¿Cómo afecta el estrés a la infertilidad? Causas y efectos

Por (embrióloga), (ginecólogo), (embrióloga) y (ginecólogo).
Actualizado el 30/01/2020

En los últimos años, el estrés y la ansiedad se están posicionando como una de las primeras causas de baja por enfermedad en nuestra sociedad. Tal es la importancia que muchos científicos han intentado abordar la siguiente incógnita: ¿La ansiedad puede ser causa de infertilidad?

Lo bien cierto es que la sociedad científica se encuentra dividida entre los estudios que demuestran que hombres y mujeres con altos niveles de ansiedad tienden a ovular menos y tener peor calidad en el semen; y los estudios que claman que todavía no se ha descubierto el mecanismo por el cual el estrés afecte a la fertilidad. Por lo que hay una verdad que es innegable: Todavía no hay evidencias científicas que puedan demostrar que el estrés emocional influya en la fertilidad.

Sin embargo, la exposición a altos niveles de ansiedad puede generar una sobrecarga emocional. Esto puede hacer que una persona se sienta deprimida e incapaz de someterse a un tratamiento de reproducción asistida, abandonando el proyecto de tener un hijo.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una reacción del cuerpo producida por una tensión o una situación que causa desasosiego. Si esta ansiedad perdura en el tiempo, puede causar trastornos psicosomáticos y físicos que pueden alterar la salud.

Sin embargo, el estrés pese a ser hoy causa de diversas enfermedades, es un mecanismo de supervivencia que se ha conservado en el tiempo. Es el proceso por el cual los animales y los seres humanos han sobrevivido a lo largo de la evolución, preparándoles para huir o luchar de una situación de peligro y salvar sus vidas.

En la actualidad, el desenfrenado estilo de vida de la población ha puesto en el punto de mira el mecanismo del estrés, pasando de ser un aliado para sobrevivir al peligro a la nueva enfermedad del Siglo XXI.

Esto es debido a que los estímulos que producen la ansiedad no desaparecen, pues el cuerpo se siente en peligro constantemente, y los mecanismos de alerta permaneces continuamente encendidos.

¿Cómo actúa el estrés en nuestro cuerpo?

Cuando existe una situación que produce ansiedad, todo el cuerpo se pone en alerta y produce una reacción, tanto física como hormonal, que prepara para reaccionar a dicho momento de angustia. El  cerebro capta las señales que se perciben como amenazadoras y se activa la parte del cerebro más primaria, dejando al lado el raciocinio.

El cuerpo empieza a segregar grandes cantidades de hormonas como la adrenalina y el cortisol, que van a hacer que el cuerpo reaccione ante el peligro:

  • La adrenalina: es la responsable de administrar la energía de urgencia a aquellas partes del cuerpo que la van a necesitar para huir o luchar. Por eso, la adrenalina hace que la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca aumente para mantener al individuo activo y en alerta.
  • El cortisol: también llamada la hormona del estrés, es segregada sólo si el miedo es persistente en el tiempo. El papel del cortisol se centra en mantener las constantes vitales y suprimir las funciones que no son necesarias para la supervivencia. Para ello, esta hormona cortará el suministro de energía al resto de órganos que no lo necesitan, y lo desviará a los músculos y el cerebro.

El proceso fisiológico que puede salvarnos la vida en momentos de riesgo es también causa de enfermedades si los niveles de ansiedad no se reducen. Si el estrés pasa a ser crónico, las hormonas dejan de tener efecto y pasan al torrente sanguíneo, pudiendo acumularse en grandes cantidades y teniendo un impacto nocivo para el organismo.

Infertilidad por estrés

A contrario que en humanos, en estudios con animales ya se ha llegado a relacionar los mecanismos por los cuales el estrés crónico afecta a la fertilidad. Sin embargo, aunque no se haya llegado a entender estos procesos en humanos, se sabe que su origen reside en las altas concentraciones de corticoides en sangre y las interacciones que tienen éstas con otras hormonas, incluyendo las sexuales.

El estrés crónico afecta tanto a la fertilidad femenina como masculina, ya que interfiere en el control del ciclo menstrual y en la formación de los espermatozoides, respectivamente. Lo comentamos en los siguientes apartados.

Hormonas sexuales femeninas alteradas por el estrés crónico

En condiciones normales, la FSH y la LH son las encargadas del crecimiento y la liberación de los óvulos en las mujeres, mientras que los estrógenos y la progesterona regulan el ciclo menstrual y preparan el endometrio para acoger al embrión.

