Miomas uterinos: tipos, síntomas, diagnóstico y tratamientos

Por (ginecóloga) y (embrióloga).
Actualizado el 28/08/2018

La miomatosis uterina es la aparición de miomas uterinos, que son tumores benignos que se desarrollan en el útero a partir de su músculo liso: el miometrio. También se les denomina fibromas, fibromiomas o leiomiomas. Su tratamiento dependerá principalmente de los síntomas, la edad y el deseo reproductivo de la mujer.

¿Qué es un mioma y cuáles son sus causas?

Los miomas son los tumores benignos que aparecen con más frecuencia en las mujeres. Normalmente, se presentan de forma múltiple, pero también los podemos encontrar en solitario.

Pueden ser asintomáticos, por lo que no se sabe con precisión su incidencia real. No obstante, se estima que los presenta 1 de cada 4 mujeres en edad fértil. Suelen diagnosticarse entre los 30 y 40 años de edad.

Se desconocen sus causas exactas, pero se sabe que su aparición y crecimiento están influenciados por las hormonas del ciclo menstrual, principalmente por los estrógenos. Un desequilibrio hormonal y el aumento del nivel de estrógenos en el organismo puede dar lugar a la aparición de este tipo de tumor, que no es más que el crecimiento de una masa anormal de tejido muscular.

Después de la menopausia, debido a que los niveles de estrógenos en sangre disminuyen, no se forman nuevos miomas y los presentes suelen disminuir de tamaño, aunque no desaparecen.

Si hay crecimiento de los miomas tras la menopausia, puede ser indicativo de una transformación tumoral maligna.

En algunos estudios también se ha encontrado que los miomas pueden tener causas genéticas, por lo que existe cierta predisposición genética a desarrollarlos.

Tipos

Todos los fibromas se originan del miometrio. No obstante, se distinguen tres tipos de miomas dependiendo de dónde se encuentren y la dirección hacia la que crezcan:

Subserosos
crecen hacia la cavidad abdominal. Pueden llegar a comprimir órganos adyacentes si se desarrollan mucho, pero suelen ser asintomáticos. Son los más comunes (55%).
Intramurales
se mantienen en el espesor del miometrio. Proliferan en la porción central del miometrio y aumentan el tamaño del útero. También son frecuentes (40%).
Submucosos
crecen hacia la cavidad uterina. Son los menos frecuentes (5%), pero los que provocan más síntomas, ya que aumentan el sangrado menstrual (hipermenorrea) y pueden provocar anemia ferropénica. Tienen más posibilidades de volverse malignos.

Además, los miomas subserosos y submucosos pueden llegar a ser pediculados, que significa que solamente están unidos al útero por un fino tallo llamado pedículo. Si se produce la torsión de éste, pueden ocasionar dolor agudo.

Síntomas

Como ya hemos comentado, en muchas ocasiones, los fibromiomas no suelen provocar ningún síntoma. Sin embargo, en algunas mujeres, dependiendo de la localización, el tamaño y la dirección del crecimiento del tumor, pueden causar:

  • Sangrado entre menstruaciones (metrorragia)
  • Menstruaciones más largas y abundantes (menorragia)
  • Reglas dolorosas (dismenorrea)
  • Relaciones sexuales dolorosas (dispareunia)
  • Dolores pélvicos e hinchazón abdominal
  • Compresión y sensación de presión en vejiga, uréter y recto
  • Ganas de orinar frecuentes
  • Anemia

Diagnóstico

El diagnóstico de los miomas normalmente se realiza mediante un examen físico de la zona pélvica, seguido de una ecografía abdominal o transvaginal para confirmar su presencia. El diagnóstico es más difícil en pacientes con obesidad, ya que cuesta más hacer la palpación.

También se pueden realizar otras técnicas más complejas para confirmar su diagnóstico y descartar otros tipos de alteraciones como tumores ováricos o inflamación de las trompas:

Histeroscopia
consiste en introducir una cámara a través de la vagina para inspeccionar el interior de la cavidad uterina. Es útil para el diagnóstico y extracción de los miomas submucosos.
Laparoscopia
se inserta una cámara a través de un pequeño orificio en el abdomen para visualizar su interior. Permite observar los miomas subserosos e incluso extraerlos.
Histerosonografía
consiste en realizar una ecografía a la vez que se inyecta una solución salina en el interior del útero para mejorar la visualización de éste.
Resonancia magnética
permite crear imágenes utilizando imanes y ondas de radio potentes. No suele realizarse rutinariamente debido a su precio.
Tomografía axial computerizada (TAC)
consiste en realizar muchas radiografías para conseguir una imagen 3D de la zona pélvica. Esta técnica tampoco suele utilizarse para diagnosticar miomas.
Biopsia endometrial
tomando una muestra de tejido, permite diagnosticar tumores malignos.

Tratamiento

El tratamiento de la miomatosis dependerá de la edad de la paciente y su deseo de tener hijos, así como del tamaño y el peso que tengan los miomas. Los que son asintomáticos y de tamaño pequeño no tienen necesidad de ser tratados, sólo revisados.

