Los conceptos de esterilidad o infertilidad hacen referencia a la incapacidad que tiene una pareja en reproducirse, es decir, en conseguir un embarazo para poder tener hijos.
En el año 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció oficialmente a la esterilidad como una enfermedad del sistema reproductivo.
Por esta razón, las parejas que sufren esterilidad tienen el derecho a un tratamiento que les permita conseguir su deseo de ser padres.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
Infertilidad y esterilidad son dos términos que hacen referencia a la imposibilidad de tener hijos. Sin embargo, aunque son tratados como sinónimos incluso por muchos profesionales, no son exactamente lo mismo.
La diferencia principal entre esterilidad e infertilidad radica en el momento exacto en el que se produce el problema que impide que el embarazo llegue a término.
Se define como esterilidad la incapacidad de conseguir un embarazo debido a que no se produce la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide.
Por su parte, por infertilidad entendemos la incapacidad de tener un recién nacido porque existe algún problema durante la gestación que impide que el embarazo llegue a término. En este caso, la fecundación sí tiene lugar, pero el embrión creado o no es capaz de implantar o no es capaz de desarrollarse hasta el final, es decir, hasta el parto.
El objetivo de tener un hijo no puede cumplirse en ninguno de los dos casos. No obstante, la infertilidad permite acercarnos un poquito más a nuestro deseo, aunque finalmente tampoco lo logremos.
Pese a que tanto la esterilidad como la infertilidad son una cosa de pareja, la causa del problema puede proceder de la mujer, del hombre o incluso de ambos.
Además, hay un porcentaje de casos en los que la esterilidad es de origen desconocido (EOD).
A continuación, detallamos las principales causas de esterilidad e infertilidad:
Los motivos por los que la capacidad reproductiva de la mujer puede resultar afectada son varios. Las razones más comunes de esterilidad femenina son las siguientes:
Estas causas pueden ser también motivo de infertilidad, pues en algunos casos, a pesar de estas alteraciones, la fecundación se produce pero el desarrollo embrionario posterior no.
Si quieres leer más sobre la esterilidad en la mujer puedes pinchar en este enlace: Esterilidad de origen femenino.
Respecto a las causas que generan la esterilidad en los hombres, podemos hablar de los siguientes factores:
Al igual que en el caso anterior, aunque estos factores son básicamente aspectos relacionados con la esterilidad, es posible que, a pesar de ello, se consiga la fecundación pero no el embarazo evolutivo. Estaríamos, por tanto, ante un caso de infertilidad por motivo masculino.
Si quieres más información sobre la esterilidad en el varón, te recomiendo leer este artículo: Esterilidad masculina.
Como hemos comentado antes, la infertilidad va un paso más allá en la búsqueda del embarazo. En este caso, óvulo y espermatozoide sí se fusionan y dan lugar al embrión, pero éste no es capaz de desarrollarse correctamente hasta el final, es decir, hasta el parto.
Por tanto, podemos definir infertilidad como la incapacidad de llevar a término una gestación completa y tener un hijo sano.
Además de los motivos que hemos comentado anteriormente y que en algunos casos llevan a la esterilidad y, en otros, a la infertilidad, existen otras causas que hacen referencia al embrión y su capacidad de desarrollo y evolución. Las más destacadas son las siguientes:
Así, la alteración que impide que el embarazo llegue a término puede ocurrir de forma temprana, como en los casos de fallo de implantación, en los que el embrión no es capaz de implantar en el endometrio uterino.
Sin embargo, puede ocurrir que la gestación se detenga en estadios más avanzados del desarrollo embrionario o fetal, lo que da lugar a la pérdida gestacional.
La causa de estos problemas procede tanto de alteraciones a nivel femenino como masculino, o incluso de ambos. También hay situaciones en las que se desconoce la causa por la que el embarazo se detiene.
Actualmente, los tratamientos de reproducción asistida como la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV), ya sea convencional o por ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides), permiten a muchas parejas tener hijos a pesar de padecer algún problema que afecte a su fertilidad.
La IA es la técnica reproductiva más económica. Su coste oscila por los 700-1.100€, mientras que una FIV cuesta entre 3.500 y 5.500€.
En los casos más graves de esterilidad o infertilidad, existe la posibilidad de recurrir a la donación de óvulos y la donación de semen para poder iniciar el tratamiento reproductivo adecuado que permita lograr el embarazo evolutivo, es decir, conseguir el nacimiento de un niño sano.
El precio de la ovodonación en España es de 4.500 y 9.000€. En cambio, la donación de semen tiene un coste más asequible por ser una técnica más sencilla. El precio de la inseminación artificial con semen de donante (IAD) es de 1.100-1.700€. Cabe destacar que el coste de los tratamientos de fertilidad pueden variar de una clínica de reproducción asistida a otra y dependerá también de los servicios incluidos y no incluidos en el presupuesto.
