Por Dr. Pedro Adrados Vázquez (especialista en psicología clínica).
Actualizado el 14/06/2016

Después de un tiempo intentando lograr el embarazo sin éxito, una pareja decide acudir a un centro de reproducción asistida en busca de soluciones. Allí, se les plantean diferentes opciones de tratamiento en función de su situación concreta de infertilidad y su perfil como pacientes.

Personalizar el tratamiento de fertilidad es una de las claves del éxito en la búsqueda del hijo en una pareja que lo desea profundamente y no lo consigue de forma natural.

Así, habrá parejas que lograrán el embarazo a través de un proceso inseminación artificial o de fecundación in vitro (FIV) con gametos propios, mientras que otras tendrán que recurrir a un banco externo de esperma o de óvulos.

Aunque la decisión de la técnica a aplicar dependerá del criterio médico del especialista, es de gran ayuda que la pareja entienda bien cada proceso reproductivo.

En caso de necesitar la ayuda de una donante de óvulos o de un donante de semen, los pacientes deben no solo comprender la técnica sino asumirla y afrontarla de forma adecuada para que ello no afecte posteriormente al desarrollo del hijo.

Asumir la donación de óvulos y esperma

Pedro Adrados, psicólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, indica que la necesidad de optar por la donación de gametos puede generar conflictos personales diferentes en el hombre y la mujer.

  • La donación de óvulos hace que la mujer sienta emociones de culpa derivadas de un fuerte sentimiento de vacío.
  • Recurrir a un donante de esperma genera en el hombre dudas internas relacionadas con su virilidad y su potencial sexual.

Generalmente estas emociones surgen por prejuicios e ideas preconcebidas erróneamente. Para que el proceso reproductivo y el camino hacia la paternidad se viva de una forma más equilibrada en ambos miembros de la pareja es fundamental trabajar en estos sentimiento con un profesional.

Es importante que tanto el hombre como la mujer se planteen todas las opciones que se les da y hablen con sinceridad y tranquilidad sobre las dudas, miedos y sentimientos que les surgen no solo pensando en el presente sino también de cara al futuro.

Contar con un departamento especializado en asesoramiento psicológico en el propio centro de reproducción asistida es de gran ayuda para la pareja a la hora de discutir las dudas sobre el proceso de donación de óvulos y/o semen.

Pedro Adrados indica que el trabajo del psicólogo en este sentido debe empezar por profundizar en el concepto de maternidad y paternidad. Es importante no centrarse en el aspecto únicamente biológico sino ampliar los múltiples significados de la paternidad con el objetivo de hacer comprender a los pacientes la importancia de su participación en este camino como persona individual y también como pareja.

Es totalmente recomendable que las parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida con participación de un donante mantengan previamente una conversación con el psicólogo en la que se eliminen prejuicios e ideas equivocadas, se resuelvan todas las dudas y se obtenga información detallada sobre la técnica reproductiva que se va a aplicar.

Esto es lo que muchas veces se conoce como pasar el duelo genético antes de iniciar el tratamiento de reproducción asistida con donación de gametos.

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Autores y colaboradores

Dr. Pedro Adrados Vázquez
Especialista en Psicología Clínica
Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Experiencia en psicología clínica, tratamiento de problemas del estado de ánimo, estrés y ansiedad, relaciones de pareja, situaciones de violencia de género, situaciones vitales estresantes, etc. Más información
Número de colegiado: 19773

4 comentarios

    1. Rubén

      Buenas,

      Nosotros nos encontramos en una situación que precisamos ovodonante y donante de esperma y al final de todo, el resumen es, que será o serán nuestros hijos y que lo que quiero es educarlos con ella.

    2. lou

      Hola

      Yo estoy en el proceso previo al tratamiento con donación de semen y como hombre he pasado el duelo genético porque entiendo que ser padre va más allá de la genética, son las vivencias, la educación que les transmitas.
      A pesar de haber tomado la decisión hay algo dentro de mi que me ha hecho dudar sobre el futuro. Tengo una traslocación cromosómica y en el caso de que mi mujer se quedara embarazada es probable que sufriera algún aborto prematuro o el bebé naciera con alguna malformación. Ello, está perjudicando las relaciones sexuales y me he planteado hacerme la vasectomía ;pero ,cuando pensaba que había resuelto mi duelo genético, este planteamiento me hace dudar, porque tomar la decisión de operarse sería irreversible y ya no podría tener nunca hijos biológicos. Sé que la vasectomía no es irreversible pero la decisión sería definitiva y no habría paso atrás, por lo que me da miedo.

    3. ilantera

      A mi no me supuso un problema pero a mi marido le costó asumirlo un poco. En mi caso fue donación de esperma y bueno, supongo que no conseguí empatizar del todo su situación. En parte entendía sus dudas pero al fin y al cabo iba a ser su hijo igualmente, a pesar de la genética. Ahora mi hijo tiene ya 7 meses y la verdad es que estamos felices y ni nos acordamos del proceso que tuvimos que pasar, hasta le vemos parecido al bebé con mi marido…

      • Victoria Moliner

        Hola ilantera,

        Muchas gracias por compartir tu historia. Es cierto que asumir el hecho de tener que recurrir a gametos de donante puede influir negativamente en la pareja y hacer que uno de los dos se sienta menos implicado en el proceso. Para ello existen los departamentos psicológicos de los centros de reproducción. Nos alegramos mucho de que estéis felices con vuestro bebé.

        Un saludo.