Lactancia y dolor en los senos

La mayoría de madres piensan que el dolor en el pecho durante la lactancia es normal y que deben aguantarlo porque ya se acostumbrarán u otras incluso dejan de dar el pecho antes de lo previsto porque el dolor es inaguantable. Esto no debe ocurrir.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Lo que sí que es normal e irremediable es un dolor inicial durante los primeros segundos de la toma, pero el dolor que dura durante toda o casi toda la toma es evitable ya que si se ignora el dolor los pezones pueden llegar a agrietarse y a sangrar aumentando así el malestar.

Causas del dolor en los senos

La causa principal de este dolor es la incorrecta colocación del bebé en el pecho, siendo además un problema que este no tome la cantidad suficiente de leche que le corresponde.
Pero además existen otras causas:

  • Cuidado inadecuado del pezón por sequedad debida a jabones o humedad debida al uso de sostenes cofeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
  • Infecciones por hongos, sobretodo por candidiasis, causa por la cual habrá que acudir al médico rápidamente para que en caso de que el bebé esté infectado también sea tratado adecuadamente
  • Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua, el médico será quien justifique esta causa y valore si requiere una cirugía menor para solucionar el problema.
  • Ampolla de leche, una capa delgada de piel crece sobre un conducto de leche y hace que este se tape.
  • Vasoespasmo, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto es que la sangre no puede pasar y es debido a una lesión en el pezón o a una infección.

Como prevenir el dolor en los senos

Para prevenir este tipo de molestias será conveniente vestir ropa de telas transpirables y naturales, evitando almohadillas protectoras para brasier que tengan plástico. El aceite de oliva, la leche exprimida y los aceites con lanolina pueden aliviar los pezones secos o agrietados. Y en el caso de que el bebé tenga dientes se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.

Por otra parte, centrándonos en la causa principal, la mala colocación del bebé en el pecho, deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola, dejando que el bebé sea quien se acerque al pecho y no el pecho a él. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola. Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada se le realizarán controles de peso habituales. Esto favorecerá la correcta alimentación del bebé.

Para esto, la madre deberá estar sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos y sin cortar la succión colocando la punta del dedo en la comisura de su boquita y poco a poco alejarla del pezón. En caso de que el dolor dure más de 15 segundos, romper la succión y volver a colocar al bebé ofreciendo siempre primero el pecho que duela menos y sin esperar a que llore para amamantarlo, dárselo cuando empiece a buscar el pecho.

Como aliviar el dolor de senos en la lactancia

  • Utilizar conchas para senos que se usan dentro del brasiser mientras no se amamanta, esto evita que la tela del brasier roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Las gasas de hidrogel a veces son de gran alivio y las compresas de agua y sal pueden ser curativas, se hacen disolviendo 1/4 de cucharada de sal en una taza de agua templada y con gasas aplicar en los pechos durante 10 minutos 3 o 4 veces al día.
  • Rocía un poquito de aceite de oliva en tus pezones y en la areola antes de empezar a sacarte la leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se sanen.
  • Para desobstruir un conducto de la leche es conveniente aplicar muchas duchas de agua caliente o aplicar paños con agua caliente antes de amamantar además de beber mucho líquido, en caso de que no funcione utilizar un extractor de leche y si tampoco es suficiente acudir a un médico.

3 comentarios

  1. usuario
    Yasiri Maldonado

    Muchas gracias por estos consejos tan útiles para todas las mamás que sufrimos estos dolores!
    En mi caso, tenía un dolor muy fuerte en los pezones debido a la irritación que me causó el succionamiento de mi bebé. El me pedía más leche y yo no tenía mucha, por eso tomé el té healthy Nursing de Secrets of Tea. Ese té me sirvió mucho porque pude hacer que me saliera mucha más leche y mi bebé ya no es esforzaba en pedirme más y el dolor se alivió

    • usuario
      Luisa de agro

      Donde consigues esos tés?
      Me interesa comprar, me pasa lo mismo con mi bebé!

  2. usuario
    Judith

    graciass por este post! las mamas primerizas lo pasamos realmente mal!

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