Observan por primera vez el desarrollo de conexiones cerebrales en fetos

Un estudio realizado en la Universidad Wayne State (EE.UU.) abre las puertas al conocimiento del cerebro desde que se establecen sus primeras conexiones. Gracias a la resonancia magnética funcional, se ha podido observar y cuantificar el desarrollo de conexiones cerebrales en fetos. Esto podría ser muy útil para comprender algunos desordenes neurológicos como el retraso mental, el autismo o la epilepsia.

Entender cómo se forman las redes cerebrales y qué factores intervienen podría ayudarnos a identificar el desarrollo cerebral anómalo en las fases más iniciales de la vida, y así, poder diseñar tratamientos específicos e incluso, prevenirlo.

Resonancia magnética

El equipo de Moriah Thomason analizó los cerebros de los fetos de un grupo de mujeres embarazadas entre 24-38 semanas. Observaron a tiempo real las áreas activas del cerebro mediante imágenes de resonancia magnética funcional. Así, descubrieron que las conexiones entre el hemisferio derecho y el izquierdo del cerebro se volvían más fuertes conforme los fetos crecían.

Además, también hallaron que distintas áreas cerebrales en la misma ubicación, pero localizadas en lados opuestos del cerebro, desarrollaban conexiones más fuertes cuando la distancia entre ellos era más corta, mientras que las áreas más lejanas y externas generaban conexiones más débiles.

Esto concuerda con lo que se conoce sobre el desarrollo de redes neuronales en niños. A medida que los niños crecen, las conexiones cerebrales viajan a distancias más largas. Ahora, el equipo de investigación realiza el seguimiento, tras el parto, de estos niños para relacionar su desarrollo con lo observado en el útero.

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