La continua ansiedad puede influir en el control hormonal que se realiza en el cerebro. Esto es debido a que el aumento de las concentraciones de la hormona del estrés, el cortisol, puede alterar la frecuencia de liberación de GnRH (hormona liberadora de las gonadrotrofinas FSH y LH):

  • La disminución de la segregación de los pulsos de GnRH puede producir amenorrea (ausencia de menstruación)
  • La frecuencia aumentada y sobrexposición de la GnRH produce anaovulación (ausencia de liberación de óvulo por parte del ovario)

El aumento del cortisol también puede influir, en última instancia, en las concentraciones de estrógenos y progesterona:

  • Los folículos no reciben suficiente cantidad hormonal para crecer y madurar apropiadamente.
  • Disminución de la libido y la frecuencia sexual, con lo que las posibilidades de alcanzar el embarazo disminuyen si la frecuencia sexual se reducida.
  • En el caso de que hubiera habido fecundación, la implantación del embrión en el útero depende de los buenos niveles hormonales de estrógeno y progesterona.

Hormonas sexuales masculinas alteradas por el estrés crónico

En condiciones de normalidad, la FSH y LH  actúan regulando la secreción de  la testosterona en el testículo. La testosterona es la hormona que en última instancia interviene y promueva la espermatogénesis, es decir, la creación de espermatozoides.

Cuando se presentan niveles elevados de cortisol en sangre, debido a un miedo constante, las concentraciones de las hormonas reguladas por el cerebro se ven alteradas. Ello aumenta los niveles de FSH y LH y reduce la producción de testosterona, viéndose alterada la producción de espermatozoides.

 

Esta alteración hormonal repercute negativamente en los parámetros espermáticos, viéndose reducida la concentración, movilidad y morfología de las muestras por verse alterado el proceso de espermatogénesis.

Los estudios sobre infertilidad no sólo han detectado un descenso en la calidad de las muestras seminales en los hombres afectados por estrés crónico, también se puede observar un descenso en el volumen del eyaculado, un descenso de la libido y problemas de disfunción eréctil. Como consecuencia a todo ello, puede haber un descenso en la actividad sexual, y por lo tanto menor probabilidad de embarazo.

En el artículo ¿Puede el estrés causar infertilidad? puedes seguir leyendo acerca de los efectos del estrés sobre la fertilidad masculina.

Ansiedad en los tratamientos de reproducción asistida

Como hemos dicho desde el principio de este artículo, pese a los diferentes estudios científicos que han intentado relacionar el estrés como causa de infertilidad, todavía no ha quedado demostrada dicha relación. Sin embargo, sí que es evidente que la infertilidad y los tratamientos de reproducción asistida causan una gran carga emocional.

El retraso de la maternidad o la presión social pueden hacer que muchas parejas tengan ansiedad, depresión o sentimiento de culpabilidad por no conseguir el deseado embarazo. Además, si dichos pacientes deciden someterse a un tratamiento de reproducción asistida, se disparan los niveles de estrés. Por ello, es muy frecuente que las parejas sometidas a un tratamiento de fertilidad encuentren un nivel de desgaste psicológico y sufrimiento muy elevado.

La reproducción asistida, como cualquier tratamiento médico, requiere que confíes en la profesionalidad de los médicos y la clínica que elijas, ya que, evidentemente, no todos son iguales.

Esta "herramienta" te enviará un informe totalmente personalizado, con la información detallada del tratamiento que necesitas, las clínicas de tu zona que cumplen nuestros criterios de calidad y sus presupuestos. Además, incluye consejos que te serán de gran utilidad a la hora de hacer las primeras visitas a las clínicas.

Por ello, desde hace años, las clínicas de infertilidad no sólo intentan abordar de forma médica los problemas de fertilidad, sino que cada vez más se desarrollan departamentos centrados en el bienestar del paciente.

Aquellas pacientes que lo necesiten, se verán apoyadas por profesionales expertos en psicología. Esta medida, es esencial para aliviar la carga psicológica de estos pacientes y asegurar que no abandonen sus tratamientos de reproducción por desgaste emocional.

Como hemos visto, está altamente desmotado que aquellas parejas infértiles que deciden enfrentarse a un proceso de fertilidad tienen altos niveles de ansiedad y miedo. Si te interesar seguir leyendo  acerca de la carga emocional a la que se enfrentan aquellos que deciden realizar un tratamiento de FIV, puedes seguir informándote en el artículo El estrés y la reproducción asistida.

Preguntas de los usuarios

¿Es posible que mi ansiedad sea la causa de mi infertilidad?

Por Laura Parra Villar (embrióloga).

Es difícil poder afirmar que el estrés de un paciente sea la causa principal de su infertilidad. Hay que tener en cuenta muchos factores que pueden estar interviniendo en la esterilidad.
Sin embargo, en muchos estudios se ha visto que en mujeres y hombres con estrés crónico habían más alteraciones en el ciclo menstrual y en la calidad espermática.

