La primera consulta de reproducción asistida

Por (embrióloga).
Actualizado el 13/01/2016

Se considera que existe un problema de esterilidad cuando, tras un año de relaciones sexuales frecuentes sin protección, no se ha producido un embarazo. A partir de este momento todos los profesionales aconsejan acudir a una consulta especializada para valorar los factores que pueden ser responsables de dicha circunstancia.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Entrevista personal

En esta primera visita se realizará una exhaustiva historia clínica y todas las pruebas complementarias que sean necesarias para llegar a un diagnóstico que permita la correcta elección del tratamiento. Por este motivo, es importante que si es una pareja, acudan las dos personas, independientemente de que se tenga conocimiento previo de quién tiene el problema de fertilidad.

La primera parte de este visita consistirá en una detallada anamnesis en la que se anotarán todos los antecedentes médicos de la pareja, tanto relacionados con la reproducción como ajenos, tratamientos actuales o pasados, intervenciones quirúrgicas a las que se hallan podido someter, antecedentes familiares, enfermedades hereditarias, etc. Si se dispone de informes médicos previos sobre cualquier aspecto es interesante aportarlos en esta primera visita de modo que el historial sea lo más completo posible y permita al especialista obrar con buen criterio.

Esta primera parte puede llevar su tiempo ya que el médico ha de conocer y asegurarse de que las condiciones de salud de la mujer son las idóneas para que se produzca un embarazo seguro sin ningún tipo de contraindicación. Se realizarán preguntas sobre los hábitos de vida de la pareja tales como actividad profesional, toma de anticonceptivos, consumo de tabaco, alcohol, tóxicos, etc. Especialmente importante será la información relativa a los ciclos de la mujer, edad de la primera menstruación o menarquia, regularidad de los ciclos, duración, etc. Información sobre embarazos previos con la pareja actual o con diferente pareja es evidentemente muy esclarecedora a la hora determinar las posibles causas de los problemas para concebir.

Estudio inicial de la fertilidad

A continuación es habitual que se realice una exploración ginecológica y a partir de aquí el médico determinará que otras pruebas complementarias se deben realizar a la pareja antes de tomar decisiones sobre los pasos a seguir para la consecución de un embarazo. En caso de que la pareja aporte pruebas realizadas previamente y siempre que éstas sean válidas por sus características y plazo, se intentará no repetirlas ya que algunas de ellas pueden resultar molestas.

Una vez se dispone de toda esta información el especialista podrá discernir los factores responsables de dicha esterilidad. Las causas pueden ser femeninas o masculinas pero en muchas ocasiones se tratará de un factor mixto e incluso puede tratarse de una esterilidad de carácter idiopático para la cual no se detecta una causa clara y definida. Es habitual que no se de un diagnóstico definitivo en esta primera visita ya que el médico suele precisar de algunos resultados de las pruebas adicionales para valorar el conjunto.

Otras pruebas médicas

Existe un listado adicional de pruebas que suelen requerirse para conocer con mayor profundidad el estado reproductivo de los pacientes.

  • Valoración de función ovárica: se da por hecho que una mujer ovula cuando sus ciclos son regulares (entre 26 y 36 días) pero en cualquier caso y ante cualquier duda es necesaria una valoración más empírica. Esta valoración puede realizarse de tres formas diversas:
    • temperatura basal: es un método algo anticuado y poco preciso y pesado de realizar para la mujer.
    • biopsia de endometrio: se trata del análisis de tejido endometrial que se utiliza con menor frecuencia por su poca precisión y por ser una prueba que puede resultar dolorosa.
    • analítica hormonal: es lo más práctico y preciso para valoración de la función ovárica. Se trata de un análisis de sangre para un día concreto del ciclo en el que se determinarán las hormonas relacionadas con la ovulación: FSH (hormona folículo estimulante), LH (hormona luteinizante) y Estradiol en la primera fase de la ovulación; o bien Progesterona y Prolactina en la segunda mitad de ciclo.
  • Estudio ecográfico basal: nos permite igualmente valorar la función ovárica en base al desarrollo folicular así como detectar cualquier alteración a nivel de ovarios como pueden ser quistes o tumores. Se descarta también la presencia de alteraciones también a nivel de útero como pueden ser miomas o pólipos endometriales. En caso de detectar alguna anomalía y requerir de información más exhaustiva al respecto se puede acudir a pruebas como endoscopia, laparoscopia o histeroscopia.
  • Valoración de la permeabilidad tubárica: se realiza mediante una prueba llamada histerosalpingografía sobre el 8º al 11º día del ciclo, es una radiografía de contraste con el fin de estudiar el útero y las trompas. El próximo paso en caso de anomalía seria realizar el estudio por laparoscopia más cromopertubación.
  • Solicitud de un seminograma: exista o no cualquier anomalía en el seminograma es conveniente remitir el varón al andrólogo, quién profundizará el estudio del paciente para establecer la causa de esterilidad y poder elaborar un plan de tratamiento. En algunas ocasiones, convendrá solicitar pruebas complementarias que nos permitirán profundizar en algunos aspectos del estudio realizado.

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Autores y colaboradores

 Neus Ferrando
Neus Ferrando
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Postgrado en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UHM) con experiencia como responsable de laboratorio de Embriología y Andrología en el Centro Médico Manzanera. Más sobre Neus Ferrando

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