.

El dolor es experiencia sensorial (objetiva) y emocional (subjetiva), generalmente desagradable, que pueden experimentar todos aquellos seres vivos que disponen de un sistema nervioso. Generalmente se asocia a una lesión tisular o expresada como si ésta existiera. La función fisiológica del dolor es señalar al sistema nervioso que una zona del organismo está expuesta a una situación que puede provocar una lesión. Esta señal de alarma desencadena una serie de mecanismos cuyo objetivo es evitar o limitar los daños y hacer frente al estrés.

La doctora Rebeca Slater, de la University College London, a partir de las 35 semanas los bebes gestantes comienzan a diferenciar el tacto del dolor. Antes de ese tiempo las respuestas cerebrales son similares para ambos estímulos.

En el estudio publicado en la revista Current Biology, participaron 46 bebés a los que se les observo su actividad cerebral. 21 de ellos nacieron prematuramente ofreciendo a los investigadores la oportunidad de recoger datos desde las 28 semanas de desarrollo hasta la 37 semana.

El sistema utilizado era mediante electroencefalograma (EEG), los investigadores median la actividad eléctrica del cerebro mientras a los bebes se les practicaba la punción de talón.

Según el doctor Lorenzo Fabrizi, autor principal del estudio, no se puede decir que los bebes antes de las 35 semanas no sientan dolor, pero si se produce un cambio en la actividad localizada en áreas específicas del cerebro que indica que el momento en el que se aplica el estímulo doloroso el bebe lo percibe de forma separa al tacto.

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Autor

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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