El embarazo molar o mola hidatiforme

Por (embrióloga).
Actualizado el 23/07/2013

Un embarazo molar, también conocido como mola hidatiforme, es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional (ETG), un grupo de afecciones en las cuales crecen quistes dentro del útero de la mujer. Las células anormales crecen en el tejido que normalmente se convertiría en la placenta.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Tipos de embarazo molar

Una mola hidatiforme o embarazo molar, es una sobreproducción de tejido placentario. En este tipo de embarazos los tejidos se transforman en un tumor anormal, llamado masa.

  • Embarazo molar parcial: Se da cuando dos espermatozoides fecundan el mismo óvulo. En este caso la masa puede estar compuesta por una mola y el inicio de un embrión, que presenta defecto severos y suele terminar en aborto.
  • Embarazo molar completo: Se produce por la fecundación por parte del espermatozoide de un óvulo sin información genética. El espermatozoide inicia la división celular y se forma una placenta, pero no hay embrión.

Diferentes tipos de gestaciones molares

Síntomas del embarazo molar

  • Crecimiento anormal del útero: crecimiento excesivo en aproximadamente la mitad de los casos, crecimiento inferior a lo esperado en aproximadamente un tercio de los casos.
  • Náuseas y vómitos intensos.
  • Sangrado vaginal durante el embarazo en el primer trimestre.
  • Síntomas de hipertiroidismo: intolerancia al calor, deposiciones acuosas, frecuencia cardíaca rápida, inquietud, nerviosismo, piel más caliente y más húmeda de lo normal, manos temblorosas, pérdida de peso inexplicable.
  • Hipertensión arterial, hinchazón de pies, tobillos y piernas en el primer trimestre o a comienzos del segundo.

Diagnóstico y tratamiento embarazo molar

Los primeros indicios los provoca el desarrollo de un útero anormal, y la ausencia de latido cardíaco. También, el sangrado vaginal.

Cómo evitar el embarazo molar

El diagnóstico se realiza mediante una ecografía que mostrará una placenta anormal, con o sin desarrollo de un feto. Las pruebas concluyentes que pueden realizarse son:

  • Análisis sanguíneo que incluya una cuantificación de la hormona coriónica humana (hCG), que suele ser presentar mayor concentración en molas concretas, y menor en molas parciales.
  • Resonancia magnética del abdomen.
  • Conteo total de células sanguíneas.
  • Pruebas de la función renal y hepática.

Este tipo de embarazo no es viable, porque puede convertirse en una masa cancerosa. El procedimiento para extraerlo es un legrado. La histerectomía puede ser una opción para las mujeres mayores que no desean volver a embarazarse. El tratamiento suele tener éxito.

Después del tratamiento, se vigilan los niveles de hCG y el médico realiza un seguimiento minucioso. Después del tratamiento, se deben usar anticonceptivos fiables por lo menos de 6 a 12 meses para evitar el embarazo.

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Autores y colaboradores

 Laura Rollán Guillén
Laura Rollán Guillén
Embrióloga
Graduada en Biología por la Universidad de Valencia (UV) y especialista en Reproducción Asistida. Redactora de contenido científico. Más sobre Laura Rollán Guillén

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