Madres en el mercado laboral

Según Carina Lupica, directora del Observatorio de la Maternidad, la organización familiar y social, las desventajas de las mujeres respecto a los hombres y a su vez de las madres con relación a las mujeres que no tienen hijos/as se originan, entre otros motivos, por la distribución tradicional y desigual de las obligaciones del trabajo reproductivo.

Trabajar el doble

Las desventajas que sufren las mujeres en el ámbito laboral a causa de su maternidad afecta principalmente a las que son más pobres, tienen más hijos, sus hijos son pequeños, son madres más jóvenes o son jefas de hogares monoparentales. Las mujeres de los sectores con menores recursos económicos son madres a edades más tempranas y procrean una mayor cantidad de hijos, lo que limita su participación laboral.

Además, consecuencia de sus escasas credenciales educativas y las menores oportunidades para delegar o externalizar el cuidado de sus hijos e hijas, las mujeres que viven en los hogares de menores ingresos tienen mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral en trabajos decentes.

En el caso de las madres de mayores recursos, la contratación de otras mujeres para cubrir las tareas cotidianas de labores domésticas como para el cuidado de los niños y de otras personas de la familia, suele ser una estrategia común y extendida. De todas maneras, las madres que contratan cuidadoras domiciliarias constituyen un grupo minoritario de mujeres en este país, cercano a 12%.

Cambios sociales

Un informe de la Fundación Observatorio de la Maternidad (OM) revela que seis de cada diez madres están insertas en el mercado de trabajo, porcentaje que prácticamente se duplicó en los últimos treinta años. Esta participación implica una responsabilidad en el sostén económico de los hogares, derrumbando el tradicional esquema de único proveedor masculino.

Tomando un té

Pese a estos cambios sociales, las tareas del hogar y de cuidado familiar aún recaen principalmente en las mujeres convirtiéndose en un condicionante clave para su inserción y desarrollo profesional. Asimismo para realizar esta doble jornada laboral, en el mercado y en el hogar, las mujeres limitan su tiempo de descanso, repercutiendo en su salud.

Las mujeres padecen ciertas desventajas en el mercado de trabajo respecto a los hombres y las madres respecto a las mujeres sin hijos/as porque la organización familiar y social no ha logrado adaptarse a la nueva realidad, se advierte.

En el informe de OM “Madres en la actividad económica: ¿Cómo incide el trabajo de cuidado en el hogar en el empleo remunerado de las mujeres?” se indica que la participación de las madres en el mercado laboral prácticamente se duplicó en los últimos treinta años.

En este país, los marcos legales de protección de la maternidad y ayuda a los trabajadores con responsabilidades familiares presentan algunas limitaciones. Por ejemplo mientras que en el ámbito nacional la licencia por maternidad es de 90 ó 100 días para las trabajadoras del sector privado y público, respectivamente, la licencia por paternidad es dos días en el caso de los asalariados registrados del sector privado y de cinco para los empleados en el sector público; de igual manera, entre los asalariados registrados del sector privado el derecho de acceder a servicios de cuidado en el lugar de trabajo está diseñado y restringido a las mujeres.

Un comentario

  1. usuario
    Supermama

    Me parece fatal cómo está el tema de las bajas maternales en España, nada comparable a otros países europeos. Por no hablar del miedo a quedarse embarazada por temor a perder el trabajo. Espero que las cosas cambien antes o después.

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar