Por Clara Miret Lucio (farmacéutica y embrióloga).
Actualizado el 02/02/2013

Cada vez es más habitual en nuestra sociedad ver familias reconstituidas creadas a partir de anteriores familias. Pero, no por estar a la orden del día están libres de problemas.

A diferencia de una familia tradicional, en las que la pareja se forma en primer lugar y los niños llegan después, en las familias reconstituidas, los niños están primero y es la pareja la que se forma posteriormente y la que debe adaptarse a la nueva situación de la forma más natural posible.

Las actitudes más comunes de uno de los miembros de la pareja cuando solo el otro tiene descendencia, son la ignorancia, ya que al fin y al cabo no son hijos suyos; el intentar apropiárselos convirtiéndose en un sustituto del padre o la madre, o pretender ser una versión mejorada de estos; o entablar su propia relación como otro adulto más que forma parte del núcleo familiar sin ejercer como padre o madre.

Según los expertos tanto la primera como la segunda opción podrían crear confusión y desencadenar más conflictos, señalando la tercera opción como la más correcta, ya que crear un vínculo entre padrastro o madrastra e hijastro será lo más beneficioso para todas las partes.

Consolidar la relacion

Formar una nueva relación familiar no es fácil ni rápido. Se recomienda pasar por varias etapas ya que los niños necesitan más tiempo que los adultos a la hora de adaptarse a la situación.

Estos consejos pueden ser útiles para la nueva unidad familiar:

  • Al principio, se recomienda que el padrastro o madrastra permanezca en segundo plano, como cuidador, observando y conociendo las normas establecidas por los padres naturales. Además, es el momento perfecto para ofrecerles confianza y buscar cierta responsabilidad en ellos.
  • Una vez ha pasado un tiempo, el papel del padrastro o madrastra se va acercando al de un familiar cercano, adquiriendo mayor responsabilidad mayor ellos. Es el momento para ofrecer consejos, crear alguna norma concreta, corregir alguna conducta y pasar más tiempo con ellos realizando actividades juntos, a su vez ganando confianza y autoridad sobre ellos.
  • En la última etapa, la pareja del padre o madre natural habrá alcanzado un cierto nivel de autoridad similar al de los padres naturales, siendo un miembro familiar más sin sustituir al que no está. La autoridad será mayor al igual que el vínculo afectivo.
Si compartes nos ayudas

Hacemos un gran esfuerzo editorial. Compartiendo este artículo nos ayudas y motivas para seguir nuestro trabajo.

Síguenos en nuestras redes

Todas las novedades sobre la reproducción asistida en nuestros canales.

Autores y colaboradores

 Clara Miret Lucio
Farmacéutica y embrióloga
Licenciada en Farmacia por la Universidad de Valencia (UV), con Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV. Experiencia como farmacéutica y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva en Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y, actualmente, en Equipo Juana Crespo (Valencia). Más información

Un comentario

    1. yasmina

      Que buena fue la informacion! A mi al principio me resulto muy dificil con los hijos de mi pareja pero cuando cogimos confiaza y cariño todo cambio