Asma y parto prematuro

No todos los niños que tienen asma en su infancia tienen porqué haber sido prematuros al nacer pero, según un experto de la Universidad de Linkoping, parece que los nacidos de embarazos que no superan las 39 semanas en el útero son muy propensos a necesitar medicación inhalada para poder respirar mejor. Indudablemente, se extrapola a los bebés prematuros de menos de 37 semanas.

Según Hartmut Vogt de la Universidad de Linkoping en Suecia, director del estudio publicado en la revista Pediatrics, todo niño nacido de forma prematura tiene muchas opciones de sufrir asma infantil.

A pesar de lo que este grupo propone, hay una contradicción puesto que Vogt considera un parto a término a partir de las 37 semanas de gestación pero parece que, si los niños no superan las 39 semanas en el útero materno, el uso de corticoides inhalables puede ser mucho más acentuado que en niños de 39 o incluso 40.

Por otra parte, se centra en el desarrollo del propio feto en el útero, es decir, cuanto más tiempo esté el bebé en el interior materno(dentro de lo normal se entiende), más tiempo tiene de formarse por completo. Cuando un bebé nace prematuramente lo que más miedo da son los pulmones, por si no pueden terminar de madurar en la incubadora y, es de ahí, de donde pueden venir los problemas respiratorios y consecuentemente el asma.

Los niños varones pueden superar en un futuro los problemas asmáticos que puedan sufrir transcurrida la adolescencia, mientras que las niñas lo tienen un poco más complicado sin saber muy bien el motivo pero, finalmente, se supera.

A la par, salió un estudio que relaciona el asma de juventud con los partos prematuros de entre 23 y 27 semanas pero tampoco ha tenido mucha más repercusión en Suecia por todo lo expuesto en el dirigido por Vogt.

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