Epidural para el parto

Elegir si ponerse o no la anestesia epidural en el parto es uno de los temas en torno al embarazo que mayor controversia suscita, especialmente en las embarazadas primerizas. La gran variedad de opiniones y experiencias que se pueden encontrar hoy en día en Internet sobre este asunto genera todavía más dudas, ya que en muchas ocasiones la información no está contrastada.

A pesar de que hay ciertas situaciones médicas que pueden indicar o contraindicar su uso, la decisión final de solicitar o no la anestesia epidural la debe tomar la madre. Durante el embarazo tendrá tiempo para informarse, consultar dudas con su ginecólogo y tomar así la alternativa más adecuada para su situación.

Administrarse o no la epidural

Con el objetivo de ayudar a futuras madres en la decisión, FIV-Recoletos nos detalla a continuación algunas de las ventajas y desventajas del uso de la anestesia epidural.

Ventajas del uso de la epidural

Tener un parto sin dolor es la principal ventaja que ofrece la epidural. Además, al tener carácter local, permite que la madre permanezca despierta y totalmente consciente durante el parto.

En caso de que la madre presente alguna afección pulmonar o cardíaca, aplicar la epidural puede resultar beneficioso ya que reduce el esfuerzo que realizan los pulmones en el parto.

Por otra parte, el desgaste psicológico y el esfuerzo físico relacionado con el dolor del parto natural puede verse reducido al eliminar el dolor. Asimismo, se elimina la ansiedad y el temor que tienen muchas mujeres al parto debido al dolor.

Existen otras anestesias y sedaciones cuyos narcóticos pueden influir activamente en el bebé; sin embargo, la proporción de componente activo de epidural que llega al bebé es muy baja.

Son muchos los estudios realizados acerca de la seguridad de la epidural tanto en la madre como en el bebé. La posibilidad de complicaciones por su administración que puedan causar daños en el bebé es mínima.

Desventajas del uso de la epidural

El riesgo de episotomía y parto con fórceps puede verse aumentado al administrar epidural ya que la madre pierde fuerza muscular para el empuje y eso ocasiona que la segunda parte del parto se alargue.

El dolor del parto

Existe más probabilidad de que se produzca una rápida bajada de tensión. Esto podría afectar al feto, puesto que dejaría de llegar sangre a la placenta. El suero intravenoso mantiene a la madre hidratada todo el tiempo y evita así que se produzca la baja de tensión.

Emocionalmente, son muchas las madres que prefieren vivir la naturaleza del parto, aunque suponga dolor, para vivir más verazmente la llegada del nuevo miembro.

Según los expertos de FIV-Recoletos, la epidural se asocia en muchas ocasiones con los siguientes efectos secundarios:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de zona del pinchazo
  • Adormecimiento de piernas
  • Náuseas
  • Mareos

En cualquier caso, la decisión última de solicitar o no la administración de la anestesia epidural es de la madre, que es en definitiva la que va a “sufrir“ el momento del parto y la que debe elegir cómo quiere vivir ese momento en función de sus emociones, necesidades y preferencias.

A pesar de que la mayor parte de las mujeres toman la decisión a lo largo del embarazo, el cambio de opinión en el momento del parto es posible.

Un comentario

  1. usuario
    Rancy

    Yo me coloqué la epidural en mi primer parto y luego en el segundo decidí probar sin epidural y la verdad me arrepentí un poco porque sufrí bastante. Aunque quizá hubiera sufrido también con la epidural ya que fue un parto muy duro y largo. En fin, ayuda mucho conocer las ventajas y desventajas de forma clara para poder elegir lo mejor según cada embarazo. Gracias

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