Infertilidad por enfermedades de transmisión sexual

Por (embrióloga).
Actualizado el 25/02/2015

El estrés, el uso prolongado de los anticonceptivos sin supervisión médica y el retraso de la maternidad son las causas más importantes de infertilidad. Sin embargo, en los últimos años, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se han añadido a esta lista como uno de los principales causantes de infertilidad tanto en mujeres como en hombres.

Las ETS, también conocidas como infecciones de transmisión sexual, son un conjunto de afecciones clínicas infectocontagiosas que se transmiten de persona a persona por medio del contacto sexual, que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales, incluido el sexo vaginal, el sexo anal y el sexo oral.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Tal y como estima la OMS, en el mundo se producen alrededor de 450 millones de nuevos casos de ETS al año, convirtiéndose en la causa prevenible más común de infertilidad femenina.

No obstante, aunque las ETS sean una causa importante, generalmente la infertilidad está causada por una serie de factores de diversa naturaleza que en conjunto impiden la fecundación y/o el posterior embarazo.

ETS que pueden causar infertilidad

Alrededor del 70% de los casos de infertilidad se deben a obstrucciones causadas por las enfermedades de transmisión sexual, tanto virales como bacteriales y micóticas (hongos). Estos problemas originan obstrucción de las trompas de Falopio en la mujer y los conductos deferentes en el hombre, lo cual impide la unión entre el óvulo y el espermatozoide de forma natural.

Las relaciones sexuales con múltiples parejas y/o sin el uso del preservativo favorecen el desarrollo de bacterias como la Chlamydia Trachomatis y Neisseria Gonorrhoeae, causantes de infecciones contagiosas como la clamidiasis y la gonorrea que pueden llevar a la mujer a padecer la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).

Las enfermedades inflamatorias pélvicas (EIP) son, como su propio nombre indica, procesos inflamatorios localizados en la parte alta del aparato genital femenino como las trompas, los ovarios, el útero y en ocasiones, puede afectar también a otras zonas como por ejemplo, los ligamentos. Se suelen dar en mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 39 años.

Junto a la gonorrea y la clamidiasis, la infección por micoplasma supone otra de las tres infecciones más frecuentes que producen daño en el aparato reproductor tanto en hombres como en mujeres.

Este tipo de microorganismos infecciosos propios de las ETS se instalan en el moco cervical del cuello uterino disminuyendo la movilidad de los espermatozoides y/o alterando la funcionalidad de las trompas de Falopio. En cuanto a los hombres, estos agentes se adhieren a los espermatozoides y empeoran su calidad y cantidad.

Un hombre infectado por clamidia de manera crónica puede presentar inflamación de los testículos y la próstata y/o afecciones de la uretra con la consecuente alteración del líquido seminal. Las infecciones además pueden provocar variaciones de pH, alterando así el medio seminal.

Otros microorganismos que pueden provocar alteraciones de la fertilidad y demás enfermedades graves son:

  • Sífilis
  • Herpes simple
  • Vaginitis
  • VIH-SIDA
  • Tricomoniasis

Consecuencias en la salud reproductiva

Como ejemplo de enfermedad de transmisión sexual que afecta al sector masculino, pero no exclusivamente, se denomina VPH o virus del Papiloma Humano. Éste, en la mayoría de los hombres, no presentan síntomas. En otros aparecen una o más verrugas en el pene, los testículos, la ingle, los muslos o en el ano o a su alrededor.

Otros de los factores que influyen en ambos casos es la contaminación del medio ambiente y del mismo cuerpo que ha provocado una serie de deficiencias en el organismo. Vivimos en un mundo donde hay mucha contaminación, donde la gente fuma, donde la gente toma alcohol, donde hay drogas, es decir, vivimos en un mundo actual lleno de problemas para la reproducción pero que, llevando una vida sana y cuidadosa, podemos solventar.

Es importante conocer que los métodos anticonceptivos si que protegen frente a un posible embarazo pero, hay muchas otras cosas que hay que tener en cuenta y que en un futuro puede tener consecuencias negativas sobre la salud reproductiva, no sólo de la mujer, sino del hombre también.

Hacemos un gran esfuerzo editorial. Compartiendo este artículo nos ayudas y motivas para seguir nuestro trabajo.

Autores y colaboradores

 Andrea  Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo

Todo sobre la reproducción asistida en nuestros canales.