Embarazo, ¿una dulce espera?

Por (bióloga y gestora científica).
Actualizado el 27/12/2015

Poder traer al mundo a un hijo, es para la el 100% de las mujeres, la experiencia más maravillosa que han experimentado o que esperan tener. Sin embargo, tras la espera de 9 meses para poder verle la carita al bebé, hay una serie de emociones innatas y negativas que deberían evitarse para poder hacer cierta la expresión del embarazo como «una dulce espera».

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Miedo a lo desconocido

Cada mujer embarazada es un mundo y los desajustes hormonales son tan variados en cada una de ellas durante el proceso de gestación, que ni ellas saben cómo van a responder a la experiencia de convertirse en madres por primera vez. Es por ello que, durante el tiempo que dura la gestación, se combinan emociones maravillosas y miedos «impredecibles» como pueden ser:

  • ¿Seré buena mamá? Es importante conocer la vida emocional de la mujer ya que así podrian tratarse de manera más eficaz aquellos miedos a no «llegar a estar a la altura» o «no querer ser como mi madre» y otros mitos a los que la madre primeriza no sabe como enfrentarse.
  • Miedo a perder el bebé: este hecho no es muy habitual ya que supone, aproximadamente, un 20% de los casos y normalmente ocurren en el primer trimestre, debido fundamentalmente a alteraciones cromosómicas. Sin embargo, es común que la madre se «autoinculpe» pensando que podría haber sido ella causante de la pérdida del bebé.
  • Miedo al parto: este temor es de los más comunes en las mujeres primerizas, el no saber qué se siente en el momento crucial de darle la vida a su hijo; por ello es mejor no pensarlo hasta llegado el momento.

Ocuparse (y no preocuparse) del embarazo

Además de los temores comentados anteriormente hay una larga lista de inquietudes que pueden hacer menos llevadero el proceso natural de la gestación. Ante la incertidumbre que puede generarse durante el proceso, se recomienda acudir regularmente a los controles pertinentes, comer adecuadamente y llevar una vida tranquila y saludable. Hay que tener en cuenta que el instinto materno es una herramienta que existe desde siempre y aún sin experiencia, hace de las mujeres primerizas, las mejores madres.

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Autores y colaboradores

 Mayra Rubio
Mayra Rubio
Bióloga y gestora científica
Licenciada en Biología, Bioquímica y Biología Molecular y Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV). Experiencia como técnico de laboratorio, bióloga de campo y técnico de análisis de datos genómicos. Gestión científica en diferentes centros hospitalarios. Más sobre Mayra Rubio

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