Fumar activa o pasivamente provoca retraso en el desarrollo del feto

Es de conocimiento popular que el tabaco no es aconsejable durante el embarazo, pero un grupo de investigadores ha comprobado ciertos efectos negativos concretos que el consumo de tabaco provocan sobre el desarrollo fetal.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Fumar en el trascurso del embarazo aumenta la posibilidad de que el niño nazca con un peso menor al que le correspondería por edad gestacional (PEG), lo que puede tener consecuencias sobre el desarrollo físico y su cociente intelectual, por una incompleta madurez fetal.

Investigadores del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, de la Fundación Andrea Prader liderados por el Dr. Ángel Ferrández, especialista en pediatría, confirman lo que siempre se sospechó: en las últimas dos décadas, se ha doblado el número de niños nacidos con PEG, pequeños para la edad gestacional, suponiendo un 4.5% de los nacimientos acontecidos.
Tabaco y consecuencias en el embarazo

¿Cómo afecta el tabaco al desarrollo fetal?

La placenta, órgano que regula la comunicación entre madre e hijo, debido a la influencia del tabaco, reduce el intercambio de nutrientes, por lo que el feto, para poder desarrollarse, se adapta a la disminución de nutrientes, evitando alcanzar un mayor tamaño, y esto afecta al desarrollo de los órganos, entre ellos el cerebro.

Los investigadores aportan que el 10% de los niños nacidos en Aragón, con bajo peso en relación a la edad gestacional, presentan deficiencias mentales lo que, según la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, puede extrapolarse al resto del país.

Este efecto de descenso del tránsito placenta-feto, este llamado “envejecimiento” es provocado por múltiples factores, entre los que destacan el tabaquismo activo o pasivo, el estrés durante la gestación y estar de pie durante ocho horas durante la jornada laboral.

¿Puede recuperarse el niño de las consecuencias de haberse desarrollado bajo el influjo del tabaco?

El 80% de los nacidos con bajo peso gestacional, recuperan el peso y la talla al tiempo, aunque los especialistas indican que esto ha de efectuarse paulatinamente, de forma progresiva y bajo control médico, para evitar una ganancia desmesurada de peso en poco tiempo, que podría abocar a un síndrome metabólico en el bebé.

Así como la talla y el peso pueden llegar a valores de normalidad con relativa facilidad, en caso de que la reducida talla fetal provoque una inmadurez en el desarrollo cerebral, afectando al cociente intelectual, esto no es reparable.
De hecho, los niños van quedando atrás en la educación respecto a otros niños por desarrollar mayores dificultades en el aprendizaje, destaca Beatriz Puga, psicóloga de la Fundación Andrea Prader, tras un seguimiento de más de 300 niños, evaluados mediante exámenes de cociente intelectual y desarrollo psicomotor.

“Ya tuve un hijo, fumaba y fue normal” son algunas de las razones que han sido expuestas al Dr. Ferrández, a lo que él contesta que cada embarazo es un proceso independiente, y que puede que en una segunda gestación, la suerte no esté del lado de la madre fumadora.

Cada vez más, la sociedad va tomando conciencia de los problemas que ocasiona el tabaco, pero es necesario agudizar la atención en los efectos que dicha droga causa en el desarrollo de un correcto embarazo, pues podemos estar condicionando el desarrollo mental de nuestro hijo. Ya no estamos hablando de un autoperjuicio consciente de un adulto, sino de la formación primigenia de una nueva persona.
Los perjuicios de fumar para el feto

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