¿Los nervios durante la beta-espera pueden afectar al éxito de la FIV?

Por Dr. Sergio Rogel Cayetano (ginecólogo).

Existen estudios serios en los que se ha medido la concentración de corticoides, la llamada hormona del estrés, en la saliva de mujeres que se someten a tratamientos de fertilidad que sugieren que el estrés afecta directamente a la probabilidad de embarazo.

Sin embargo, debo recordar que el tratamiento, y aún más el llamado periodo de la beta espera es francamente estresante para todas y cada una de las mujeres, por lo que el posible efecto del estrés sobre el éxito del tratamiento ya ha sido descontado.

En resumen, sí afecta el estrés en el tratamiento, pero este efecto ya ha sido calculado por su médico cuando en consulta se habló de la probabilidad de éxito del tratamiento.

¿El estrés puede causar azoospermia?

Por Andrea Rodrigo (embrióloga).

Sí, las situaciones de mucha ansiedad o estrés pueden alterar el sistema hormonal que regula la producción de espermatozoides y ello llevar a la ausencia de éstos. No obstante, son situaciones de azoospermia pasajera o temporal que, tras la vuelta a la normalidad, revierten. Es decir, una vez superado el estrés y en una situación de mayor tranquilidad, la producción espermática regresa y la azoospermia desaparece.

¿Qué tipo de cuidados son recomendables para las mujeres que se encuentran inmersas en un tratamiento de fertilidad?

Por Dr. Javier Domingo del Pozo (ginecólogo).

Podríamos decir que “vida sana”, intentando además controlar el estrés y la ansiedad que en muchos casos se dan en los tratamientos de reproducción. Quizá por su frecuencia pero antes de iniciar el tratamiento, no sólo cuando se vaya a realizar, recomendaría si no abandonar el consumo de tabaco, sí disminuirlo de forma importante, además de unos hábitos nutricionales correctos, evitando tanto la obesidad como el bajo peso, y por supuesto, abandonar el consumo de drogas y alcohol.

 

Lectura recomendada

El actual estilo de vida es responsable de múltiples enfermedades que sufre hoy en día la población. El tipo de alimentación, la contaminación y la vida sedentaria está detrás de muchos de estos problemas, entre ellos la infertilidad. Es por ello que abordamos este tema en el artículo Influencia del estilo de vida en la fertilidad y reproducción asistida.

La alimentación y la obesidad es un factor a tener en cuenta para cuidar nuestra salud. Tener un problema de obesidad tiene un gran impacto en nuestro cuerpo y nos predispone a tener numerosos problemas de salud. Un IMC (índice de masa corporal) elevado aumenta las posibilidades de ser infértilil y produce un gran número de problemas a la hora de someterse a un tratamiento de reproducción asistida. Si estás interesado en este tema no te puedes perder el artículo Infertilidad por alteraciones en el IMC: bajo peso y obesidad.

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Bibliografía

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Preguntas de los usuarios: '¿Es posible que mi ansiedad sea la causa de mi infertilidad?', '¿Los nervios durante la beta-espera pueden afectar al éxito de la FIV?', '¿Sufrir estrés después de la transferencia embrionaria puede afectar al embrión?', '¿Tener un ataque de ansiedad durante la betaespera puede afectar a la implantación?', '¿El estrés puede causar azoospermia?' y '¿Qué tipo de cuidados son recomendables para las mujeres que se encuentran inmersas en un tratamiento de fertilidad?'.

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Autores y colaboradores

 Andrea  Rodrigo
Andrea Rodrigo
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida, impartido por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Postgrado de Experto en Genética Médica. Más sobre Andrea Rodrigo
Dr. Javier Domingo del Pozo
Dr. Javier Domingo del Pozo
Ginecólogo
Licenciado en Medicina por la Universidad de Alicante con la especialista en Obstetricia y Ginecología en el H.U Materno Infantil de Canarias. Doctor en "Reproducción Humana y Patología del Aparato Reproductor Femenino" por la Universidad de Las Palmas de G.C. Actualmente, es el Director de las clínicas IVI Las Palmas e IVI Tenerife. Más sobre Dr. Javier Domingo del Pozo
Número de colegiado: 353504174
 Laura Parra Villar
Laura Parra Villar
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV) y embrióloga con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Más sobre Laura Parra Villar
Dr. Sergio  Rogel Cayetano
Dr. Sergio Rogel Cayetano
Ginecólogo
Licenciado en Medicina por la Universidad Miguel Hernández en Alicante con la especialidad de Ginecología y Obstetricia en el Hospital General de Alicante. Amplió su experiencia en reproducción asistida mientras trabajaba en diferentes clínicas de Alicante y Murcia, hasta que en el año 2011 se unió al equipo médico de IVF Spain.

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Número de colegiado: 03-0309100

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