Salud antes de la concepción

El profesor Nick S. Macklon, Jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología, División de Salud y Desarrollo Humano de la Universidad de Southampton en la ponencia ofrecida en el IV Congreso Internacional del IVI en Valencia destacó la importancia de los determinantes periconcepcionales (previos a la gestación) de la salud. Y en este sentido comentó la importancia “no sólo conseguir un embarazo positivo sino también niños sanos”.

Macklon, además de destacar los múltiples progresos que se han desarrollado en las técnicas de reproducción asistida en los últimos 30 años, incidió en que “aún queda mucho por hacer, todavía no somos capaces de controlar los factores más importantes que determinan el éxito del proceso, las características de nuestras pacientes”. No obstante, aseguró que en nuestros días el embarazo in vitro ha superado incluso la tasa de embarazos por ciclos naturales y además, se ha logrado reducir hasta en un 5% el número de embarazos múltiples.

En la misma dirección que el lema del congreso que rezaba “¿Qué más podemos hacer para entender el proceso y mejorar nuestros resultados?” Macklon aportó algunas claves para mejorar un tratamiento de reproducción asistida desde el primer momento.

Teniendo en cuenta que estamos en la segunda generación de mujeres que recurren a la ayuda de la fecundación in vitro para lograr el sueño de ser madres hay un factor que distingue a las pacientes de hoy que es la edad materna avanzada. Los especialistas, según recalcó el profesor, se encuentran cada vez con más casos de mujeres mayores de 40 años y este hecho afecta tanto a la eficacia del tratamiento de fertilidad como a la aparición de un mayor número de comorbilidades que influyen en el ciclo FIV.

Algunas de éstas como la obesidad o el tabaquismo pueden afectar al éxito del TRA. La obesidad que en palabras del profesor ha alcanzado niveles de “epidemia” y el tabaquismo que no cesa. La exposición a tóxicos al fumar también puede tener consecuencias negativas en los ovarios o los testículos de los futuros niños. En una investigación donde se analizaron fetos abortados, concretamente 24 testículos, se observó que en fetos del primer trimestre se produjo una disminución de células germinales, dependiendo también de la dosis que fumara la gestante.

En este sentido se estudiaron también mujeres de Reino Unido y a las que agruparon en aquellas que no habían fumado nunca, las ex fumadoras, las que fumaban 10 cigarros diarios y aquellas que fumaban 20 cigarros diarios. En función de la dosis se producía un impacto en el peso en el momento del nacimiento. Se debe, por tanto, cambiar estos hábitos desde que deciden quedar embarazadas para evitar influir en el desarrollo del embrión.

Otra cuestión que destacó el profesor Macklon en su charla fue la influencia de la fecundación in vitro en el peso al nacer. “No hay duda sobre el impacto de la FIV sobre el bajo peso al nacer después de la estimulación ovárica comparado con las gestaciones espontáneas”.

Importancia de la nutrición para el embarazo y para el feto.

El doctor Macklon hizo hincapié en la importancia del entorno nutricional en el momento del parto ya que afectará al desarrollo posterior. Aludió a la denominada “Hipótesis de Barker” que determina que el “entorno nutricional del embrión y del feto afecta al riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud a lo largo de su vida”.

Según el profesor “un embrión sometido a una dieta deficiente durante el embarazo no se adaptará fácilmente tras el alumbramiento”. Por tanto, Macklon se plantea que hay que conocer los factores medioambientales en esta etapa, incluyendo los del cultivo FIV, en aras de no alterar el desarrollo fetal.

Por tanto, existen dos elementos clave en esta fase periconcepcional: la nutrición y la estimulación. Todo ello puede influir al desarrollo de órganos, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares del futuro bebé.

Para ello apuntó a algunos estudios con pacientes que llevaron una dieta controlada y otras con una dieta de alto contenido en grasas con el fin de determinar el impacto de la dieta en las células. Se observó en esta investigación que una dieta con alto contenido en grasas polisaturadas produce efectos en el embrión. También se produce un impacto de la dieta en el número de folículos producidos, tiene un efecto sobre la reserva ovárica de la mujer y el desarrollo de los ovarios.

En definitiva, Macklon asegura que en esta fase previa a la concepción “la dieta y el estilo de vida son importantes. No hay que pensar sólo en lograr el embarazo sino en garantizar que sus hijos también podrán ser padres. Somos responsables porque tenemos contacto con nuestras pacientes antes de estar embarazadas, a diferencia de otros médicos y por ello, debemos estudiar esta etapa. El embrión es nuestra responsabilidad”.

Fuente: Profesor Nick S. Macklon, Jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología, División de Salud y Desarrollo Humano, Universidad de Southampton.

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