¿Qué significa ser fértil y qué factores influyen en la fertilidad?

Por (ginecóloga), (embrióloga), (embrióloga) y (embrióloga).
Actualizado el 27/04/2026
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La fertilidad es la capacidad para reproducirse o procrear. En los humanos, la fertilidad masculina y la femenina difieren en algunos puntos. Uno de ellos es el efecto de la edad, ya que la etapa fértil de la mujer se ve limitada con los años. A medida que avanza el tiempo, la capacidad reproductiva de la mujer se reduce. En el caso de los hombres, ocurre lo mismo, pero es mucho más tarde que en la mujer.

Además del tiempo, hay otros factores que pueden influir a la hora de conseguir el embarazo, como las irregularidades en el ciclo menstrual, las alteraciones en la función de los ovarios o los fallos en la producción espermática.

En el siguiente vídeo, la embrióloga Silvia Azaña nos habla de lo que quiere decir "ser fértil" y sobre los factores que afectan a la fertilidad. No obstante, luego puedes profundizar con más detalle leyendo el artículo.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué factores influyen en la fertilidad?

En los humanos hay muchos factores que determinan la capacidad de procrear, tanto en el hombre como en la mujer. Entre los factores más destacados que influyen en la fertilidad encontramos:

Las alteraciones en cualquiera de estos puntos pueden llevar a problemas de infertilidad en la pareja y a dificultades para conseguir una gestación evolutiva.

Fertilidad masculina

En el caso del varón, la fertilidad masculina depende directamente de una producción de espermatozoides o espermatogénesis correcta, de la calidad espermática y de la capacidad de que los espermatozoides salgan al exterior.

El hombre nace con los órganos masculinos inmaduros y, con la llegada de la pubertad, se producen unos cambios hormonales que permiten que empiecen a generarse espermatozoides.

En el interior de los testículos, en unas estructuras llamadas túbulos seminíferos, se producirán espermatozoides de manera permanente. Posteriormente, los espermatozoides son transportados por los conductos deferentes y expulsados por la uretra mediante la eyaculación.

Cualquier alteración que influya en alguno de estos pasos afectará, en menor o mayor medida, a la fertilidad masculina.

Existen estudios donde se ha visto que puede haber un descenso en la fertilidad masculina con la edad, ya que algunos parámetros como la concentración o la movilidad de los espermatozoides empeoran. No obstante, estos cambios en la fertilidad masculina no son tan acusados como en el caso de la mujer y se puede ser padre biológico incluso después de los 50 años.

Fertilidad femenina

Principalmente, la fertilidad de una mujer depende de la calidad de sus óvulos, así como de su capacidad de ovular y llevar a término una gestación correctamente.

La mujer nace con todos los ovocitos que tendrá a lo largo de su vida. Esto significa que la cantidad de óvulos de una mujer es limitada y viene determinada desde el nacimiento.

A continuación, te explicamos las etapas principales de la fertilidad femenina:

La etapa más fértil de la mujer es cerca de los 20 años de edad. A partir de los 30 años, su capacidad reproductiva va disminuyendo y ocurre un descenso más pronunciado desde los 35 años.

En el momento en que la mujer cumple los 40 años, la fertilidad empeora drásticamente, lo que hace que las probabilidades de conseguir un embarazo de manera natural sean muy bajas.

No obstante, hay que tener en cuenta que cada mujer tiene un ritmo de desarrollo diferente y estas edades pueden cambiar significativamente.

Además, existen otros factores externos relacionados con el estilo de vida que pueden influir en la fertilidad de la mujer.

Ciclo fértil de la mujer

A pesar de que la mujer es fértil durante todo el ciclo menstrual, las probabilidades de conseguir el embarazo varían a lo largo de este.

Es durante la ovulación (momento en que el óvulo es expulsado de los ovarios hacia las trompas de Falopio) y los días cercanos a ella cuando aumenta la probabilidad de conseguir la gestación. Su explicación es que durante este periodo es más fácil que se encuentren el óvulo y el espermatozoide y, por tanto, se dé la fecundación.

En un ciclo regular, la ovulación ocurre aproximadamente en el día 14 del ciclo o, lo que es lo mismo, 14 días después del inicio de la última menstruación.

Por tanto, la ventana más fértil de la mujer se sitúa alrededor de ese día. Teniendo en cuenta la fecha en la que se espera ovular y aumentando la frecuencia de las relaciones sexuales durante esa semana, las probabilidades de conseguir el embarazo aumentarán durante este periodo.

Los calendarios y/o las calculadoras de ovulación y fertilidad pueden ser útiles en la búsqueda de la gestación.

