Síndrome de Turner y embarazo normal

Por (embrióloga).
Actualizado el 03/04/2011

En este artículo se describe el caso de un embarazo obtenido de una paciente que presentaba un Síndrome de Turner en mosaico.

La mujer acude a un centro de reproducción asistida ya que llevaba un tiempo sin lograr el embarazo;en principio se diagnostica la infertilidad por un factor masculino pero, tras realizarse un primer ciclo de ICSI y lograr embarazo, en la semana 11 de gestación se produce un aborto. El análisis genético de los restos abortivos determinó la presencia de un cariotipo alterado en la mujer, detectando un mosaicismo para el Síndrome de Turner: 45, X [17] / 46, XX [13].

Con el diagnóstico genético preimplantacional que se llevó a cabo en cuatro blastómeros obtenidos a partir de cuatro embriones diferentes conseguidos en un ciclo de ICSI se consiguieron embriones libres de la alteración. La transferencia de estos embriones al útero materno produjo embarazo y el nacimiento de una niña sana.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Introducción

El Síndrome de Turner es una enfermedad genética que se caracteriza por la ausencia total o parcial de un cromosoma X. Esta enfermedad afecta a una de cada 2.500-5.000 niñas nacidas y entre éstas, en un 60% de los casos, supone una pérdida completa del cromosoma X y en el resto, existe un mosaicismo o una anormalidad estructural de dicho cromosoma.

En los casos que presentan un mosaicismo, se ha visto que un 30% de los mismos pueden desarrollar ciertos síntomas de pubertad y sólo entre un 2 y un 5% pueden ser fértiles.

Descripción del caso

En este artículo se presenta el caso de una pareja que acude a un centro de reproducción asistida por una infertilidad primaria de tres años de evolución. La mujer, de 29 años de edad, presentaba un IMC saludable y una historia menstrual regular. No tenía antecedentes de ningún tipo de cirugía y lo único que manifestó fue que tomó durante tres años un tratamiento para problemas de tiroides. Puesto que nunca había experimentado un embarazo espontáneo, se le realizó una exploración ginecológica en la que se realizó una analítica el tercer día de su ciclo, observando que los parámetros hormonales eran normales.

La ecografía vaginal demostró que los genitales eran normales y que los ovarios presentaban cuatro folículos antrales. La paciente no presentó ningún tipo de afección cardíaca y tras un examen endocrinológico, la función tiroidea fue normal.

La pareja, de 26 años de edad, no presentaba antecedentes de criptoquidia, orquidopexia, varicocele u orquitis testicular. Los resultados del seminograma mostraron oligospermia puesto que la concentración de espermatozoides fue de 11 millones/ mililitro.

Tratamiento

Tras el diagnóstico de ambos, se optó por realizar dos ciclos de inseminación artificial intrauterina en un intervalo de 2 meses. Puesto que no se consiguió embarazo, la pareja optó por pasar a realizarse un ciclo de fecundación in vitro. Para la estimulación ovárica controlada se administró FSH recombinante desde el tercer día del ciclo.

La punción folicular se realizó a las 36 horas tras la administración de la HCG mediante ecografía transvaginal. Se recuperaron 5 ovocitos metafase II, que fueron microinyectados a las 38 horas post HCG. De los cinco ovocitos microinyectados, cuatro fertilizaron y en día 2 de cultivo presentaron 4 células. Se realizó la transferencia en día 3 de cultivo de 3 embriones de grado 1 en 10, 8 y 5 células. A los 16 días tras la transferencia, los niveles de HCG revelaron la presencia de embarazo pero en la 11º semana de gestación se produjo un aborto espontáneo. El análisis de los restos abortivos reveló un cariotipo 45X en los mismos.

La pareja fue remitida al departamento de genética antes de llevar a cabo el segundo ciclo de ICSI. Tras realizar el cariotipo a ambos, se observó que el de ella presentaba un mosaicismo del Síndrome de Turner (45X [17] / 46XX [13]), mientras que el del varón era normal. Tras ser informados de los riesgos genéticos prenatales, la pareja optó por realizarse un segundo ciclo de ICSI con DGP.

FIV

Tras un protocolo de estimulación ovárica corto con antagonistas y tras desencadenar la ovulación con HCG tras 10 días de estímulo, se obtuvieron cinco ovocitos los cuales fueron todos metafase II.

Estos ovocitos fueron microinyectados tras dos horas de incubación y 16 horas tras la ICSI, se observaron dos pronúcleos en los cinco. En día 3 de cultivo, dos embriones mostraban compactación, dos permanecían en cuatro células y uno estaba en ocho células.

DGP

La biopsia embrionaria se realizó en día 3 de cultivo utilizando un medio libre de calcio y de magnesio. A todos los embriones se les biopsió un blastómera a la que se les realizó una hibridación fluorescente in situ de acuerdo con las recomendaciones del fabricante. Este análisis incluyó la hibridación de las células en interfase y metafase obtenidas tras el cultivo de linfocitos.

El DGP se realizó mediante sondas de FISH para los cromosomas X, Y, 13, 18 y 21 en las cuatro blastómeras obtenidas de cuatro embriones diferentes. Después de la hibridación, se consideró como normal cuando aparecían dos señales de cromosomas autosómicos y una para el cromosoma X o una señal para cada uno de los cromosomas sexuales y anormales cuando no aparecía señal o ésta era inespecífica.

De las blastómeras analizadas, dos de ellas presentaban una señal para el cromosoma X y ninguna para el cromosoma Y y dos señales de otros cromosomas, mientras que otras dos presentaron la señal normal. Los embriones normales fueron transferidos y tras realizar el test de embarazo 15 días después de la transferencia, se confirmó el mismo. Por decisión de la pareja, no se realizó diagnóstico prenatal por no correr riesgos al someterse a esta técnica invasiva.

A las 40 semanas, tras un parto normal y sin problemas, nació una niña de 3.200 g y con un cariotipo normal realizado tras el nacimiento.

Discusión

Debido al Síndrome de Turner, se produce una atresia de los ovocitos, la cual tiene lugar en la fase inicial de la profase meiótica-paquiteno, lo que hace que el ovario no produzca óvulos ni tenga señal de crecimiento folicular. Es por ello por lo que las niñas con este síndrome tienen pubertad pero, aproximadamente a los 14 años de edad, se observa una atresia en los folículos. El grado de digenesia gonadal depende del tamaño de la región del cromosoma homólogo afectado causando el fracaso en la formación sináptica durante cigoteno y la pérdida de ovocitos.

Por eso, si la región afectada es muy grande, se puede producir amenorrea primaria pero si la afección es más leve, algunos ovocitos pueden sobrevivir, lo que facilita la posibilidad de embarazo. Sin embargo, en estas circunstancias los embarazos naturales son poco frecuentes y la posibilidad de abortos espontáneos o muerte fetal y la presencia de anomalías cromosómicas en el feto son mayores.

Por otra parte, muchas mujeres en edad fértil con Síndrome de Turner, no pueden tener un diagnóstico hasta que se realice un estudio de algún tipo de aborto involuntario recurrente, bebés con malformaciones y estudios genéticos de bebés nacidos muertos se realiza, como es el caso de este estudio.

Debido al carácter hereditario de la enfermedad, las parejas diagnosticadas con Síndrome de Turner deben ser informadas de la alta probabilidad de insuficiencia gonadal e infertilidad en el futuro de sus hijos y el alto riesgo de aborto involuntario y de anormalidades fetales y/o cromosómicas en la descendencia. Por ello, ofreciendo DGP se genera una solución para disminuir el alto riesgo para el feto y la realización de una transferencia de embriones no afectados.

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Bibliografía

Gogsen Onalan, Zerrin Yılmaz, Tulay Durak, Feride Iffet Sahin, Hulusi Bulent Zeyneloglu. Successful pregnancy with preimplantation genetic diagnosis in a woman with mosaic Turner syndrome. Fertility and Sterility, 2011; 95(5):1788

Autores y colaboradores

 Laura Garrido
Laura Garrido
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Pablo de Olavide (UPO), con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad de Valencia (UV) y el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Experiencia en laboratorios de FIV, andrología y análisis general. Embrióloga especialista en reproducción asistida. Más sobre Laura Garrido

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