Tratamientos no invasivos

Permiten retrasar o evitar la cirugía. Los más comunes son:

Analgésicos
para controlar el dolor de los miomas de pequeño tamaño.
Anticonceptivos hormonales
para regular las menstruaciones y los dolores que provocan.
Tratamiento hormonal con agonistas de la GnRH
disminuye el nivel de estrógenos en sangre provocando una situación parecida a la menopausia, por lo que hay que tener en cuenta sus efectos secundarios. El tratamiento mejora los síntomas pero no hace desaparecer el mioma, por lo que al suspender la medicación, vuelve a crecer.

Tratamientos invasivos

En los casos en que no se consigue remitir los síntomas mediante fármacos, se opta por tratamiento quirúrgico. Existen varias opciones:

Embolización de las arterias uterinas
se utiliza para miomas pequeños y consiste en detener el riego de sangre del mioma provocando que éste reduzca su tamaño o desaparezca por completo. Se consigue introduciendo micropartículas en las arterias uterinas mediante un catéter.
Miomectomía
consiste en la extirpación de los miomas preservando el útero. Esta técnica es la usada por aquellas mujeres con intención de tener hijos. No garantiza que no puedan volver a crecer miomas en un futuro. Puede realizarse mediante histeroscopia (miomas submucosos) o laparoscopia (miomas subserosos).
Histerectomía
es la extirpación parcial o total del útero. Esta cirugía se realiza en mujeres de edad avanzada que ya no tienen intención de tener hijos.

Relación con la fertilidad y el embarazo

La presencia de miomas uterinos se ha relacionado con la infertilidad de la mujer, aunque sólo el 1-2,4% de las pacientes infértiles presentan miomas uterinos como única causa del problema de esterilidad. Los que pueden dificultar más conseguir el embarazo son los submucosos, ya que afectan directamente a la cavidad uterina.

Uno de los problemas que originan los fibromas es que pueden llegar a oprimir las trompas de Falopio, cosa que impide la fecundación del óvulo. También pueden impedir la implantación en el endometrio.

Por otra parte, se han relacionado estos tumores con los abortos de repetición, ya que, dependiendo del tamaño que tengan en el útero, pueden llegar a impedir el desarrollo normal del embrión.

Las pacientes en edad fértil en las que se crea que estas alteraciones pueden dificultar el embarazo deben someterse a una miomectomía.

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Preguntas de los usuarios

Si quiero tener hijos, ¿cuál es el mejor tratamiento para la miomatosis?

Por Dra. Carmen Ochoa Marieta (ginecóloga).

En Medicina reproductiva se suele tener una actitud conservadora con los miomas, pero lo primero es saber que tamaño tienen y si invaden o no la cavidad uterina.

¿De qué tamaño son los miomas?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Los miomas pueden tener tamaños muy diferentes. Para ver algunos de ellos, es necesario usar un microscopio, mientras que otros son tan grandes que pueden ocupar toda la cavidad uterina. Dependiendo de su tamaño y ubicación, pueden provocar más o menos síntomas.

¿Los miomas uterinos pueden ser cancerígenos?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Sí, algunos miomas pueden convertirse en tumores malignos, pero es muy poco frecuente, ya que solamente el 0,5% lo hace. Estos tumores reciben el nombre de leiomiosarcomas.

¿Existe algún tratamiento natural para la miomatosis uterina?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Algunos de los remedios caseros que se han sugerido para curar los fibromas uterinos son tomar aceite de ricino, diente de león, cardo mariano, jengibre o zumo de remolacha y zanahoria, entre otras cosas.

No obstante, no hay estudios científicos que confirmen la eficacia de estos tratamientos de medicina natural. Por tanto, si tienes un útero miomatoso y presentas síntomas, es recomendable que recurras a tratamientos médicos convencionales.

Lectura recomendada

Como hemos visto, los miomas pueden dificultar la consecución del embarazo, ya que impiden la implantación del embrión en el endometrio, es decir, afectan a la receptividad uterina. Si quieres más información sobre esta causa de esterilidad, te recomendamos que visites el siguiente enlace: La receptividad uterina como causa de esterilidad.

No obstante, existen otras alteraciones en el útero que también pueden afectar a la fertilidad femenina. Te contamos cuáles son en este artículo: Esterilidad por factor uterino.

Si estás pensando en tener hijos y tienes alguna de estas alteraciones, puedes ver cómo influyen para conseguir el embarazo mediante una serie de exámenes. En este artículo te los explicamos: Pruebas de fertilidad femenina.

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Bibliografía

Autores y colaboradores

Dra. Carmen Ochoa Marieta
Dra. Carmen Ochoa Marieta
Ginecóloga
Licenciada en Medicina por la Universidad del País Vasco, con doctorado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Murcia. Actualmente dirige la Unidad de Reproducción Asistida del Centro de Estudios para la Reproducción (CER SANTANDER) en Santander y la Unidad diagnóstica de Medicina de la Reproducción en Bilbao. Más sobre Dra. Carmen Ochoa Marieta
Número de colegiado: 484805626
 Rebeca Reus
Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus

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