El líquido amniótico es una sustancia imprescindible durante el embarazo. Se trata de un líquido donde se va desarrollando el feto. Este líquido se encuentra en mayor cantidad en la semana 34 de embarazo.
La cantidad de líquido amniótico debe ser la correcta, ya que unos valores por debajo de la normalidad ocasionan oligohidramnios. Del mismo modo, si hay un exceso de líquido amniótico genera polihidramnios, lo cual puede producir complicaciones en el embarazo.
Según el grado de polihidramnios y el momento en el que se produce, el especialista optará por la mejor opción de tratamiento.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
Durante los controles ecográficos, los obstetras evalúan el desarrollo fetal y realizan mediciones del líquido amniótico. Existen dos maneras de medir el líquido amniótico:
De manera rutinaria, el especialista comienza empleando el método MCV y, si se detecta alguna anomalía, ya se procede con la medición ILA.
El polidramnio es un término que hace referencia al aumento de líquido amniótico que rodea al feto. En aproximadamente un 1-2% de las gestaciones se detecta una cantidad de líquido amniótico superior a la normalidad. Esto suele aparecer en el tercer trimestre de embarazo. Sin embargo, el polihidramnios también puede presentarse de manera más temprana.
En función del índice de exceso de líquido amniótico, el polihidramnios se puede clasificar como:
En la mayoría de ocasiones, el polihidramnios es leve y suele ocurrir alrededor de la segunda mitad del embarazo.
En numerosas ocasiones, si el polihidramnios es leve es totalmente asintomático. Sin embargo, si el exceso de líquido amniótico es grave, las embarazadas pueden sentir dificultad para respirar y contracciones dolorosas.
Además, otros síntomas asociados al polihidramnios en el embarazo son los siguientes:
Al aumentar el volumen de líquido amniótico, también incrementa el tamaño del útero. Por ello, si la embarazada siente alguna de estas molestias, lo mejor será que lo consulte con su médico para que valore la situación.
Entre los posibles motivos que ocasionan el polihidramnios se encuentran las causas fetales, maternas y placentarias.
Si el origen se encuentra en el feto, puede deberse a anomalías en su desarrollo. Normalmente, estas anomalías hacen referencia a las alteraciones gastrointestinales, pero existen otras causas como alteraciones en el sistema nervioso central, alteraciones renales, infecciosas, neuromusculares y algunos síndromes asociados a alteraciones genéticas.
Cuando la causa del polihidramnios se encuentra en la madre, suele estar relacionada con diabetes gestacional. De este modo, una alteración metabólica en la embarazada puede causar este exceso de líquido en el embarazo. Además, el embarazo múltiple también puede ser motivo de que ocurra un aumento excesivo de líquido amniótico durante la gestación.
Por último, algunas alteraciones en la placenta, como un corioangioma (tumor benigno de la placenta), pueden causar polihidramnios.
Sin embargo, la mayoría de los casos de polihidramnios son idiopáticos, es decir, no siempre se consigue averiguar la causa exacta del aumento de líquido amniótico en el embarazo.
En muchos casos no se encuentra una forma específica de tratar el filtrado glomerular fetal, especialmente si su causa es desconocida.
En aquellos casos de polihidramnios más severos, existiendo una alta probabilidad de parto prematuro, se puede realizar un amniodrenaje para eliminar el exceso de líquido. Este drenaje nunca se realiza después de la semana 35. Además, el amniodrenaje solo se realiza cuando el polihidramnios moderado o severo, con ILA superior a 30.
A partir de la semana 32 también se pueden emplear inhibidores de las prostaglandinas. Se trata de fármacos que provocan un menor filtrado por parte del feto, disminuyendo la cantidad de orina fetal. Estos fármacos también aumentan la reabsorción pulmonar y el paso de líquido amniótico a través de las membranas. Pese a ello, los fármacos inhibidores de las prostaglandinas pueden tener graves efectos secundarios en el feto, por lo que únicamente se aplican en casos muy particulares.
Por otro lado, ante una situación de exceso de líquido amniótico es muy probable que el parto sea prematuro. Por esta razón, en función del grado de polihidramnios y del desarrollo del feto, se puede adelantar el momento del parto.
Si el exceso de líquido amniótico no se controla, puede ocasionar algunas complicaciones en el embarazo. A continuación, se enumeran algunos de los riesgos asociados al polihidramnios:
Otra de las posibles complicaciones del exceso de líquido amniótico es que se produzca la ruptura prematura de la bolsa de las aguas. Esto podría desencadenar la salida de parte del condón umbilical, es decir, se produciría un prolapso.
Además, es posible que el bebé no se encuentre en posición correcta para el parto. Por ello, sería necesario realizar una cesárea.
Cuando hay un exceso de líquido amniótico en el embarazo, conocido como polihidramnios, pueden aparecer algunas complicaciones como:
Por este motivo, en el caso de diagnóstico de polihidramnios, el especialista hará un control exhaustivo el embarazo.
La recomendación general suele ser que el parto se produzca a partir de las 37 semanas en el caso de que el exceso de líquido amniótico ocasione síntomas en la embarazada.
En cambio, si es un polihidramnios asintomático y leve, lo mejor será intentar finalizar el embarazo a las 40 semanas. aproximadamente.
Cuando hay un exceso de líquido amniótico, el útero aumenta de tamaño. Esto puede provocar un parto prematuro o que se produzca la ruptura de la bolsa amniótica antes de tiempo. Ambas situaciones podrían conllevar a alteraciones fetales en el nacimiento.
Cuando se alcanza la semana 34 de embarazo, lo habitual es que el volumen de líquido amniótico haya aumentando. Los niveles normales de líquido amniótico en este momento de la gestación son alrededor de los 800 mL.
En cambio, en la semana 41 de embarazo, por ejemplo, suele haber unos 600 mL de líquido amniótico rodeando al bebé.
Si deseas conocer información acerca de todas las alteraciones en el líquido amniótico, te recomendamos leer el siguiente artículo: Alteraciones en el líquido amniótico: causas, síntomas y tratamiento.
Aparte de las alternaciones a nivel de líquido amniótico, pueden ocurrir otras complicaciones gestacionales. Si te interesa este tema, te invitamos a visitar este enlace: ¿Cuáles son las complicaciones del embarazo más comunes?
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