Las adolescentes abortan en compañía paterna

La entrada de la nueva ley no ha aumentado el número de adolescentes que acuden solas a abortar.

Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo se ha observado una tendencia de las jóvenes a ir a interrumpir el embarazo con la compañía paterna. Son muy pocos los casos en los que las chicas acuden solas y presentan un justificante alegando un conflicto familiar grave.

El pasado mes de julio entró en vigor en España la nueva Ley del Aborto, con la cual, las jóvenes de 16 y 17 años que quieran abortar pueden tomar libremente la decisión de hacerlo, hasta la semana 14 de embarazo y hasta la semana 22 de gestación en caso de riesgo de la vida o salud de la mujer o graves anomalías en el feto.

Sin embargo, en el caso de las menores deberán presentar un documento que acredite que al menos uno de sus padres (o tutores) está informado. Los padres sólo deben conocer la decisión de la joven, es decir, se requiere su conocimiento pero no su consentimiento. Esto no sería necesario en el caso de que la joven alegue conflicto familiar.

Por lo tanto, cualquier chica de 16 o 17 años que quiera interrumpir su embarazo en España tendrá dos opciones: acudir a abortar a la clínica acompañada de su madre, su padre o su representante legal tal y como hacen en la actualidad la gran mayoría de las jóvenes que se someten a este tipo de intervención, o bien declarar por escrito que contárselo a su familia provocaría un conflicto grave, en cuyo caso el médico encargado de interrumpir el embarazo podrá además solicitar un informe que lo corrobore.

Desde la entrada en vigor de esta nueva ley, se ha observado que sólo un 3% de las menores acude a las clínicas a interrumpir su embarazo solas y en estos casos se han presentado graves conflictos familiares, algunos con circunstancias violentas y otros provenientes de familias muy religiosas que hubieran impedido su decisión.

Sin embargo, se ha puesto de manifiesto que la tendencia más habitual es ir acompañadas por alguien de su familia y con una alta frecuencia por sus padres, manifestando que se sienten más acompañadas y seguras, con lo cual se observa que las menores prefieren en la mayoría de los casos consultar con sus padres la situación y tomar la decisión con el apoyo paterno.

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar