El cerebro paterno y el cuidado de los hijos

Por (embrióloga).
Actualizado el 11/12/2014

Una de las experiencias clave para que se produzcan cambios en el cerebro de las mujeres adultas es la de tener y criar un bebé. Ya desde el embarazo, las hormonas reproductivas comienzan a preparar al cerebro de las mujeres para la demanda que supone la maternidad, para ayudarlas a manejar el estrés de esta situación y para empatizar más con las necesidades de su hijo.

Cuidados del padre

En lo que respecta a los padres, en las últimas décadas, los cambios socioculturales han propiciado un drástico aumento de participación en la crianza de los hijos, pero hasta ahora se había analizado poco el efecto de esta implicación en el cerebro del hombre adulto.

Transformación del cerebro del hombre

Una investigación reciente demuestra que el cerebro de los hombres también sufre transformaciones relacionadas con el cuidado de su o sus bebés. Los participantes fueron divididos en tres grupos: 20 madres heterosexuales que eran cuidadoras primarias de sus bebés; 21 padres heterosexuales que eran cuidadores secundarios; y 48 padres homosexuales y cuidadores primarios de sus hijos; que criaban a estos sin la participación de una madre.

Los científicos midieron la respuesta del cerebro de participantes adultos (hombres y mujeres) a estímulos relacionados con los niños, mediante imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf). Las IRMf permiten ver las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada, a través de la oxitocina, la hormona que se segrega en y para la creación de vínculos afectivos; y a través del comportamiento de diversos progenitores.

Los resultados mostraron que la crianza de un hijo supone la puesta en marcha de una red neuronal de «atención paterna» constante también en los padres; y no solo en las madres. Tanto en hombres como en mujeres, esta red neuronal integraría el funcionamiento de dos sistemas:

  • Una red de procesamiento emocional, relacionadas con la atención o la vigilancia, la relevancia, la recompensa y la motivación.
  • Una segunda red de circuitos que posibilitarían la comprensión social y la empatía cognitiva.

Cerebro de los hombres
Ambas redes trabajan concertadas para propiciar un cuidado afectuoso del bebé, adecuado a su momento.

Lo resultados por grupos mostraron que, las madres del primer grupo (cuidadoras primarias) mostraron una mayor activación en estructuras cerebrales de procesamiento de las emociones, correlacionadas con la oxitocina y la sincronía madre-hijo. Los cerebros de los padres cuidadores secundarios, por su parte, mostraron una mayor activación en circuitos corticales, relacionados también con la oxitocina y la crianza.

Por último, los padres que ejercían de cuidadores primarios mostraron una alta activación en la amígdala (cuyo papel principal es el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales), parecido a la de las madres cuidadoras primarias.

Además, estos hombres presentaron una alta activación del surco temporal superior (STS), que permite interpretar las emociones ajenas, comparable a la de los padres del segundo grupo, así como una conectividad funcional entre la amígdala y dicho surco.

Según los investigadores, estos hallazgos señalan la existencia de una base neuronal común a la atención materna y paterna, y especifican los mecanismos de plasticidad cerebral derivados de la experiencia del cuidado de los hijos.

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Autores y colaboradores

 María Rodríguez Ramírez
María Rodríguez Ramírez
Embrióloga
Grado en Biología y Grado Superior en Laboratorio Clínico y Biomédico por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre María Rodríguez Ramírez

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