Enfermedad de la tiroides y embarazo

Por (embrióloga).
Actualizado el 30/01/2015

La glándula tiroides es una glándula endocrina situada en el cuello y encargada de la producción de las hormonas tiroideas. Estas hormonas controlan el ritmo de muchas actividades del cuerpo como la velocidad del latido cardíaco o la velocidad con la que se queman calorías, en definitiva, actividades importante para el metabolismo de nuestro cuerpo.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Problemas de tiroides

Padecer una enfermedad tiroideas supone una alteración en las hormonas que esta glándula libera con graves consecuencias sobre la salud. Especialmente, sufrir la enfermedad tiroidea estando embarazada puede aumentar el riesgo de aborto y reducir las capacidades intelectuales del bebé.

Debido a ello, es recomendable que las mujeres embarazadas revisen su tiroides al principio del embarazo e incluso durante la planificación del mismo. En aquellos casos en los que la mujer embarazada ya estaba tratándose por un trastorno del tiroides, lo ideal es que se realice revisiones cada 6-8 semanas. De esta manera conseguiremos controlar la actividad de la glándula tiroides y reducir los riesgos de la enfermedad durante el embarazo.

Hipotiroidismo sin tratar en el embarazo

Existen diferentes alteraciones de la glándula tiroides, siendo la más común el hipotiroidismo. Consiste en la deficiente producción de hormonas tiroideas y cursa con aumento de peso, dificultad de concentración, debilidad, cansancio crónico, intolerancia al frío, caída de pelo, etcétera.

Las consecuencias de padecer hipotiroidismo no tratado son mayores en tres grupos poblacionales:

  • Niños en edad escolar
  • Mujeres en edad fértil
  • Mujeres embarazadas

Alrededor del 2,4% de las mujeres embarazadas presenta hipotiroidismo. Los riesgos principales a los que se expone una embarazada que no trata su problema de tiroides son el desprendimiento de placenta, prematuridad, la disminución del coeficiente intelectual o el bajo peso del niño al nacer.

Además, durante el primer trimestre, el embrión no dispone todavía de glándula tiroides o no la tiene suficientemente desarrollada, y se abastece de las hormonas tiroideas de la madre, siendo imprescindible que la madre produzca la cantidad necesaria de las mismas.

Lograr el embarazo con hipotiroidismo

Existen estudios que han demostrado que el mal funcionamiento de la glándula tiroides puede afectar a la fertilidad.

En concreto, el hipotiroidismo se relaciona con la subfertilidad, es decir, las mujeres que lo padecen tienen mayor dificultad para llevar sus embarazos a término.

Por otra parte, el embarazo es más difícil de sobrellevar debido a los síntomas propios del hipotiroidismo, comentado anteriormente.

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Autores y colaboradores

 Andrea  Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo

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