Si al comparar presupuestos lo haces solo mirando el precio final, es muy probable que no estés teniendo en cuenta aquello en el que las clínicas son menos claras.
Hemos creado esta guía de fertilidad para que entender los presupuestos sea muy sencillo y puedas compararlos sin sorpresas, ni abusos.
Aunque los casos leves de esterilidad o infertilidad pueden tener cura en algunos casos, no siempre es posible resolver el problema. En estas situaciones, la reproducción asistida puede ser la solución para cumplir el deseo de tener un hijo.
En el siguiente vídeo, el Dr. Gorka Barrenetxea nos explica cuáles son las diferencias entre esterilidad e infertilidad.
Tal y como nos dice el doctor:
Si una pareja tras un año de relaciones sexuales sin protección no ha conseguido un embarazo se habla de esterilidad. En realidad no hablamos de esterilidad absoluta, evidentemente esa pareja juega unas posibilidades determinadas de embarazo en cada mes, pero si no lo ha hecho durante un año, pues la probabilidad embarazo es menor.
La infertilidad masculina normalmente cursa de forma asintomática y las causas que la producen se diagnostican tras realizar una correcta historia clínica del paciente con antecedentes personales y familiares y solicitar las pruebas complementarias indicadas.
Esterilidad e infertilidad son conceptos distintos; para entender la fertilidad, uno de los conceptos claves que hay que conocer es que, en condiciones generales, la especie humana posee una baja eficacia reproductiva con tan sólo entre un 20 y un 25% de posibilidad de embarazo mensual en parejas fértiles y sin ningún problema, llegando a un 80% de tasa acumulada de embarazo a lo largo de un año de búsqueda y al 90% al cabo de los 2 años de buscar gestación.
Se define la esterilidad como la incapacidad de una pareja para la concepción natural en el plazo de un año. Dentro de este término se puede diferenciar en esterilidad primaria, si la pareja nunca se ha quedado embarazada y esterilidad secundaria, si la pareja ya ha conseguido una gestación previamente, pero en el momento actual no logra el embarazo.
En cambio, la infertilidad se entiende como la incapacidad de conseguir un recién nacido vivo, siendo éste el caso de las parejas que consiguen embarazo pero que posteriormente abortan.
Por tanto, aunque muchas veces se habla indistintamente de esterilidad e infertilidad, son conceptos diferentes, aunque tienen como punto común la incapacidad para conseguir un embarazo evolutivo y un recién nacido.
La esterilidad tubaria se define como la incapacidad de que se produzca la fecundación natural debido a la obstrucción de las trompas de Falopio. Esta obstrucción puede ser espontánea debido a alguna infección, patología o malformación o también puede ser intencionada, es decir, causada por voluntad de la mujer para provocar la esterilidad como método de anticoncepción. Esto es lo que se conoce como ligadura de trompas.
Sí, la quimioterapia afecta a la fertilidad tanto femenina como masculina. Este tratamiento oncológico causa esterilidad, pues daña las células germinales primordiales, precursoras de óvulos y espermatozoides, pudiendo llegar a destruirlas.
Hablamos de esterilidad o infertilidad primaria cuando la pareja tiene por primera vez problemas para tener hijos. Por otra parte, la esterilidad o infertilidad secundaria hace referencia a la incapacidad de tener descendencia tras haber tenido ya hijos previamente.
En el primer caso , la pareja tiene problemas para tener a su primer hijo y en el segundo caso, la pareja tiene problemas para tener un segundo hijo, habiendo tenido el primero de forma natural y sin grandes complicaciones.
En estos artículos puedes encontrar información al respecto: infertilidad primaria e infertilidad secundaria.
También puedes descubrir las diferencias entre esterilidad primaria y esterilidad secundaria pinchando en los enlaces.
No. Si después de un año manteniendo relaciones sexuales de manera regular no se ha logrado una gestación, lo recomendable sería acudir a un especialista en fertilidad. En el caso que la mujer tenga más de 35 años, lo habitual es aconsejar acudir al especialista a los 6 meses de buscar el embarazo sin éxito.
Como hemos comentado, la reproducción asistida hace posible que las personas con problemas de fertilidad puedan lograr su sueño de tener descendencia. Puedes visitar el siguiente artículo para obtener información más en detalle: Tratamientos de fertilidad en la pareja: ¿cómo conseguir el embarazo?
Por otro lado, el cáncer también puede ser un motivo por el que la capacidad reproductiva de un hombre o una mujer disminuya. Si estás interesado/a en este tema, no olvides acceder a este enlace: ¿Cómo afecta el cáncer a la fertilidad de los hombres y las mujeres?
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