Por Rebeca Reus (embrióloga), Dr. Miguel Dolz Arroyo (ginecólogo) y José Luis de Pablo (embriólogo clínico senior).
Actualizado el 30/08/2018

En la mayoría de los ciclos de fecundación in vitro (FIV), ya sea con óvulos propios o con ovodonación, hay embriones sobrantes al final del tratamiento. El destino de los embriones congelados depende tanto de la legislación que regula las técnicas de reproducción asistida en España (Ley 14/2006) como de la decisión de la propia pareja o paciente. En este artículo os contamos cuáles son los posibles destinos en cada situación.

¿Cuál es el origen de los embriones sobrantes?

Cuando una pareja se somete a un tratamiento reproductivo de fecundación in vitro, tanto por el método tradicional como por microinyección espermática de espermatozoides (ICSI), se intenta obtener el mayor número posible de embriones con el objetivo de ampliar las posibilidades de éxito del ciclo.

No obstante, no es posible transferir todos los embriones obtenidos debido principalmente a dos factores:

  • Se debe intentar evitar el embarazo múltiple, por lo que se transferirá un único embrión siempre que sea posible, es decir, sin comprometer las probabilidades de éxito.
  • La ley española sobre las técnicas de reproducción humana asistida (Ley 14/2006) permite la transferencia de un máximo de 3 embriones.

La pareja o mujer soltera que se somete al tratamiento reproductivo es la que decide, junto a las recomendaciones médicas de los especialistas, el número de embriones que desea transferir. Actualmente, lo más común es que se transfieran uno o dos embriones. Sólo en los casos con mal pronóstico se transfieren tres.

En este aspecto, es importante que los profesionales de la reproducción asistida informen de las ventajas, riesgos y efectos de transferir uno, dos o tres embriones en función de las características de la mujer y de la situación médica concreta.

Por otra parte, debe tenerse en cuenta que la optimización de las técnicas de congelación embrionaria que ha tenido lugar en los últimos años hace que sea posible criopreservar los embriones sobrantes sin comprometer sus tasas de supervivencia. Además, también ha aumentado la calidad de los tratamientos y de las técnicas de selección embrionaria.

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Todos estos avances permiten realizar más transferencias de un único embrión sin disminuir las tasas de embarazo por ciclo de estimulación ovárica y, a su vez, hacen que el número de embriones sobrantes sea cada vez mayor.

Destino de los embriones humanos congelados

Al contrario de lo que se cree al iniciar el proceso de fecundación in vitro, la elección del número de embriones a transferir no es la última decisión importante que deberá tomar la mujer o pareja sometida al tratamiento. Tras la transferencia, se debe decidir qué hacer con los embriones no transferidos.

En España, la criopreservación de los embriones está regulada por el artículo 11 de la Ley 14/2006. Entre otras cosas, indica:

Los preembriones sobrantes de la aplicación de técnicas de fecundación in vitro que no sean transferidos a la mujer en un ciclo reproductivo, podrán ser crioconservados en los bancos autorizados para ello.

Esta Ley también especifica las opciones que existen en lo que respecta al destino los embriones sobrantes congelados. A continuación se indican los posibles usos que se les podrá dar a estos embriones criopreservados:

  • Utilización propia, ya sea porque el primer intento ha fallado o porque se desea un segundo hijo. Esta opción permite realizar otra transferencia embrionaria sin necesidad de volver a pasar por la estimulación ovárica ni la punción folicular, las etapas más molestas de los tratamientos de fecundación in vitro.
  • Donación a otras mujeres o parejas con fines reproductivos. En este caso, los pacientes deberán cumplir una serie de requisitos para que pueda llevarse a cabo la donación, como que la mujer no tenga más de 35 años en el momento en que se realizó el tratamiento o que no sean portadores de enfermedades hereditarias. La pareja receptora realizará lo que se conoce como una adopción de embriones.
  • Donación con fines de investigación. La pareja será informada del proyecto concreto para el que se emplearán sus embriones y deberán firmar un consentimiento específico en el que conste el proyecto en cuestión.
  • Cese de su conservación.

La última opción solo podrá efectuarse cuando la mujer haya finalizado su etapa reproductiva, es decir, cuando tenga aproximadamente 45-50 años de edad o presente alguna malformación o problema médico que la incapacite para llevar a término el embarazo. Además, tal y como estipula la Ley, esto deberá ser corroborado por dos médicos especialistas ajenos al centro en el que se conservan los embriones.

Renovación del consentimiento

Una vez el centro ha explicado con detalle las cuatro opciones posibles a la mujer o pareja progenitora, ésta deberá firmar un consentimiento informado por el que autoriza el destino elegido. Este consentimiento deberá ser renovado cada uno o dos años.

En cada renovación, se podrá modificar el destino de los embriones criopreservados. Es común que el primer destino elegido sea la crioconservación para el uso posterior de la propia mujer o pareja, ya sea por fallo del primer ciclo de fecundación in vitro, o por querer dar un hermano al hijo ya nacido, y, sin embargo, tras varios años, desestimen estas opciones y decidan cambiar el destino.

Actualmente se estima que sólo el 40% de las parejas renueva su consentimiento. La gran mayoría de las parejas se desentienden de sus embriones, principalmente por no hacerse cargo de las obligaciones económicas de la conservación.

Por otra parte, la donación de los preembriones para la adopción de los mismos por otras parejas es la opción menos elegida: sólo el 4% de los que renuevan el consentimiento decide donarlos a otras parejas.

¿Qué pasa con los embriones abandonados en España?

Uno de los problemas que sufren actualmente las clínicas de reproducción asistida es que la mayoría de los pacientes con embriones congelados no renuevan su consentimiento, por lo que no comunican que deseen continuar con el mantenimiento de estos preembriones criopreservados ni indican un nuevo destino. Esto hace que haya muchos embriones abandonados en los bancos de los centros de reproducción asistida.

