El bebé en el coche

Siempre que vayamos a viajar en coche con un bebé debemos extremar al máximo la seguridad ya que los accidentes de tráfico se han convertido en una de las principales causas de mortalidad infantil según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Para ello, en el mercado podemos encontrar diferentes dispositivos de sujeción que variarán en función del tamaño y del peso del pequeño. Hay que preocuparse de que la sillita que usemos esté correctamente homologada y que está colocada de la manera adecuada.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Llevar al bebé en una silla para coche

Viajar con un bebé en el coche no es siempre tarea fácil pero no por ello los padres van a dejar de hacerlo. Para llevar a cabo cualquier trayecto en coche, por corto que nos parezca, con el pequeño hay que tener la certeza de que éste va seguro en el vehículo.

Los padres tienen acceso a diferentes dispositivos que se adecuan al tamaño y peso del niño y que permiten que el viaje sea lo más seguro posible para el bebé. Su importancia reside en que las sillas, según los expertos, son capaces de reducir hasta en un 50% las lesiones graves o incluso mortales de los niños. Estos dispositivos no van evitar los accidentes de tráfico pero sí podemos evitar causar un daño mayor a los pequeños.

Para colocar correctamente uno de estos dispositivos en el coche primero debemos comprobar que éstos estén homologados, una vez comprobado nos aseguraremos de que estén bien colocados, que estén sujetos y no se muevan de un lado para otro cuando el coche esté en marcha.

Una vez colocado correctamente, hay que tener en cuenta la colocación del bebé en el mismo. Es recomendable colocar la sillita en el asiento trasero del turismo y si es posible en el sentido contrario de la marcha. En ningún caso, se debe viajar con el pequeño en brazos o en el asiento delantero.

Para su colocación es aconsejable seguir correctamente las instrucciones de uso y conservarlas por si hay que cambiar la silla a otro vehículo o quitarla. Una vez colocada debe estar bien sujeta, que no se mueva de un lado para otro cuando el coche esté en marcha. Además, hay que tener presente que las correas o arnés de seguridad que sujetan al pequeño estén ubicadas a la altura de su pecho y bien ajustadas, es decir, que no estén sueltas pero que tampoco le opriman.

Las primeras semanas de vida los bebés viajarán en una especie de silla cuco hasta que alcanzan el peso adecuado para cambiar a la silla y posterior alzador para que llegue al cinturón, hasta que sea lo suficientemente grande para ponerle el cinturón de seguridad como los adultos.

Recomendaciones para el viaje

Es importante a la hora de afrontar un viaje en coche con un niño pequeño tener en cuenta una serie de cuestiones:

  • Calor: hay que evitar que el pequeño pase calor en el transcurso del recorrido. Para eso, hay que asegurarse de que el niño no vaya demasiado abrigado ya que la silla ya le proporciona un calor adicional. El aire acondicionado puede ayudar pero hay que ir con cuidado con los excesos de aire ya que tampoco son buenos para el bebé. Se recomienda tocar al niño de vez en cuando para asegurarnos de que no está frío ni sudando. Para evitar que el sol le moleste se pueden colocar parasoles en la ventilla.
  • Música: la música tiene un efecto estimulante que suele gustar mucho a los niños y que en ocasiones, sirve para entretenerlos e incluso relajarlos durante el trayecto.
  • Paradas cada dos horas: es recomendable realizar paradas para descansar cada dos horas aproximadamente ya que en ellas, además de descansar los adultos, hay que aprovechar para bajar también al bebé de la sillita y que cambie de postura. Se pueden aprovechar estos descansos para cambiarle el pañal, darle de comer, beber, etc.
  • No dejarlo sólo dentro del vehículo.
  • Controlar la velocidad: la velocidad es una de las principales causas de accidentes.

Como hemos comentado, los accidentes en carretera se han convertido en los últimos años en uno de las principales causantes de mortalidad infantil. Una colisión al volante puede ocasionarle al pequeño lesiones torácicas o abdominales. Entre las zonas más afectadas en caso de accidente se encuentra la zona del cuello y la cabeza. El cuello porque todavía no está lo suficientemente fortalecido y la cabeza porque supone el 25% del peso del pequeño. Además, son frecuentes las lesiones de vértebras o medulares que pueden conllevar consecuencias muy graves para el bebé.

Nuestra seguridad al volante es fundamental y la suya depende de nosotros. Cabe recordar la importancia de moderar la velocidad, seguir las señales de tráfico y extremar la precaución desde el momento en que subimos a un bebé en el coche.

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