La importancia del momento del parto

El pasado mes de enero, el investigador internacional Michael Odent, dio una conferencia bajo el título “Investigación en parto y salud primal” donde trató la importancia que tiene un parto, la comodidad de la madre y la proximidad del bebé recién nacido a su madre, para la capacidad de amar que va a desarrollar ese bebé.

Por excelencia se conoce al doctor Michael Odent cuando se habla de parto natural, puesto que fue el que introdujo el parto en el agua hace más de 30 años. Este obstetra investigador afincado en Londres, posee un centro de investigación, el Primal Health Research Center, donde trata de relacionar la edad primal (periodo comprendido entre la concepción hasta el primer año) con la salud y forma de comportarse del ser humano a lo largo de su vida. En su currículo ya tiene más de 50 artículos científicos traducidos a multitud de idiomas.

De esto es de lo que el pasado mes de enero fue invitado a hablar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. Varias asociaciones (la Asociación científica de matronas de Aragón, el Master de Ciencias de la Enfermería Ciencias de la Salud y la asociación Vía Láctea) participaron en la organización del evento que fue seguido por cerca de un centenar de profesionales relacionados con la Medicina, Enfermería, Biología e incluso gente de la calle.

En esta conferencia baraja varias de sus ideas naturistas, aludiendo a lo cómoda que debe sentirse una embarazada a la hora de parir, puesto que esa “incomodidad” puede afectar a su relación con el bebé y a la capacidad del mismo bebé de amar a otros seres vivos.

Del mismo modo, respalda los partos sin sustancias exógenas, refiriéndose a la anestesia epidural y a las hormonas inductoras del parto, puesto que podrían generar los mismos efectos en el recién nacido; es por esto que aboga en todo momento por el parto natural sin ningún tipo de elemento externo.

Durante el parto es trascendental que la parturienta se sienta segura y en un ambiente donde no sea observada, para poder producir determinadas hormonas, como la oxitocina, que influyen positivamente en la relación madre – hijo. Si la embarazada se encuentra en una situación de miedo, alarma o frío no sintetizará oxitocinas.

Nada más nacer el bebé necesita el contacto con la madre y tiende a buscar el pecho materno justo en ese momento.

Estas son algunas de sus ideas impactantes sobre las que Odent hizo hincapié:

– De igual manera que nuestra salud se determina durante el primer año de vida, la forma en que nacemos y somos criados prefija nuestra capacidad de amar.

– Cuando se administran fármacos durante el parto, como las oxitocinas sintéticas o la epidural, se altera el curso natural del nacimiento, un momento determinante en el desarrollo de la capacidad de amar del ser humano.

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