En el caso de que tras dos renovaciones consecutivas el centro reproductivo donde los embriones están almacenados no consiga obtener de la mujer o pareja progenitora la firma del consentimiento y sea capaz de demostrar las actuaciones llevadas a cabo para conseguir la renovación y la ausencia de respuesta, los preembriones quedarán a disposición de la clínica.

Por tanto, si los pacientes no renuevan el consentimiento, la clínica podrá elegir el destino de los embriones abandonados, siempre y cuando mantenga las condiciones de confidencialidad y gratuidad.

Entrevista al Dr. Miguel Dolz

El director médico de la clínica FIV Valencia, el Dr. Miguel Dolz, nos explica en la siguiente entrevista todos los detalles sobre los embriones que sobran en una FIV, qué características tienen y sus posibles destinos.

Preguntas de los usuarios

¿Puedo saber a qué mujer o pareja van mis embriones en el caso de que los done para otros pacientes?

Por José Luis de Pablo (embriólogo clínico senior).

Una de las posibilidades dentro del Consentimiento Informado es la de donar vuestros embriones con fines reproductivos a otro paciente/s. Esos embriones pasan a formar parte del banco propio de Centro. La donación de embriones será por parte del Centro a la paciente/pareja receptora, a la que se le recuerda el carácter gratuito, secreto y anónimo de la donación de embriones y su naturaleza de acto voluntario, altruista y desinteresado. Igualmente, en vuestro caso, no podréis saber a quién han sido donados.

Si se realiza una inseminación artificial en lugar de una fecundación in vitro, ¿también hay embriones sobrantes?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

No. En los tratamientos de reproducción asistida en los que se realiza una inseminación artificial, la fecundación ocurre en el útero de la mujer. Por tanto, ni se extraen los óvulos ni se generan embriones en el laboratorio.

¿Se consiguen mejores resultados con una segunda FIV que con la transferencia de los embriones congelados?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Uno de los factores que más influye en los resultados de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) es la calidad de los embriones.

Gracias a los avances en la criopreservación, actualmente podemos vitrificar (congelar) los embriones sin alterar su calidad.

Por tanto, si los embriones son de buena calidad, los resultados de la transferencia de embriones vitrificados (VET) son prácticamente iguales que si transferimos embriones en fresco de una segunda estimulación ovárica.

Sin embargo, hay que valorar que para la paciente es mucho más cómoda la transferencia de embriones congelados que tener que volver a pasar por la estimulación ovárica y la punción folicular. Por eso, lo más habitual es transferir todos los embriones criopreservados antes de iniciar otro ciclo de estimulación ovárica.

Lectura recomendada

Si quieres conocer más detalles sobre la Ley 14/2006, te recomendamos que leas el siguiente artículo: Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida.

Por otra parte, si deseas saber en qué consiste la transferencia de los embriones congelados, puedes encontrar más información aquí: La transferencia de embriones congelados y su tasa de éxito.

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Autores y colaboradores

 Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia en 1988 y doctorado en Medicina en 1995, con especialidad en Obstetricia y Ginecología. Es experto en Medicina Reproductiva, con más de 20 años de experiencia en el sector, y actualmente es el director médico y fundador de FIV Valencia. Más sobre Dr. Miguel Dolz Arroyo
Número de colegiado: 464614458
 José Luis de Pablo
Embriólogo Clínico Senior
Doble licenciatura en Biología y Bioquímica por la Universidad de Navarra. Máster sobre la base teórica y procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia. Título de Senior Clinical Embryologist por la ESHRE y certificación de ASEBIR en embriología clínica. Más de 15 años de experiencia dirigiendo laboratorios de fecundación in vitro. Más sobre José Luis de Pablo
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3 comentarios

    1. Fer45

      Entiendo perfectamente que haya tan pocas parejas o personas que cedan sus embriones a otras parejas; entiendo que pueda ser una ayuda para muchas parejas que no tienen embriones pero el hecho de que haya hermanos por ahí sin que se conozcan o sin que lo sepan me parece un poco peligroso éticamente. Si me viera algún día en esa situación y no pudiera mantener económicamente la conservación de los embriones, creo que antes que donarlos a otras parejas, decidiría donarlos a la investigación, ya que personalmente creo que la investigación en el campo reproductiva es muy importante para el futuro.

      • gloria

        Totalmente de acuerdo, fer45, yo estoy con tratamiento para hacerme el Favor. F.I.V. y no la verdad no me gustaría ver por ahí o pensar que hay más hermanitos de mi niño/a por ahí desperdigados. Mi punto de vista es tener 1 y donarlo para investigación, es la única manera que se que el será único y no habrán hermanos desconocidos en otros sitios. Un saludo.

      • Aina

        Querido fer45,

        Tu opinión es muy respetable pero bajo mi punto de vista poco acertada. Vaya por delante que la investigación en este campo como en muchos otros terrenos médicos, es importantísima. En mi opinión, las dos opciones son importantísimas tanto la investigación como la donación a otra pareja o mujer que desee la maternitad/paternidad y por diferentes motivos no la puedan conseguir sinó es con ayuda médica. De hecho, aquí está la libertad de cada cual.
        Como explicas en tu mensaje, tu argumento principal es que habrían hermanos por el mundo que no se concerían. Y no crees que pesa más la immensa alegria que puede traer un bebé en una casa donde lo han buscado y deseado mucho y ademàs le daran todo el amor y cariño del mundo?. Es más importante si tiene hermanos por el mundo? Personalmente para mi, no.
        No creo que eso tenga nada de malo sino todo lo contrario. A eso lo llamo yo, paternitat responsable. Simplemente es otra opinión diferente.