A pesar de esto, el día exacto de ovulación puede cambiar de una mujer a otra. También puede haber variaciones en una misma mujer entre un periodo y otro, especialmente si se tienen ciclos menstruales irregulares o existe algún problema de ovulación. Por esta razón, esta información no siempre es aplicable y, en ocasiones, hay que recurrir a otros métodos, como los test de ovulación o los tratamientos de inducción de la ovulación.

Impacto del estilo de vida y el entorno metabólico

El sistema reproductivo humano no funciona de manera aislada, sino que responde constantemente a los estímulos del organismo y del medio ambiente. Diversos factores cotidianos tienen la capacidad de alterar el delicado equilibrio hormonal necesario para que la ovulación y la espermatogénesis ocurran de forma óptima.

Cada vez es más habitual el estudio del entorno de los pacientes con el objetivo de analizar cómo interactúan los hábitos diarios y el metabolismo con las células reproductivas. Esto puede ser un gran paso a la hora de identificar las posibles causas de esterilidad.

Disruptores endocrinos y toxicidad ambiental

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas externas que, al entrar en el cuerpo, imitan, bloquean o alteran el funcionamiento natural de las hormonas. Estos compuestos están presentes en multitud de objetos de uso diario y penetran en el organismo a través de la dieta, la respiración o la piel, afectando directamente a la calidad de los gametos.

Una vez en el torrente sanguíneo, estas moléculas confunden al sistema endocrino, provocando respuestas celulares anómalas. Los agentes tóxicos más frecuentes que comprometen la viabilidad reproductiva incluyen:

Además, los tóxicos sociales, como el consumo de tabaco y el exceso de alcohol, incrementan la presencia de toxinas en la sangre. Esto acelera la atresia folicular (pérdida de óvulos) en la mujer y aumenta el porcentaje de espermatozoides con alteraciones morfológicas en el hombre.

Índice de Masa Corporal (IMC) y el estrés oxidativo

Mantener un peso alejado de los rangos saludables, ya sea por infrapeso u obesidad, interfiere de forma directa en el sistema reproductor de ambos sexos.

En los casos de sobrepeso u obesidad, el exceso de grasa corporal aumenta la conversión de la hormona andrógeno en estrógeno. Este exceso de estrógenos circulantes confunde al eje hipotálamo-hipófisis, lo que se traduce en importantes complicaciones a nivel celular:

Por otro lado, un entorno metabólico inflamado genera radicales libres que atacan a las células reproductivas. En el varón, el aumento del estrés oxidativo conlleva a una mayor fragmentación del ADN espermático. Esto dificulta la fecundación del óvulo y eleva la probabilidad de abortos bioquímicos.

Si te interesa este tema, puedes seguir leyendo el siguiente artículo: Infertilidad por alteraciones en el IMC: bajo peso y obesidad.

Estudio de la fertilidad

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera que una pareja tiene problemas de fertilidad cuando es incapaz de lograr un embarazo evolutivo después de 12 meses de relaciones sexuales no protegidas. En ese momento, ya estaría indicado realizar estudios clínicos para determinar cuál puede ser el motivo de la infertilidad.

En el caso de las parejas en las que la mujer es mayor de 35 años, se recomienda que los estudios de fertilidad se inicien si no hay gestación tras 6 meses de relaciones sexuales sin protección.

Es necesario que estos estudios se realicen en una clínica de reproducción asistida para realizar un diagnóstico correcto mediante un estudio personalizado de fertilidad de cada miembro de la pareja.

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Primero, se debe realizar una amplia entrevista (anamnesis) con la finalidad de que el médico pueda determinar qué pruebas serán necesarias para identificar la causa de los problemas de fertilidad.

En el estudio de fertilidad masculina, la prueba más informativa suele ser el seminograma. Este consiste en evaluar una muestra de semen tanto microscópica como macroscópicamente.

En el caso de la mujer, tanto el análisis hormonal como el recuento de folículos antrales mediante ecografía transvaginal son las pruebas más comunes del estudio de fertilidad femenina.

Otra prueba que se suele pedir es el cariotipo para descartar las anomalías cromosómicas como causa de la esterilidad.

En función de los resultados obtenidos, se solicitarán pruebas adicionales o se indicará el mejor tratamiento para conseguir que la pareja pueda cumplir su sueño de ser padres.

Preguntas de los usuarios

¿Cómo puedo saber si soy fértil?

La fertilidad depende de múltiples factores, pero existen pruebas básicas con las que podremos saber si existe algún problema que dificulte el conseguir un embarazo de forma natural.

