Trasplante de útero en una mujer con el síndrome de Rokitansky

Por (embrióloga).
Actualizado el 16/01/2020

Jennifer Gobrecht, una mujer de 33 años que nació sin útero, acaba de dar a luz a su primer hijo gracias a un trasplante de útero en Pensilvania.

El problema de fertilidad que sufría Jennifer es conocido como síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, un trastorno congénito del aparato reproductor femenino que afecta a 1 de cada 5.000 mujeres en el mundo.

El hijo de Jennifer es el segundo bebé que nace gracias al trasplante de útero de una donante fallecida en los EE.UU., ya que el primero tuvo lugar el año pasado.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué es el síndrome de Rokitansky?

El síndrome de Rokitansky, también llamado agenesia mülleriana, es una enfermedad congénita en la que la mujer presenta ausencia de útero, trompas de Falopio y vagina desde el nacimiento.

Su causa tiene origen en el desarrollo embrionario temprano, cuando se produce un defecto en el desarrollo de los conductos de Müller que dan lugar a estos órganos.

Sin embargo, las mujeres con síndrome de Rokitansky sí presentan ovarios, por lo que tienen una producción hormonal normal e incluso desarrollan óvulos.

Embarazo sin útero

Actualmente, las mujeres que no presentan útero, ya sea por nacimiento o por extirpación del mismo, no pueden llevar a cabo una gestación para ser madres.

Sus únicas opciones para tener hijos son la adopción o la gestación subrogada, técnica con una gran controversia por las implicaciones éticas que tiene.

Además, los avances en el trasplante de útero ofrecen una nueva esperanza a estas mujeres, aunque aún falta mucho para que esta técnica pueda llevarse a cabo de manera habitual.

Nacimiento del pequeño Benjamin

El 2020 ha empezado con una muy buena noticia en el campo de la medicina reproductiva y más concretamente en las investigaciones del trasplante de útero: hace apenas 2 meses Jennifer Gobrecht daba a luz a su primer hijo Benjamin Thomas Gobrecht.

Esta mujer que sufría el síndrome de Rokitansky pasó a formar parte en 2017 de un estudio de la Universidad de Pensilvania, donde recibió un trasplante de útero de una donante fallecida.

A día de hoy, sólo ha habido 70 trasplantes de útero en todo el mundo.

El primer nacimiento mediante trasplante de útero de una donante viva tuvo lugar en el 2014 en Suecia, mientras que el primer bebé nacido en un útero trasplantado de una donante muerta fue el pasado año 2018 en Brasil.

Además, el embarazo de Jennifer fue posible gracias a la transferencia de un embrión obtenido mediante la fecundación in vitro (FIV), en la que se utilizaron los gametos de los propios padres.

Después de 9 meses de gestación , el parto de Jennifer ha sido mediante cesárea, en la que también le han retirado el útero trasplantado después de dar a luz.

Lectura recomendada

Hemos hablado del síndrome de Rokitansky como un trastorno congénito. Si quieres saber más sobre esta patología, sus causas y consecuencias, puedes seguir leyendo aquí: ¿Qué es el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser?

Por otra parte, tienes más información sobre las malformaciones uterinas y otras alteraciones de este órgano en el siguiente artículo: Esterilidad femenina debida a un factor uterino.

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Autor

 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Biotechnology degree en la National University of Ireland en Galway (NUIG) y embrióloga con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Más sobre Zaira Salvador
Número de colegiada: 3185-CV

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