Espina bífida

Por (embrióloga).
Actualizado el 10/03/2011

DEFINICIÓN, TIPOLOGÍA, PROBLEMAS, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

La espina bífida es un defecto congénito del tubo neural (tubo que permite la formación de la médula espinal y del cerebro) que se produce cuando la columna vertebral no se cierra correctamente durante el proceso de gestación. Especialmente, este desarrollo se produce durante el primer trimestre del embarazo.

La espina bífida conlleva toda una serie de graves problemas para el recién nacido. Existen distintos tipos dentro de la patología en función de la gravedad de la misma. Algunos de los problemas más importantes son:

– Parálisis de las piernas.

– Hidrocefalia: el cerebro produce acumulación de líquidos.

– Dificultades en el aprendizaje.

– Problemas urinarios e intestinales.

– Problemas cardíacos.

– Problemas ortopédicos.

El porqué de la espina bífida no se conoce en su totalidad, sin embargo algunos especialistas apuntan a algunos factores de riesgo como por ejemplo:

– Edad de la madre.

– Abortos previos.

– Antecedentes: a pesar de que no está claro que sea hereditario se ha estudiado que las personas que ya hayan tenido un hijo que presente dicha patología tiene más probabilidad de que vuelva a ocurrir. También si existen antecedentes familiares de espina bífida.

– Obesidad.

– Diabetes mal controlada.

Todas las investigaciones apuntan a la importancia de tomar al menos 400 microgramos de ácido fólico ya antes de quedar embarazada.

TIPOLOGÍA

No obstante, como hemos avanzado existen distintos tipos de espina bífida en función del nivel de gravedad de la misma. Algunos investigadores han realizado la siguiente clasificación:

– Espina Bífida Oculta: Es la menos grave ya que, en muchas ocasiones, apenas presenta síntomas e incluso muchas personas desconocen que la padecen. Se trata de una pequeña abertura en las vértebras. Puede existir, algún tipo de marca en la zona como un hoyuelo, vellosidades, una mancha, etc. aunque no suele requerir tratamiento alguno. En caso de que presente síntomas, éstos pueden ser cierta debilidad en las piernas, atrofia en el pie, deformidad de los pies, incontinencia urinaria, etc. La médula no está dañada de ahí que no se considere grave.

– Meningocele: Se caracteriza por la presencia de un quiste con líquido y que permite que se vea parte de la columna. Si los nervios no se han dañado el pequeño podrá continuar con su vida normal. Este tipo de espina bífida requiere cirugía para corregirla. Es muy poco frecuente.

– Lipomeningocele: Aparece en forma de tumor de grasa cubierto de piel. Suele presentar problemas de incontinencia urinaria.

– Mielomenigocele: Es el más común y desgraciadamente el que registra mayor gravedad de todos. Se observa la presencia de un quiste que contiene membranas, nervios y en ocasiones, parte de la médula que puede quedar en el exterior. La ubicación de dicho quiste marca la gravedad del problema (si se encuentra en la parte más alta es más grave). La intervención quirúrgica es de vital importancia en estos casos para evitar infecciones, a pesar de que suele aplicársele un tratamiento a base de antibióticos. Puede producir cierta parálisis aún con la cirugía, además de problemas urinarios e intestinales. Este grado puede presentar también dificultades en el aprendizaje, colocación anormal del cerebro, dificultades para respirar o incluso tragar y médula anclada.

DIAGNÓSTICO

Para diagnosticar el problema existen diversas fórmulas como una analítica de sangre, ecografía prenatal o amniocentesis.

Detectar su existencia a tiempo permite la planificación del parto que, normalmente, suele ser mediante cesárea y además, los últimos estudios realizados por distintos centros médicos estadounidenses en relación a esta patología, han desarrollado la llamada cirugía intrauterina. Se trata de una operación quirúrgica al feto cuando todavía se encuentra en el útero de la madre para corregir este defecto congénito antes del nacimiento y que, además, está obteniendo, según estos estudios, resultados muy esperanzadores.

Las personas que padecen esta complicación suelen presentar, aproximadamente en un 73% de los casos alergia al látex. Algunos investigadores han desarrollado distintas hipótesis al respecto pero la que tiene mayor aceptación es la teoría de la sensibilización desarrollada como consecuencia del elevado número de exploraciones y tratamientos que reciben los pacientes desde el principio con materiales que contienen látex.

TRATAMIENTO

En la actualidad, no se ha cesado de investigar en torno a esta enfermedad. El tratamiento requiere una corrección quirúrgica del problema. El problema de la hidrocefalia se corrige mediante la colocación de una válvula que drene la acumulación de líquidos en el cerebro.

Normalmente, las personas que padecen espina bífida necesitan, en muchas ocasiones, usar silla de ruedas o muletas por los problemas que poseen en las extremidades inferiores. Por ese mismo motivo, hay que tener en cuenta la adaptación para facilitar, de la mejor manera posible, que puedan llevar una vida normal. En la mayoría de casos, requerirán también de rehabilitación.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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