En el caso de las mujeres tendremos que valorar principalmente el estado de la reserva ovárica con una ecografía en la que hagamos un recuento de folículos antrales y una analítica para medir el valor de la Hormona Antimulleriana (AMH). Además, en la misma ecografía habrá que valorar el estado general del útero y de los ovarios para descartar cualquier patología que pueda dificultar un embarazo, tales como miomas, pólipos o malformaciones uterinas y en los ovarios ver que no haya quistes. Además, es muy importante siempre tener en cuenta la edad, ya que, aunque todos los hallazgos sean normales, por el simple hecho de ser mayor de 35-40 años, ésta puede ser la causa directa de una disfunción reproductiva.

En el caso de los hombres, hay que valorar el semen realizando un seminograma, donde se analizan la cantidad, la movilidad y la morfología de los espermatozoides presentes en una muestra. Si existe alguna alteración a este nivel, las probabilidades de embarazo de forma natural podrían estar disminuidas.

¿Puedo aumentar mi fertilidad?

La vida saludable puede mejorar la capacidad reproductiva. Por ejemplo, algunos estudios han intentado relacionar la función de los antioxidantes en la formación de nuevas células sexuales (gametogénesis).

No obstante, en los casos en los que la fertilidad esté gravemente comprometida, será difícil mejorar la fertilidad y la mejor opción será recurrir a tratamientos de reproducción asistida.

¿En la Seguridad Social me pueden realizar un estudio de fertilidad?

Sí, en los casos en que se sospecha que la fertilidad puede estar afectada, en la Seguridad Social se realizan estas pruebas. Sin embargo, no todas las pacientes podrán optar a realizar tratamientos de reproducción asistida por la Seguridad Social, ya que en cada comunidad autónoma hay una serie de requisitos diferentes para poder someterse a ellas.

¿Puedo saber mi nivel de fertilidad por mi flujo?

El flujo vaginal va cambiando su consistencia a lo largo del ciclo menstrual. Por ejemplo, es más abundante en el momento de la ovulación, por lo que nos puede ayudar a saber cuáles son los días más fértiles.

No obstante, si hay alteraciones que dificulten el embarazo, como una baja reserva ovárica o alteraciones en las trompas, no se detectarán mediante este método, por lo que no es un indicativo de fertilidad como tal.

Cabe destacar también que no debe utilizarse como método anticonceptivo, ya que es muy inseguro.

¿Si preservo la fertilidad seguiré siendo fértil?

Sí, la preservación de la fertilidad no afecta a la fertilidad. Sin embargo, las opciones de lograr un embarazo de forma natural se reducirán con el tiempo debido al agotamiento de la reserva ovárica con la edad, independientemente de si se ha preservado la fertilidad o no.

Por tanto, la ventaja de preservar la fertilidad es que se podrá buscar una gestación por técnicas de reproducción asistida, si se ha preservado la fertilidad previamente, aunque la reserva ovárica esté ya comprometida.

Debido a esto, la preservación de la fertilidad debe hacerse a una edad joven (sobre todo en el caso de las mujeres, ya que la edad tiene un efecto más dañino sobre la fertilidad femenina) o de manera previa a un tratamiento, por ejemplo oncológico, que se prevé que va a dañar la fertilidad (tanto varones como mujeres).

¿El estilo de vida puede afectar a la fertilidad?

Sí. Factores como la dieta, el índice de masa corporal, el sedentarismo, la cafeína, el tabaco, alcohol, drogas y la exposición a tóxicos y a radiación pueden afectar a la fertilidad masculina y femenina.

Se recomienda una dieta mediterránea variada, controlar el peso para tener un índice de masa corporal adecuado, realizar ejercicio moderado (no excesivo) y evitar malos hábitos como el consumo incrementado de cafeína, ser fumador, tomar alcohol y otras sustancias para no dañar la fertilidad, tanto masculina como femenina.

¿Se puede dañar la fertilidad masculina tras la quimioterapia?

Sí. El tratamiento con quimioterapia puede ocasionar incluso una infertilidad irreversible, por los efectos citotóxicos en la espermatogénesis.

Se recomienda, por tanto, que el varón congele varias muestras de semen antes del inicio del tratamiento. Esta medida, conocida como preservación de la fertilidad, le permitirá utilizar estas muestras de semen (previas a los daños producidos por el tratamiento con quimioterapia) para poder buscar una gestación por técnicas de reproducción asistida en el futuro.

Lecturas recomendadas

Si quieres saber más sobre la esterilidad masculina, puedes visitar el siguiente enlace: ¿Qué causa la esterilidad masculina? - Síntomas y soluciones

Puedes encontrar más información sobre las pruebas de fertilidad en los siguientes enlaces: Pruebas de fertilidad en el hombre: ¿cuáles son y en qué consisten? y Pruebas de fertilidad en la mujer - ¿Cuáles son y en qué consisten?

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