¿Qué puede afectar a mi fertilidad y cómo puedo evitarlo?

Cuando se está intentando concebir, lo más recomendable es mantener unos hábitos de vida saludables que favorezcan la fertilidad tanto masculina como femenina. Factores como el estrés, el tabaco, el alcohol y la obesidad pueden afectar de forma negativa dificultando el embarazo.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

La fertilidad masculina depende principalmente de la calidad seminal, mientras que la fertilidad femenina depende tanto de la calidad y cantidad de óvulos disponibles en el ovario como de la capacidad del endometrio uterino para permitir que tenga lugar un embarazo y se desarrolle adecuadamente.

Los hábitos de vida afectan a la salud tanto de hombres como de mujeres y también a la fertilidad. Por ello, desde Sanitas recomendamos cuidar la alimentación, moderar el consumo de alcohol y cafeína, evitar el tabaco y cualquier tipo de droga, así como tratar de reducir las situaciones de estrés y ansiedad. Con estos simples cambios en la vida cotidiana se puede mejorar la fertilidad de la pareja.

Efectos negativos del sobrepeso en la fertilidad

Tanto la obesidad como el sobrepeso influyen de forma negativa en la capacidad de la mujer para lograr el embarazo, ya que se puede ver alterado el ciclo menstrual, el desarrollo de los folículos en el ovario o el crecimiento del endometrio.

Midiendo el Índice de Masa Corporal (IMC), es decir, el coeficiente entre el peso y la estatura elevada al cuadrado, se puede saber si una persona tiene sobrepeso. Cuando el IMC es mayor a 25 se puede afirmar que existe sobrepeso.

En el caso de la fertilidad de la mujer, se estima que al superar un IMC de 29, por cada unidad por encima de este número hay aproximadamente un 5% menos de posibilidad de lograr el embarazo en el primer año. Asimismo, con un IMC mayor de 29 también existe una mayor probabilidad de aborto espontáneo.

Siempre que exista obesidad o sobrepeso es recomendable consultar con un especialista, tanto para conocer las opciones y riesgos del embarazo como para tener una gestación saludable.

En el caso del hombre, el sobrepeso guarda relación con una disminución del apetito sexual, una menor frecuencia en las relaciones sexuales y un aumento de los problemas de disfunción eréctil.

Tabaco, cafeína y alcohol disminuyen la fertilidad

Son varios los estudios que demuestran que fumar disminuye la fertilidad natural tanto masculina como femenina, además de reducir las probabilidades de éxito de los tratamientos de reproducción asistida.

Por otro lado, el consumo de alcohol resulta perjudicial para la mujer al existir la posibilidad de alterar el ciclo ovulatorio, disminuir la calidad embrionaria y alterar la implantación del embrión. En el hombre, el alcohol puede alterar la calidad del semen, disminuir la libido y causar problemas de erección.

El consumo de cafeína en dosis altas, es decir, más de 100 gramos al día, lo cual equivale a unas 5 tazas de café, puede aumentar el riesgo de aborto, por lo que es recomendable reducir su consumo en caso de exceder la cantidad diaria recomendada.

El estrés afecta a la pareja

En cuanto al estrés como causa de problemas de fertilidad, existe controversia en los estudios realizados hasta el momento. Por lo tanto, no queda claro por qué hay parejas que logran el embarazo con altos niveles de estrés ni tampoco por qué éste parece ser la causa de infertilidad en muchas parejas.

Sin embargo, sí que es cierto que el estrés y la ansiedad afectan negativamente a las relaciones de la pareja, disminuyendo la libido y la frecuencia de las relaciones sexuales. Además, el gran nivel de estrés que generan los tratamientos de reproducción asistida es la principal causa de abandono.

Favorecer la fertilidad con hábitos saludables

Una dieta equilibrada y hacer ejercicio de forma moderada ayudan a evitar el sobrepeso y son buenas opciones para mejorar la fertilidad. Aunque el ejercicio es saludable, como todo, lo es en su justa medida. Un exceso de ejercicio puede alterar los ciclos menstruales y el apetito sexual.

No existen dietas especializadas para mejorar la fertilidad, pero la ingesta de ciertos alimentos, como por ejemplo ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, disminuir las grasas o una dieta mediterránea pueden mejorar la fertilidad.

Tener unos hábitos de vida saludables como dejar el tabaco, controlar la ingesta de alcohol y cafeína, no consumir drogas y seguir una dieta equilibrada puede ser beneficioso para la salud reproductiva de toda pareja que se esté planteando tener descendencia.

Un comentario

  1. usuario
    mtis88

    Con un IMC de 29 puedo quedarme embarazada o tengo que ir al médico para que me haga una dieta? Con inseminación artificial habría más probabilidad?

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar