Infecciones urinarias: causas, síntomas y tratamientos

Por (embrióloga) y (ginecóloga).
Actualizado el 08/05/2019

La cistitis o infección urinaria es una inflamación de la vejiga y la uretra causada generalmente por la invasión de microorganismos en el tracto urinario.

No suele ser una patología grave pero presenta síntomas molestos y además, aparece de forma recurrente. Por ello, muchas mujeres buscan remedios caseros y tratamientos farmacológicos que puedan servirles de solución.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué es la infección de orina?

Se trata de una infección en cualquier parte del aparato urinario por la presencia de microorganismos. La invasión se puede producir por el extremo inferior de las vías urinarias o por el flujo sanguíneo, afectando de forma directa a los riñones.

Puede aparecer en niños, hombres y mujeres, aunque es más común en estos dos últimos casos. De hecho, las mujeres son más propensas a sufrir este tipo de infecciones y cerca del 20-30% de las mujeres sufrirán al menos un episodio de cistitis a lo largo de su vida.

Las infecciones de orina más comunes son aquellas producidas por bacterias y en concreto por la Escherichia coli. Sin embargo, hay casos provocados por virus, hongos o parásitos.

Son varios los estudios que indican factores de riesgo en mujeres jóvenes que provocan un aumento de la incidencia de infecciones de orina. Es el caso de:

  • Actividad sexual reciente.
  • Frecuencia de las relaciones sexuales.
  • Número elevado de parejas sexuales.

Del mismo modo, también los varones pueden presentar infecciones urinarias relacionadas con el sexo, especialmente el sexo anal.

Clasificación de las infecciones urinarias

Cuando se habla de infecciones de orina, siempre se tiende a pensar en cistitis. Sin embargo, existe una clasificación de infecciones urinarias en función de la localización de los microorganismos causantes.

A continuación, se detallan los diferentes tipos.

Infecciones urinarias en las vías altas

Las vías altas del aparato urinario incluyen los riñones y los uréteres. Cuando se localizan microorganismos en esa región se dice que existe una infección urinaria en las vías altas.

Dentro de este grupo se incluyen las siguientes:

Pielonefritis aguda
infección de orina que afecta a uno o ambos riñones y cuyos factores de riesgo son las cistitis recurrentes, los cálculos renales o las alteraciones morfológicas de las vías urinarias. Es más frecuente en las mujeres que en los hombre, aunque conforme aumenta la edad incrementa la prevalencia en hombres. Se produce por migración de las bacterias presentes en las heces.
Absceso Intrarrenal
es la presencia de pus alrededor de los riñones comenzando la infección por la vejiga. El mayor factor de riesgo es la presencia de cálculos renales.
Absceso Perinéfritica
se trata de una complicación de la pielonefritis. Suele estar asociado a la presencia de piedras en el riñón.
Nefritis bacteriana
es una infección renal agua que se sitúa entre la pielonefritis y el absceso renal.

Los síntomas más frecuentes de las infecciones urinarias en las vías altas son náuseas, diarrea, bajo apetito o emesis, es decir, vómitos.

Infecciones urinarias en las vías bajas

Las vías bajas del aparato urinario hacen referencia a la vejiga, próstata y uretra. Las infecciones localizadas en esta región son las más frecuentes en las mujeres tras las relaciones sexuales. Además, la uretra de las mujeres es más corta que la de los hombres, lo que explica una mayor prevalencia de las infecciones en ellas.

Por otro lado, el agente causante de las infecciones urinarias suele ser E. coli, un microorganismo habitual del tracto digestivo y en el área entre el ano y la vagina. No existe ningún estudio que haya probado con claridad que esta bacteria se transmita entre parejas sexuales y pueda ser el origen de la colonización sexual. Según los expertos, la bacteria procede de la flora que coloniza la vagina y la uretra de la mujer, por tanto, no puede considerarse una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

Las infecciones de orina no se transmiten por vía sexual, ya que el varón no transmite la bacteria a la mujer a través del coito ni viceversa. Sin embargo, las relaciones pueden favorecer las infecciones urinarias de las vías bajas.

A continuación, se detallan las infecciones más frecuentes de las vías urinarias bajas:

Cistitis
es una inflamación de la vejiga molesta y dolorosa. Normalmente es causada por bacterias como E. Coli y se puede propagar afectando a los riñones. También hay una pequeña parte de casos de cistitis causados por infección de virus o hongos.
Uretritis
se trata de una inflamación de la uretra, es decir, del conducto de salida de la orina.
Prostatitis
es una inflamación de la próstata, por lo que afecta a los hombres y provoca dolor o dificultad al orinar.

Síntomas de infección de las vías urinarias bajas

Los síntomas más frecuentes que pueden aparecer por la infección de orina son los siguientes:

  • Necesidad de orinar con frecuencia y en cantidades pequeñas.
  • Sensación de no vaciar por completo la vejiga al orinar.
  • Quemazón al orinar o sangre en la orina.
  • Orina con olor fuerte fuerte, desagradable y turbia.
  • Dolor en la zona vaginal.
  • Fiebre.
  • Dolor lumbar.

Estos síntomas pueden aparecer de manera individual o combinados. No debemos olvidar que también existen casos asintomáticos en los que la persona no es consciente de padecer una infección, ya que no muestra ningún síntoma.

El problema de las infecciones urinarias no es solo los incómodos síntomas que la acompañan, sino también el riesgo de que originen otras alteraciones relacionadas como la extensión de la infección o una lesión renal progresiva e irreversible.

Factores de riesgo

Como ya hemos comentado, las infecciones de orina tienen una elevada prevalencia en las mujeres y muchas de ellas presentan varias a lo largo de su vida.

Entre los factores de riesgo se encuentran:

  • Uretra más corta en las mujeres, lo que provoca una menor distancia para que las bacterias lleguen a la vejiga y causen cistitis.
  • Actividad sexual elevada.
  • Uso de algunos anticonceptivos, como es el caso de los diafragmas.
  • Menopausia, ya que hay una reducción de los niveles de estrógenos y cambios en las vías urinarias.
  • Sistema inmunitario deprimido causado por alguna enfermedad como la diabetes o por tratamientos oncológicos con radioterapia y quimioterapia.
  • Tener una sonda en la vejiga durante un largo periodo de tiempo.

Infección de orina recurrente

Comúnmente se suele decir que la persona que ha padecido una vez cistitis será más propensa a padecerla en más ocasiones. Esto puede deberse a que existen personas cuyo ambiente vaginal es más adecuado o muestra unas condiciones más favorables al desarrollo bacteriano.

Las infecciones de orina recurrentes suelen aparecer en mujeres postmenopáusicas, ya que hay una disminución de los niveles de estrógenos, del volumen residual y del flujo urinario. Además, se produce atrofia de la mucosa vaginal causando sequedad, irritación, etc.

También aparecen infecciones de forma recurrente tras mantener relaciones sexuales. A continuación, mostramos algunos consejos para reducir su frecuencia:

  • Lavado genital únicamente externo, antes y después del coito.
  • Orinar inmediatamente después ante la posibilidad de que hayan entrado algunas bacterias.
  • Uso de lubricantes sexuales antes de las relaciones en el caso de mujeres menopáusicas.

Complicaciones de la cistitis

Una cistitis o cualquier otra infección de las vías urinarias bajas no resulta complicada si se trata desde un primer momento. Por el contrario, si no son tratadas de forma adecuada pueden suponer graves problemas.

Algunas de las complicaciones que pueden aparecer son:

  • Infección renal derivada de la ausencia de tratamiento frente a una infección de la vejiga.
  • Hematuria, es decir, presencia de sangre en la orina.
  • Septicemia que es la complicación más drástica y que termina produciendo la muerte.

Prevención

La mayor parte de las infecciones urinarias se curan tras la administración de diversos fármacos. Sin embargo, se pueden adoptar una serie de medidas para paliarlas, sobre todo si son infecciones recurrentes.

Algunos de los consejos que comentamos a continuación, evitarán en gran medida el desarrollo microbiano en el tracto urinario. De este modo, se previenen numerosas infecciones urinarias como la cistitis. Éstos se detallan seguidamente:

  • Vaciar la vejiga completamente.
  • Orinar después del coito, ya que muchos microorganismos pueden aprovechar para invadir la uretra.
  • Limpiarse de adelante hacia atrás.
  • Beber mucha cantidad de líquidos para favorecer la formación de orina.
  • Evitar la humedad en la zona pélvica.
  • Cambiar el bañador húmedo tras el baño en piscinas, playas, etc.
  • Mantener una buena higiene íntima.
  • El uso de productos con jugo de arándanos y consumo de lácteos con probióticos.
  • Tener precaución con algunos preservativos, cremas espermicidas y diafragmas porque alteran el pH de la zona vaginal.

Los probióticos son un grupo de microorganismos vivos (bacterias y levaduras) que tienen un efecto beneficioso para el organismo. Se trata de microorganismo que habitan el aparato digestivo de forma normal y al consumirlos permiten equilibrar la composición de la flora.

Tratamiento para la cistitis

El objetivo del tratamiento es eliminar los síntomas y el agente causante de la infección. En función del tipo de agente causante, se administrará unos fármacos u otro. Así, el médico recetará un antibiótico si la causa es bacteriana (lo más común), un antifúngico si la infección es causada por un hongo como la Cándida o un antivírico si el agente infeccioso es un virus como el herpes.

Normalmente la medicación prescrita se toma por vía oral y el tiempo del tratamiento suele ser inferior a las dos semanas. No obstante, siempre dependerá del tipo de infección, del microorganismo causante y del fármaco elegido por el especialista.

Solo en los casos más graves y con complicaciones añadidas es necesario el ingreso hospitalario.

Remedios caseros

Es conocido el uso de sencillos remedios caseros para tratar las infecciones de orina, y en concreto la cistitis. A continuación se comentan algunos de ellos.

  • Consumo de arándanos dado que tiene proantocianidinas, unas sustancias que dificultan la adhesión de las bacterias, especialmente de Escherichia Coli, en las vías urinarias, frenando así la infección. Si las bacterias no se adhieren al epitelio urinario, podrán ser eliminadas con la orina y no se sufrirá la infección. Aunque es recomendable consumir los arándanos naturales o en zumo, también existen preparados de proantocianidinas. La toma de arándanos no tiene efectos secundarios ni está contraindicado durante el embarazo o la lactancia. Además, puede combinarse con otros tratamientos con antibióticos sin reducir su efecto.
  • Beber una infusión de perejil, ya que este alimento ayuda a eliminar toxinas por la orina y refuerza el metabolismo renal.
  • Tomar limones debido a que tiene poder antiséptico y antibacteriano.
  • Consumo de rábanos porque tiene poder antibiótico y diurético, lo que hará orinar más veces y en mayores cantidades.

No hay que olvidar de que se trata de remedios caseros y no se debe sustituir al tratamiento farmacológico establecido por el médico. Estos remedios no suponen una cura completa, sino que simplemente ayudan.

Preguntas de los usuarios

¿Por qué hay personas más propensas a sufrir infecciones de orina?

Por Dra. Paloma de la Fuente Vaquero (ginecóloga).

Las infecciones urinarias recurrentes (IUR) constituyen una afectación frecuente de las vías urinarias, especialmente en mujeres jóvenes sexualmente activas, gestantes, y pacientes posmenopáusicas (con atrofia genital por déficit estrogénico) y mujeres con patología urológica.
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¿La infección de orina durante el embarazo supone un riesgo?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Durante la gestación se producen una serie de cambios en el organismo de la mujer que puede aumentar la probabilidad de infección de orina. El riesgo recae en el hecho de que la infección se extienda al torrente sanguíneo y resulte peligroso para el feto y la madre. Por ello, es común hacer análisis de orina en los controles rutinarios del embarazo.

Los riesgos fetales más destacados son: parto prematuro, retraso del crecimiento fetal, bajo peso al nacer o anemia en el bebé.

Puedes obtener más información en este enlace: Cistitis en el embarazo.

¿Qué antibiótico debo tomar si tengo síntomas de cistitis?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

No se recomienda tomar ningún antibiótico sin que el médico lo haya indicado. Como hemos comentado más arriba, la cistitis puede estar causada por una bacteria, un hongo o un virus y en función de esto se dará uno u otro tratamiento.

Si se tienen síntomas de cistitis o se sospecha que hay infección de orina, se debe acudir al médico para que aconseje el tratamiento más adecuado.

¿Puedo tener sangre en la orina debido a la infección?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Sí, aunque no siempre ocurre, la hematuria o presencia de sangre en la orina puede ocurrir como consecuencia de la infección urinaria.

¿Los hombres pueden padecer infección de orina?

Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga).

Por supuesto que las infecciones de orina también afectan a los hombres. Sin embargo, su prevalencia es menor aunque los tratamientos suelen ser más duraderos.

Los microorganismos pueden colonizar la próstata de hombres jóvenes y en edad sexualmente activa. Además, el aumento de la próstata por los niveles elevados de testosterona en varones adultos provoca un vaciado incompleto de la vejiga, lo que conlleva a una infección de orina.

¿La infección de orina puede suponer retrasos en la regla?

Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga).

Es normal que ante la presencia de una infección se produzca un retraso en la menstruación dado la situación de estrés que se genera en el organismo.

El estrés conlleva a alteraciones hormonales en la mujer que pueden desembocar en una amenorrea transitoria o a ciclos menstruales irregulares.

Lecturas recomendadas

Si quieres obtener más información acerca de los efectos de las infecciones urinarias durante el embarazo, puedes visitar el siguiente enlace: Infecciones de orina en el embarazo.

Además, si deseas seguir leyendo sobre la prostatitis te recomendamos el artículo: ¿Qué es la prostatitis? Tipos, causas, síntomas y tratamiento.

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Bibliografía

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Preguntas de los usuarios: '¿Por qué hay personas más propensas a sufrir infecciones de orina?', '¿La infección de orina durante el embarazo supone un riesgo?', '¿Qué antibiótico debo tomar si tengo síntomas de cistitis?', '¿Puedo tener sangre en la orina debido a la infección?', '¿Los hombres pueden padecer infección de orina?' y '¿La infección de orina puede suponer retrasos en la regla?'.

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Autores y colaboradores

 Andrea  Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo
Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
Ginecóloga
Graduada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, con el Máster en Reproducción Humana y Doctorado en Medicina y Cirugía por Universidad de Sevilla. Miembro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), actualmente desempeña sus funciones como ginecóloga especialista en reproducción asistida en la clínica YES! Reproducción. Más sobre Dra. Paloma de la Fuente Vaquero
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