Beneficios de la danza árabe en el embarazo

La danza árabe consta de una serie de secuencias corporales amplias dando una gran importancia a los movimientos circulares de cadera.

Aunque su origen es motivo de debate, se asocia a la conexión de lo divino y lo terrenal, y una de sus voces clama que era una práctica habitual en oriente en torno a la mujer que iba a dar a luz, una danza tradicional de alumbramiento, y su práctica regular en el embarazo prepara a la mujer para un parto más llevadero y menos doloroso.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Biológicamente, la danza árabe o danza del vientre, tonifica los músculos pélvicos y ayudará a facilitar el trabajo de parto. Los movimientos suaves y amplios colabora en reducir las tensiones físicas y a reducir el estrés. La secuencia de la danza ayuda a ejercitar el coxis, moviliza la pelvis y mejora la elasticidad de las piernas.

Aunque al hablar de danza del vientre únicamente pensamos en el abdomen, esta práctica permite fortalecer la espada, mejorar la postura y fortalecer el suelo pélvico, conjunto de músculos que intervienen activamente en el embarazo y el parto, así como en la recuperación del cuerpo tras el alumbramiento.

¿Cuándo practicar danza del vientre en el embarazo?

A partir del segundo trimestre es el momento en el que los especialistas animan a llevar a cabo esta ejercicio, en el segundo trimestre el embarazo está más afianzado y se reducen las posibilidades de un aborto espontáneo, que es el gran miedo del primer trimestre.

En la danza árabe para embarazadas se eliminan los movimientos abdominales bruscos, y se realizan secuencias de bajo impacto para evitar lesiones.

Danza árabe durante el parto y post parto

Los defensores de la danza del vientre, explican que los movimientos circulares de los ochos tumbados y los balanceos durante la dilatación facilitan que descenso por el canal del parto, y ayudan a la introspección para tomar conciencia de todo el proceso proyectando la atención hacia el interior al tener conciencia de los grupos musculares que anteriormente se hayan tonificado con la práctica de la danza.

Tras el nacimiento, la danza del vientre ayudará a recuperar la forma, y a reconectar con el cuerpo y los cambios que ha experimentado en el embarazo y tras él, así como mejorará la tonificación de los músculos del suelo pélvico y ayuda a sentirse más femenina y deseable, además de reducir la posibilidad de depresión postparto.

Danza árabe en la búsqueda de embarazo

Si quieres quedarte embarazada, de forma natural o si requieres de reproducción asistida, es un proceso lento y estresante, y la danza del vientre también puede ayudarte a relajarte, a perder esos kilos de más y a armonizarte con tu interior, el autoconocimiento y la energía sexual que se desprende de esta danza milenaria puede ayudarte si no a concebir, a encontrarte mejor y a encarar la búsqueda de embarazo con menos tensión y mejorando la tonificación de los músculos que tanto van a servirte cuando la beta salga positiva.

La danza árabe se consideraba una llamada a la fertilidad, y al margen del esoterismo está demostrado que el estrés puede provocar alteraciones en la ovulación, por lo tanto cualquier modo de reducir la ansiedad puede favorecer los ciclos regulares.

La relajación y compartir experiencias con otras embarazadas, así como la meditación y autoconocimiento mejora la salud mental y la conciencia de una misma, el movimiento de energías y la conexión divino-terrenal lo dejamos en las creencias de cada cual, pero la descargas de endorfinas está asegurada, y eso es pura ciencia.

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