Embarazo de alto riesgo: causas y recomendaciones para afrontarlo

Por (embrióloga).
Actualizado el 14/01/2015

Entendemos por embarazo de alto riesgo aquel en el que la madre, el feto o los dos tienen probabilidades de padecer algún tipo de complicación tanto durante el periodo de gestación como en el parto, llegando incluso a correr peligro la vida de ambos.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo que favorecen estos problemas durante la gestación pueden ser:

  • La edad de la madre. La probabilidad de sufrir un embarazo de riesgo es más alta en madres mayores de 35 años.
  • Las adicciones. Fumar, beber alcohol y consumir drogas puede provocar un embarazo de riesgo.
  • La historia clínica. Haber sufrido una cesárea o un parto prematuro puede aumentar las posibilidades de tener un embarazo de riesgo.
  • Enfermedades subyacentes. Ciertas enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o la epilepsia aumentan los riesgos en el embarazo, también la anemia. Sufrir una infección o padecer una enfermedad mental puede aumentar dichos riesgos.
  • Complicaciones durante el embarazo. Existen varias patologías que pueden surgir durante el embarazo y que presentan riesgos para la salud de la madre y del bebé, como problemas en el cuello del útero, en la placenta o náuseas severas (hiperémesis gravídica) que continúan más allá de los tres primeros meses. Otros problemas pueden estar relacionados con el líquido amniótico.
  • Obesidad
  • Embarazos múltiples

Embarazo-de-alto-riesgo

Causas

El embarazo de alto riesgo suele darse en mujeres que tienen algún tipo de enfermedad previa al mismo o que desarrollan durante el propio embarazo (por ejemplo, la diabetes gestacional). Estas enfermedades suelen ser:

De ahí la importancia de visitar al especialista antes de quedarse embarazada si se padece algún tipo de enfermedad. Él controlará la medicación (si es necesaria) durante el periodo de gestación y nos dará pautas a seguir durante el mismo.

Recomendaciones

Algunos de los puntos a tener en cuenta en un embarazo de alto riesgo son el seguimiento del embarazo y la planificación del parto.

Control médico exhaustivo

Las mujeres que tienen un embarazo de este tipo requieren de un control médico exhaustivo y continuado. Deberán realizarse controles prenatales, más ecografías que en un embarazo convencional, análisis, etc.

En la actualidad, la tecnología facilita de manera notable el control del estado del feto y de la madre gracias a las ecografías 4D por ejemplo, o a los estudios doppler que permiten realizar un seguimiento en profundidad del estado del bebé.

Por último, el consumo de alcohol, tabaco y otro tipo de drogas puede complicar seriamente el embarazo hasta convertirlo en un embarazo de alto riesgo causando, además, graves daños en el feto.

Planificación del parto

El momento del parto deberá ser planificado, aunque esto no significa que vaya a ser necesariamente por cesárea, pero lo que sí es cierto es que deberá ser un parto inducido y controlado en todo momento.

Cuidados en la gestante

Apoyo psicológico

Los padres que se encuentran ante esta situación requieren en muchas ocasiones de apoyo psicológico ya que lo que tenía que ser un momento dulce de su vida se ha convertido en una fuente de preocupaciones y de incertidumbre que puede crear un estado de nervios y ansiedad tanto en la madre como en el padre.

La mujer requerirá de un mayor grado de atención y de apoyo tanto de su pareja como del médico con el que es preferible establecer una relación de confianza.

Algunos especialistas aseguran que sirve de ayuda hablar con otros padres que hayan sufrido la misma situación a la hora de afrontar un embarazo de alto riesgo.

La importancia del buen humor

Nos ayudará a desestresarnos ya que el embarazo debe ser una etapa muy tranquila. Que la madre esté bien ayudará a que el feto también note esa bonita sensación de alegría y felicidad que todos buscamos.

Ninguna de nosotras queremos ser mamás-drama desde el embarazo, entonces deberemos dejar a un lado lo negativo y centrarnos en sonreír.

Evitar el estrés

Lo más importante es que cada mañana cuando nos levantemos, pensemos por un momento en cómo podemos afrontar nuestro día de la manera más relajada posible, si agobios y evitando que el estrés invada nuestro cuerpo. Lo mejor es tumbarnos en la cama, boca arriba antes de empezar el día e imaginarnos que todo va a salir fenomenal, que no nos vamos a preocupar innecesariamente por nada que no lo merezca y desde luego, pensar en hacer lo posible.

Conservar el buen humor, llevar una vida sana en todos los sentidos y no permitir que nada nos haga sentir mal. Si nosotras mismas nos cuidamos por fuera, también debemos hacer lo mismo por dentro, por lo que de este modo lograremos que nuestro buen estado de ánimo y la positividad en todos los sentidos se contagien a nuestro estado de buena esperanza.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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